Balance Día 1 - Congreso de Derecho Constitucional en Bogotá (Universidad Libre)



Me dejó gratamente sorprendido el nivel del Primer Congreso de Derecho Constitucional de la Universidad Libre de Bogotá. Extiendo mis sinceras felicitaciones a la organización, dado que no es fácil poner de acuerdo a tal cantidad de personas -y de tal nivel. Solo con mencionar los nombres de Luigi Ferrajoli, Wil Waluchow, Luciano Parejo y Manuel Atienza; dan a este evento un atractivo especial al evento, y si sumamos los de Xavier Díez de Urdanivia Fernández, Diego López, Jacques Cheavlier, Jean Michel Lemoyne, Pablo Mailini, y magistrados, exmagistrados, profesores de la Libre y un senador de la República, crean un grupo magnífico.

En la jornada del miercoles 21, me llamó la atención la ponencia de Luciano Parejo sobre los principios de derecho comunitario -como un reflexión sobre un supra derecho constitucional; el rescate de David Mendieta de la acción de inconstitucionalidad -a pesar que no estoy totalmente de acuerdo con sus argumentos substantivos, me llama la atención que recordó los cien años de la acción. Personalmente, esta jornada fue la oportunidad para encontrarse con viejos amigos y crear unos nuevos.

Me encontré con mi amigo (y blogger) Juan Carlos Ospina, quien expuso el Constitucionalismo en Colombia - Final Democrático -un artículo que ya me había anticipado, y que ahora esperamos para poner en este blog. El Centro del argumento de Juan Carlos es que Corte Constitucional se dió un "autogolpe" con algunas líneas jurisprudenciales, socavando su función general de ser un límite contramayoritario -hay mucho de Elster en su argumento. Además, muy interesante la ponencia del doctor Xavier Díez de Urdanivia -donde expone la crisis del concepto de soberanía de Bodin en la globalización, que es parte del argumento de su último libro. No expongo mucho sobre los mismos, pues ambos artículos serán colgados próximamente en este blog y en las memorias de este evento (donde estarán ponencias de amigos que no pudieron venir, como Victor Guerrero y Daniel Flórez).

Finalmente, me gustó mucho el argumento de Waluchow en su ponencia, donde presentó su tesis del árbol viviente -no solamente por haber sido el traductor. Para Waluchow, los "Críticos"de las Cartas de Derecho (y su consecuente aplicación por los jueces constitucionales), tienen un argumento muy fuerte. En particular, el argumento democrático (los jueces no son elegidos),los jueces como reyes platónicos (el famoso argumento de Waldron de los jueces no están en mejor lugar que la legislatura para tratar problemas morales), las "circuntancias de la política" (las metáforas -como la del Ulises de Elster- no reflejan realmente como funciona la política) debilitan la fundamentación de la fundamentación de la Carta de Derechos. Waluchow, que autodenomina una "Defensor" de las mismas, pretende dar un defensa de las mismas -dando el primer paso en una revolución "copernicana" sobre como entender las Cartas.
En primer lugar, Waluchow cree que no existen respuestas correctas a los problemas morales, y que ninguna autoridad la tiene. Para desarrollar su tesis, entonces, toma dos puntos de partida: (1) La Tesis de Hart de que al momento de hacer una legislación, se debe tener en cuenta dos elementos necesario para el Estado de Derecho: estabilidad y flexibilidad. El primero garantiza que las normas puedan ser aplicada, el segundo cierto espacio de maniobra para evitar consecuencias irrazonables (esto fundamenta la textura abierta, en normas que incluyen términos como como "razonable", "consideración debida", o incluso, en todo el derecho la responsabilidad civil. (2) La idea de que el Control de Constitucionalidad, opera como un "árbol viviente" -que surge en el reconocido caso Regina, que fue decidido en Canadá en los años treinta-, es decir, de forma evolutiva.
Para Waluchow, con estos elementos en mente podemos ver la virtudes, y el modelo y alcance de las Cartas. Después de dar respuesta a las objeciones de Waldron y proponer como ejemplos las Secciones 1 y 33 de la Carta Canadiense, Waluchow manifiesta que el Control de Constitucionalidad de las Cartas debe basarse en un sistema de adjudicación caso por caso, que permite cumplir al mismo tiempo los dos requerimientos de Hart: flexibilidad, por la naturaleza misma del precendete; pero estabilidad, dado que los cuerpos de precedente con la evolución se transforman verdaderos cuerpos de derecho, tan completos como los legislativos. De este modo, el arbol tiene unas raíces en el lenguaje de las Cartas, pero sus ramas se generan por la jurisprudencia. Es una tesis muy interesante que vale la pena contemplar. Estoy traduciendo la ponencia que será publicado en libro.


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