Revisando el Baúl de los Recuerdos: Estudio de la Influencia del Constitucionalismo de los Estados Unidos de América en las Constituciones Colombianas

Aproveché esta época de navidad para revisar abrir el cuarto de San Alejo, revisar el baul de los Recuerdos: Me encontré con muchas cosas interesantes. Entre otras, me encontré con un trabajo que escribí finalizando mi primer año de derecho (¡como pasa el tiempo!). Lo más rescatable del trabajo, además de alguna información, es la marca influencia del Pr. David Mercado -que ha sido primer maestro de todos y en la Universidad de Cartagena y que dejó una marca influencia en todos los abogados egresados de esta universidad-. Sin embargo, ello no fue suficiente para superar los errores conceptuales (hay demasiados) y una gran ingenuidad política y la falta de fuentes bibliográticas. Este documento es publicado, más por una mezcla de nostalgia y un propósito informativo básico (solo serviría de introducción para algún estudiante deseoso saber del tema), que como un documento académico o algo que siquiera exprese una opinión. Espero pueda ser utilidad para alguno, y por favor, valorénlo como el producto de un joven estudiante de Derecho. Todos los comentario son responsabilidad del Jorge Fabra de aquella época, y no del Jorge Fabra actual. 









ESTUDIO DE LA INFLUENCIA DEL CONSTITUCIONALISMO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EN LAS CONSTITUCIONES COLOMBIANAS

MARCO TEORÍCO


Para establecer con precisión la influencia del Constitucionalismo de los Estados Unidos en las constituciones colombianas, en primer lugar, debemos examinar los términos con los que describimos el estudio que pretendemos hacer, para poder acercarnos con precisión y alcanzar el objetivo propuesto, por lo cual, primero definiremos algunas nociones principales. Por ello, empezaremos analizando el concepto mismo de Constitucionalismo. En lo referente a este término, las fuentes consultadas no se consigue una definición “terminada” de lo que el constitucionalismo, es más aún, es no presentan unanimidad en lo que este estudia. Por ello, es vamos a deducir la noción de constitucionalismo dos de las definiciones propuestas. La Real Academia Española nos lo expone como “un sistema político regulado por un texto constitucional”, aunque abarca varios elementos importantes, no agota todo el concepto. Por otra parte, el concepto propuesto por el tratadista PÉREZ ESCOBAR, del constitucionalismo como “el estudio de las constituciones en su teoría y en la práctica”, deja por fuera la importante noción del sistema político. Sencillamente no podemos entender el desarrollo de una Constitución sin adentrarnos en el sistema político que ella regula. Pretendiendo abarcar una noción de Constitucionalismo que reúna los elementos de ambas proponemos una definición de constitucionalismo como “el estudio de las constituciones en su teoría y en su práctica que regulan las estructura y funcionamiento de un sistema político”.
Debido a esta perspectiva de Constitucionalismo no se puede relegar el estudio de la Constitución a la mera exégesis, sino que estas deben interpretarse dentro estudio del Sistema Político. Pero, debido a esto, debemos tener presente algunas consideraciones. Por una parte, se debe tener presente que todo sistema político es producto de una evolución histórica de los pueblos.  Y esto ocurre debido a que toda actividad política es al mismo tiempo una actividad histórica, en otras palabras, son las acciones de los hombres dirigiendo las polis en juego del poder las que hacen la historia de los pueblos. Por ello, la Historia es el resultado de la interacción política; el hombre, que es el sujeto de la política es también objetivo (meta), de la misma. Es decir, al mismo tiempo que hacemos la política, quedamos sometidos a los efectos de los procesos históricos. Por otra parte, las constituciones son un esfuerzo por racionalizar el poder político, institucionalizando y sometiéndolo a la norma jurídica, y (lógicamente) también son el producto de las acciones políticas de los hombres. Esto nos lleva a inferir que para entender el Constitucionalismo (cualquiera que se pretenda estudiar) debemos adentrarnos en la historia del sistema político donde se desarrolla, para poder concebir que han sido y que son; y desde esta base, desarrollar la posible incidencia que este pueda tener en otros sistemas políticos.
Por otra parte, las acciones políticas de los hombres que marcan su historia y sus sistemas políticos y sus Constituciones, no son las acciones fundadas en la pura lógica. No somos seres fundados en la pura lógica, actuamos cuando se nos inflama la pasión, los grandes procesos de cambios de los cuales han resultado los elementos claves en las Sistemas Políticos y sus Constituciones Políticas, como las revoluciones y las guerras, son procesos donde ha primado lo instintivo del ser humano, para poder mover una gran cantidad de personas en pos de un ideal o sueño. Como la pura razón no inflama la pasión, entonces, la parte instintiva y pasional del hombre se canaliza en Ideologías Políticas capaces de inflamar el sentimiento y mover la fibra emociona. Lo ideal permeabiliza la visión del mundo que tenemos, es el subjetivismo en nuestra vida y la interacción con los demás. Esta característica constituye por si mismas las partes dogmáticas de las Constituciones, que condensan anhelos de los seres humanos, que pueden ser convertidos en una suerte de racionalidad mediante teorías, pero nunca perderán su carácter pasional; tal como el ideal de libertad e igualdad del cual se basa el liberalismo y que fue teorizado por  tantos pensadores importantes. En vista de lo anterior, en ningún momento del Estudio del Constitucionalismo, debemos olvidar el aspecto ideológico pues, como vemos, juega un papel fundamental en todas las Constituciones Políticas.
Desde esta visión va a ser desarrollado el presente trabajo, poniendo de manifiesto la importancia de los estudios políticos e históricos, por supuesto, sin olvidar el aspecto jurídico, para poder entender el Constitucionalismo de un país y poder apreciar con claridad cual es su influencia en otros países.


