¿Podemos Utilizar Símbolos Religiosos en los Espacio Públicos? - No. 1 (El Problema)




A pesar del carácter laico del Estado Colombiano, es común ver en los espacios e instituciones públicas símbolos religiosos: Un notable ejemplo es el crucifijo que se cuelga en la Corte Constitucional Colombiana (es notable, tratándose de nuestra Corte Constitucional; véase aquí y aquí -de la página oficial de nuestra Corte); nuestros colegios públicos tienen muchos símbolos religiosos (y muchos siguen enseñando catecismo) y nuestras universidades también tienen.
Reciantemente, en el caso Lausti v. Italia el Tribunal Europeo de Derechos Humanos estudió precisamente este tema (la información general aquí y el fallo original en fránces aquí y una traducción aquí). El fue presentado por Soile Lausi, una madre italiana, que vio que los salones de clase existiía un crucifijo. En las instancias italianas, el caso fue desestimado: En 2005 l Tribunal Administrativo falló en contra de la demandante al considerar que el crucifijo es tanto un símbolo de la "historia y la cultura" italianas, "y, consecuentemente, de la identidad italiana", y, el Consiglio di Stato rechazó la demanda porque consideró que el crucifijo se había convertido "en uno de los valores seculares de la Constitución italiana y representaba los valores de la vida civil". En  un fallo unánima, la Corte "la exhibición obligatoria del símbolo de una determinada confesión en instalaciones utilizadas por las autoridades públicas, y especialmente en aulas" restringe los derechos paternos a educar a sus hijos "en conformidad con sus convicciones". Además, esa exhibición del símbolo cristiano también limita "el derecho de los niños a creer o no creer" (puntos 48 y ss del Fallo) e impuso una sanción de 5.000 euros por concepto de daños morales. Como era de esperarse; el Vaticano demostró su oposición contra el fallo (para el Vaticano, la cruz no es un símbolo religioso sino un símbolo cultural, véase aquí), Berlusconi dijo que la sentencia "no es coercitiva" (y fue apoyado por la opoisión) y, además, tampoco no se prevé la mejor acogida de esta sentencia en la Justicia Italiana (véase aquí, en Italiano una línea jurisprudencia de 1956 sobre el ilegítimo constitucional frente las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos).
Hay muchos asuntos pendientes sobre este tema, y por eso lo dejo abierto. ¿Qué opinan ustedes?
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