INTRODUCCIÓN


    El poder, no la razón, dicta las reglas.
Thomas Hobbes.

El Constitucionalismo de los Estados Unidos de América, es caso muy particular; sin decir de su Constitución Política, que es un documento con unas características excepcionales. Esta es un hito histórico, uno de los pilares de la historia moderna de occidente, pues es la primera constitución nacional que existió, y que consagra un sistema de gobierno de carácter democrático en una “época en que tal empeño sería considerado por mayoría de los habitantes del orbe lo considerado por si mismo como un desvaría mental”[1]. Ahora bien, este es un documento de una gran importancia, pero al momento de interpretación y valoración surgen gran cantidad de afirmaciones.

Muchos afirman que el Constitucionalismo Norteamericano es por si mismo la concreción de muchas de la ideas liberales de LOCKE, MONSTESQUIEU y ROSSEAU y no solo eso, sino también representa la creación de pautas y principios originales en cuanto a la organización política de los pueblos. Se dice “que es el primer ensayo afortunado por organizar, bajo la forma de federalismo, un territorio inmenso, cosa que jamás se había logrado antes. Los intentos en este sentido, como el de la confederación de las ciudades griegas, no habían dado resultados positivos[2]”. Incluso, se ha llegado a decir que es “la obra más maravillosa producida en época alguna por el cerebro y la determinación del hombre. En un mundo de cambios y luchas, el pueblo estadounidense no tiene posesión más preciada que este gran documento”[3].

Por otra parte, encontramos una visión muy diferente del mismo. Otros autores han afirmado que la “Constitucionalismo Americano es una visión de libertad propuesta por explotadores: es su visión de libertad. Su carta legitimiza una sociedad basada en la explotación, en la esclavitud de una u otra forma. Los derechos y libertades que proclama están subordinados y al servicio del sistema de explotación que defiende. Esta Constitución se ha aplicado y se sigue aplicando en conformidad con esa visión y con los intereses de la clase dominante de este sistema; y en su aplicación se ha vuelto más y más cabalmente el instrumento del dominio, dictadura, opresión, conquista y saqueo de la burguesía”[4].

Ahora bien, en lo referente de la influencia de este constitucionalismo en  Colombia, se ha afirmado que este es el que más trascendencia  tenido en las diferentes constituciones que ha tenido nuestro país a lo largo de la historia, debido a los principios ideológicos y orgánicos que esta le infunde. A simple vista podemos inferir la influencias más marcada el presidencialismo que aún existe, y el federalismo que existió en varias épocas y tantas polémicas generó. Debido a esto se ha llegado a afirmar, siguiendo la clasificación de LOEWENSTEIN, nuestras constituciones en América Latina, son derivadas de la constitución de los Estados Unidos, que es la originaria. Pero, al espetar esta afirmación recurrimos aun juicio de valor muy subjetivo, ¿que “tan derivadas” son las constituciones colombianas y que “tan originaria es la de los Estados Unidos”? Por otra parte, ¿que adaptables pueden ser las instituciones políticas que se desarrollaron en Norteamérica en nuestra realidad?, y otra serie muy amplia de cuestionamientos que se nos presentan.

En este momento, vemos que nos encontramos frente a un estudio, que indudablemente presenta gran importancia, pero del cual se ha sido abordado de diferentes maneras por diferentes autores. Nuestro objetivo es poder entender de manera integral, dentro de este mar de afirmaciones, cual es la real influencia que ha tenido el constitucionalismo norteamericano en nuestro desarrollo jurídico. Para ello debemos seleccionar en nuestro estudio los conceptos más veraces, para poder deducir la conclusión más certera posible dentro de la complejidad conceptual que se no presente.
Consecuentemente, para poder conseguir los objetivos que este trabajo se propone, debemos remitirnos primero, a conocer las características intrínsecas del Constitucionalismo Americano, pues si no tenemos una visión amplia de que ha sido y es, no será posible después vislumbrar la influencia que puede tener en otras naciones. Por ello no debemos perder de vista que el Constitucionalismo de los Estados Unidos es el resultado de un proceso histórico de esta nación, y este último el cual debe ser estudiado para poder buscar la visión que queremos. Debido a esto, antes de estudiar la Constitución y su operación, vamos primero a ver el proceso de formación del sistema político en el cual esta nación, teniendo especial cuidado en comprenderla en su totalidad, valorando objetivamente las distintas fuentes históricas tanto oficiales como no. Ahora bien, aunque pueda parecer que este estudio previo desborda los objetivos del trabajo, e incluso se puede decir que se la otorga demasiada relevancia en el mismo, pero es imposible desligar este aspecto del estudio del constitucionalismo si que quiere llegar a un análisis integral. Pero como afirma el maestro DUVERGER, “no  se puede comprender la vida política de un país y el funcionamiento de sus instituciones si no se conocen esos rasgos particulares de su medio ambiente”. Todo esto sin perder de vista los objetivos de la asignatura en la cual este trabajo se está desarrollando. Después de este estudio, analizaremos los diferentes componentes jurídico-políticos que Constitución contiene, buscando enfatizar en los principales principios rectores y las instituciones jurídicas fundamentales.

Posteriormente se halla realizado lo anterior,  analizaremos a influencia que este Constitucionalismo ha tenido en nuestro país. Estados Unidos, al ser la potencia más grande de occidente y liderar económicamente a nuestra región, indudablemente a tenido una influencia muy marcada en el desarrollo de nuestras naciones latinoamericanas, en aspectos económicos, sociales, culturales, y, por supuesto, políticos. La Cosmovisión política americana ha sido importante en nuestras naciones, y concretamente en el caso colombiano, desde las primeras gestas de la Emancipación; y Estados Unidos ha sido tomado como un modelo a seguir por a lo largo de nuestra historia, como dice Camilo Torres, de “de ser tan felices como son ellos”. Esta influencia constituye una importante referencia para entender nuestro Constitucionalismo tal como es, por ello es el aspecto más fundamental del estudio de este trabajo.
El estudio del Constitucionalismo de los Estados Unidos y su influencia en nuestro país permite; primero, contextualizar nuestro desarrollo constitucional en el marco de desarrollo del constitucionalismo en el mundo, para poder entendernos no como un fenómeno aislado, sino como parte de un proceso evolutivo global y ubicarnos nuestras diferentes constituciones dentro de esta evolución. Segundo, los estudios de influencia y comparativos de las diferentes constituciones de nuestro país nos sirven  para entender los conceptos fundamentales de las mismas, y cimentar el estudio que se realizaran en las mismas durante nuestro curso de derecho constitucional colombiano.
Esta serie de consideraciones nos muestran la importancia de este trabajo en nuestro curso de derecho constitucional, y no solo eso sino que muchos de los conocimientos aquí expuestos son muy útiles en nuestro conocimiento jurídico y   en la visión que tenemos del derecho del mundo.

OBJETIVO GENERAL


-Exponer, de manera sucinta y concreta,  la influencia del Constitucionalismo de los Estados Unidos, representado en su Constitución y las diferentes enmiendas, en las diferentes Constituciones que han regido los destinos desde la nación colombiana desde la Emancipación.


OBJETIVOS ESPECÍFICOS


-Describir, como el resultado de un proceso político, la Constitución de Filadelfia de 1787 y su funcionamiento en el marco del sistema político de los Estados Unidos.


-Exponer los principios dogmáticos y orgánicos de la Constitución de los Estados Unidos.


-Analizas los principios fundamentales de la Constitución de la República de Colombia de 1991 a través de una comparación con  la Constitución de Filadelfia de 1787.


I.                   EL CONSTITUCIONALISMO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA


El Constitucionalismo de los Estados Unidos de América se desarrolla en la Constitución Política de 1787, que es la única que ha regido en toda su historia. Esta Carta consta de un preámbulo, 7 artículos y 26 enmiendas en la cual se encuentras los principios del gobierno federal que rigen sobre los estados de la nación. Pero antes de abordar el estudio franco de la normatividad misma, vamos a entrañarnos en el proceso histórico que condujo como resultado la creación de esta constitución, por lo que vamos a estudiar primero la formación política de los Estados Unidos. Posteriormente, y después de una visión ideológica y cultural inmersa en la misma realizaremos el estudio jurídico.


  1. Síntesis histórica del Proceso de Formación Política de los Estados Unidos de América


"era inevitable que los estadounidenses llegaran a una
Constitución escrita o que los nuevos Estados
Americanos en 1776 devinieran repúblicas"(sic).
Gordon S. Wood.[5]

Hace unos quinientos años, lo que hoy conocemos como Estados Unidos era una  inmensa tierra virgen habitada por pueblos indígenas que tal vez veinte años atrás atravesaron de Asia a América por una formación telúrica en lo que hoy es el estrecho de Bering. Estos pueblos se dedicaban a la cacería y a una incipiente agricultura, y eran muy inferiores en desarrollo cultural a otros pueblos precolombinos que vivían al sur del río Grande.
El vikingo islandés Leiff Ericson y su flota navegaron esos territorios alrededor del 1000. Posteriormente, en 1492, Cristóbal Colón, italiano que navegaba con bandera española, partió rumbo a Asia y descubrió un "Nuevo Mundo". Estos viajes, y en menor medida los de italiano al servicio de Inglaterra Giovanni Caboto, constituyeron el inicio del descubrimiento y de la colonización del continente americano. Durante los siguientes 100 años, exploradores ingleses, españoles, holandeses y franceses “se hicieron a la vela en busca de nuevos mundos, de oro, de fama, de gloria" como dijera Sir Walter Raleigh. Pero, al no encontrar tesoros fabulosos en las boscosas riberas de Norte América a donde por fin llegaron, no se quedaron en ellas. Los individuos que poblaron el Nuevo Mundo llegarían más tarde y tendrían diferentes objetivos: buscaban una mejoría económica y libertad política y religiosa.
El Descubrimiento, Conquista y Colonización de buena parte de Norteamérica se hizo en buen produjo durante el siglo XVI, por obra principalmente de los españoles; como Cabeza de Vaca, Hernando de Soto, Vásquez Coronado; que establecieron las primeras colonias en la Florida y en Nuevo México y los padres misioneros que se establecieron en San Diego en California.


1.1              Etapa de la Colonización

La Colonización Inglesa de los territorios de Norte América solo comenzó a finales del silgo XVI, tras el desastre de la Armada Invencible Española. Por iniciativa de sir Walter Raleigh, favorito de la reina Isabel I de Inglaterra (Elizabeth I), se estableció de la primera colonia inglesa en el “Nuevo Mundo”, la de Virginia. Tras este acontecimiento, se formaron las Compañías por Acciones (o Join-stock Companies) que verdaderamente colonizaron América, con fines específicamente comerciales; a diferencia de la colonización española, como la que llegó a Colombia, que buscaba el descubrimiento y explotación de tesoros. Las primeras fueron las “Compañía de Londres” y la “Compañía de Plymouth”.
En 1607 un grupo de colonizadores ingleses construyeron en Virginia una diminuta aldea que Jamestown, bautizada así en honor al rey. Portadores de una cédula del Rey Jacobo I de Inglaterra (James I, sucesor de Elizabeth I), fundaron así la primera colonia inglesa que sobrevivió. Aunque la Compañía de Londres, que financió la fundación nunca obtuvo las utilidades deseadas, pues los primeros 105 colonos, 73 murieron de hambre y enfermedades, la colonia con el tiempo creció y prosperó, pues los virginianos descubrieron la forma de ganar dinero con el cultivo del tabaco, el cual empezaron a enviar a Inglaterra en 1614.
Aunque la primera colonia, la de Virginia, fue establecida como una base comercial, la segunda se estableció como un refugio contra la intolerancia religiosa[6] reinante en Inglaterra. En efecto, cuando la labor colonizadora continuó en 1620 un centenar de separatistas[7] puritanos que llegaron a la bahía de Massachussets abordo del “Mayflower”, que huían de la persecución de la que eran víctimas, fundaron lo que sería la Colonia de Plymouth. Los peregrinos, conocidos en la historia como Padres Peregrinos (Pilgrim Fathers, los cuarenta y uno de los hombres del grupo), asumiendo que eran ajenos a cualquier clase de gobierno establecido, se reunieron a bordo del buque y firmaron el Pacto (Convent) del Mayflower, que es la primera legislación escrita del país; en el cual sentaron las bases de su gobierno, establecieron la igualdad y el acuerdo como fundamento de su vida política, con bases en sus creencias religiosas, que es importante decir, estaban acorde con la búsqueda capitalista de riqueza. Según  SÁNCHEZ AGESTA, citado por NARANJO MESA, se “puede decir en cierto sentido que el Mayflower es en la historia americana lo que la Carta Magna es a la historia Constitucional Inglesa”. La creación de Plymouth fue el punto de partida de la colonización de Nueva Inglaterra, que se llevó a cabo principalmente por puritanos.
En la Colonias se estableció otra tradición: un rasgo de moralismo frecuentemente intolerante debido a su creencia que los gobiernos debían hacer cumplir la moralidad de Dios, por lo cual los herejes y otros “males sociales” eran severamente castigados. En las colonias puritanas el derecho de voto se limitaba a los miembros de la iglesia, y los salarios de los ministros se pagaban de los impuestos. Roger Williams, un puritano que no estaba de acuerdo con las decisiones de la comunidad, fue obligado a salir de Massachussets en 1635 por lo que fundó la vecina colonia de Rhode Island, la cual garantizaba libertad religiosa y la separación del estado y la iglesia. Las colonias de Maryland, establecida en 1634 como refugio para católicos, y Pennsylvania, fundada en 1681 por el dirigente cuáquero[8] William Penn, también se caracterizaron por su tolerancia religiosa. Esta tolerancia, a su vez, atrajo a otros grupos de colonizadores al Nuevo Mundo.
Con el paso del tiempo, las colonias británicas de América del Norte fueron ocupadas también por muchos grupos de origen no británico. Muchos agricultores alemanes se establecieron en Pennsylvania, los suecos fundaron la colonia de Delaware y los primeros esclavos africanos llegaron a Virginia en 1619. En 1626, colonizadores holandeses compraron la isla de Manhattan a los jefes indígenas de la región y erigieron la ciudad de New Amsterdam; en 1664, esta colonia fue tomada por los ingleses y rebautizada con el nombre de New York.
Esa mezcla de diferentes culturas de diferentes culturas[9], característica de Estados Unidos, ya estaba tomando forma en la época colonial. El idealismo de Massachussets coexistía con uno más tolerante de Rhode Island, la diversidad étnica de Pennsylvania y la práctica agricultura comercial de Virginia. La mayoría de los colonos trabajaba en granjas pequeñas. En las colonias sureñas de Virginia, Carolina del Norte y Carolina del Sur, los terratenientes crearon extensos plantíos de tabaco y arroz en las fértiles cuencas ribereñas. Estos plantíos eran trabajados por negros bajo el sistema de esclavitud (que se había desarrollado lentamente desde 1619) o por ingleses libres que convenían en trabajar sin pago durante varios años a cambio de su travesía a América.
 Para 1770 ya habían surgido varios centros urbanos de base burguesa, pequeños pero en proceso de expansión junto con la industria, y cada uno de ellos contaba con periódicos, tiendas, comerciantes y artesanos. Philadelphia, era la ciudad más grande, seguida por New York, Boston, y Charleston.  A diferencia de la mayor parte de las demás naciones, Estados Unidos jamás tuvo una aristocracia feudal. En la era colonial la tierra era abundante y la mano de obra escasa, y todo hombre libre tenía la oportunidad de alcanzar, si no la prosperidad, al menos la independencia económica.
Para 1733, los ingleses habían ocupado 13 colonias a lo largo de la costa del Atlántico, desde New Hampshire en el norte, hasta Georgia en el sur; pasando por Connecticut, New York, Delaware, Rhode Island, New Jersey, Maryland, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Pennsylvania. Los franceses controlaban Canadá y Louisiana, que comprendían toda la vertiente del Mississippi, lo que constituía un imperio vasto con pocos habitantes, por lo que se habían aliado con los indios nativos.
En lo político, cada una de las trece colonias se gobernaba de manera casi autónoma, aunque compartían ciertas características: una Carta otorgada por la Corona Inglesa, un gobernante que la representaba y actuaba en su nombre y una asamblea con facultades legislativas. Todas las colonias compartían la tradición del gobierno representativo[10], si bien monarca inglés nombraba a los gobernadores coloniales, pero todos ellos debían gobernar conjuntamente con la asamblea elegida. El voto estaba restringido a los terratenientes varones blancos, pero la mayoría de los hombres blancos tenía propiedades suficientes para votar. Inglaterra, aunque quería, no podía ejercer un control directo sobre sus colonias norteamericanas; Londres estaba demasiado lejos, y los colonos tenían un espíritu muy independiente.
Entre 1689 y 1815, Francia y la Gran Bretaña sostuvieron varias guerras por el predominio en Europa, y América del Norte se vio envuelta en cada una de ellas. En 1756 Francia e Inglaterra estaban enfrascadas en la Guerra de los Siete Años, conocida en Estados Unidos como la Guerra Francesa e India, en la cual los británicos disputaban el dominio de los territorios controlados por Francia y sus aliados indígenas. Bajo órdenes del primer ministro, William Pitt, los británicos ganaron la guerra después de tomarse Québec y Montreal, las ciudades principales de los franceses. La Paz de Paris, firmada en 1763, que dio a la Gran Bretaña derechos sobre Canadá y toda América del Norte al este del Río Mississippi, trajo importantes consecuencias para los habitantes de las colonias.


1.2              La Rebelión de las Trece Colonias y sus causas

La victoria de Inglaterra en la Guerra de los Siete Años condujo directamente a un conflicto con sus colonias norteamericanas. Como primer punto, debemos decir  que la expansión territorial inglesa había generado una fuerte mentalidad colonialista, y la idea imperante en el Parlamento inglés de su supremacía sobre la vida política de las colonias, en contra del deseo de autogobierno de los colonos en América, sería un factor decisivo en los años venideros.
En un primer momento, para evitar que los colonos se disputaran territorios con los nativos de la región, una proclama real negó a los colonos el derecho de establecerse al oeste de los Montes Apalaches, en la famosa declaración de la Reserva de Indios.
Por otra parte, como resultado de la guerra el déficit público británico se duplicó, por lo que se hicieron necesarios nuevos ingresos y algunos sectores políticos creyeron que las colonias eran las que debían contribuir a recaudar estos fondos. Para este fin; y también para combatir el contrabando y aumentar el poder británico en ultramar, el primer ministro George Greenville propuso y el Parlamento aprobó leyes como la Ley del Azúcar y la Melaza (Sugar and Molasses Act de 1764) con la se establecía un restringía y se gravaba la producción de azúcar y melazas. A esto se debe sumar, que los colonos ya estaban gravados con la Ley de Navegación (Navigation Act, 1651) en la cual se exigía que tuviesen relaciones comerciales solo con la metrópoli y que las cargas se debían hacer en barcos de bandera británica, y la Ley de Alojamiento que exigía la obligatoriedad a los colonos de alojar y alimentar a los soldados británicos en sus casas; todo esto sin contar las Leyes de la Lana, el Sombrero y el Hierro (Wool Act, Hat Act y Iron Act), que impedían estas producción en las colonias para no perjudicar la industria británica. Y, posteriormente, con el fin de aumentar los ingresos provenientes de las colonias, se promulgó la Ley de las Estampillas (Stamp Act,  1765) exigía que todos los documentos públicos, licencias, contratos mercantiles, periódicos, folletos y cartas de juego, llevaran un timbre fiscal. Esta ley pretendía extender a las colonias el sistema fiscal de timbres utilizado por entonces en Gran Bretaña, con el fin de recaudar dinero con el que sufragar los gastos de mantenimiento de las defensas militares de las colonias. Al ser aprobada sin debate previo, provocó el rechazo e indignación de los colonos norteamericanos.
Desde ese momento se crearon sociedades secretas de colonos, que se llamaban a sí mismos Hijos de la Libertad (Sons of the Liberty) emprendieron una campaña de protesta violenta, en la que grupos armados agredieron a agentes del fisco y destruyeron sus propiedades. Varias asambleas coloniales adoptaron resoluciones de protesta en contra de la ley. Estos esgrimían argumentos de los teóricos liberales ingleses, como Locke, Sindney y Blackstone, sobre el derecho de Igualdad, la libertad y la propiedad; debido que el hecho de no estar representados en el Parlamento, no era motivo para que les pudieran imponer tributos sin su consentimiento (el principio no taxation without representation, no tributación sin representación). El rechazo de los colonos culminó con la reunión de representantes de nueve colonias en el denominado Congreso sobre la Ley de Estampillas (Stamp Act Congress) dirigidos a encontrar medios de protesta de manera más civilizada contra la medida.
Los comerciantes se negaron a vender productos británicos hasta la suspensión de la ley, y el comercio disminuyó sustancialmente, los distribuidores de estampillas se vieron amenazados por la muchedumbre enardecida y la mayoría de los colonos sencillamente se negó a comprar las mencionadas estampillas. La negativa a la utilización de los timbres en documentos mercantiles se convirtió en una práctica común, y los tribunales no exigían su uso en los documentos legales. Rechazada también por los financieros británicos, la Ley de Estampillas  el Parlamento británico se vio forzado a derogarla en solo después de que los miembros de la Cámara de los Comunes escucharan los argumentos de Benjamin Franklin, representante de Pennsylvania, en Londres. Sin embargo, rechazó otras demandas de los colonos, rechazo que estuvo acompañado por la Ley de Declaración (Declaratory Act), que afirmaba el derecho del gobierno británico a aprobar leyes que obligaran legalmente a los colonos
Apoyándose en esta, en 1767 reavivó la política de establecer impuestos directos a las colonias. El Parlamento aprobó una serie de medidas propuestas por el ministro Charles Townshend, conocidas por como las Leyes de Townshend (Townshend Acts), en los que gravaban una serie de artículos, tales como el plomo, el vidrio, el te, la pintura y el papel que los colonos importaban de Gran Bretaña. Las colonias se opusieron a estos nuevos impuestos con boicoteos de productos británicos o, como en Boston, mediante un abierto desafío al gobierno británico. El 5 de marzo de 1770 tropas británicas abrieron fuego contra una multitud hostil, produciendo el primer derramamiento de sangre del conflicto.
En 1770 el gobierno británico, por recomendación del nuevo ministro de hacienda británico Lord North, retiró todos los impuestos establecidos excepto el del . Sin embargo, en un intento por evitar la quiebra de la Compañía de las Indias Orientales, el Parlamento concedió a esta empresa el monopolio de la venta del té a las colonias, lo que provocó una nueva crisis al considerar las colonias que esta nueva Ley del Té las obligaba a someterse a los impuestos a los cuales no podían ser gravados por no tener representantes propios.
El 16 de diciembre de 1773, un grupo de patriotas, comandados por Samuel Adams, respondió dicho impuesto escenificando la Fiesta del Té de Boston: disfrazados de indígenas, abordaron buques mercantes británicos y arrojaron al agua, en el puerto de Boston, 342 huacales de té de tres embarcaciones británicas. El parlamento promulgó entonces las "Leyes Intolerables" (denominadas por los británicos Coercitive Acts y por los colonos Intolerable Acts), las cuales eran: 1) el cierre del puerto de Boston, 2) la anulación de la Carta de Massachussets, es decir, se restringió la independencia del gobierno colonial de este territorio, 3) traslado de los procedimientos judiciales a Inglaterra, 4) acuartelamiento de la tropas y envío de más soldados, 5) se enviaron más soldados británicos al puerto de Boston, que ya estaba cerrado a los buques mercantes.
El rey británico Jorge III (George III), que había subido al trono en 1760 y había contribuyó a incrementar la posición regia en las decisiones políticas, produciendo más bien la inestabilidad y la falta de orientación en los asuntos nacionales, en un momento en el que se estaban fraguando las condiciones que provocaron el conflicto con sus colonias americanas. Por ello, para supervisar el cumplimiento estricto de este conjunto de leyes eligió como gobernador de Massachussets al teniente general Thomas Gage, jefe del Ejército británico en Norteamérica, lo que los colonos entendieron como una preocupante fusión de las autoridades civil y militar.
Estas medidas produjeron que en septiembre de 1774 tuviera lugar en Philadelphia el Primer Congreso Continental, reunión de líderes coloniales que se oponían a lo que percibían como opresión británica en las colonias. En este Congreso se envió un memorial al soberano británico Jorge III para que reparara los agravios, y se reclamaba un amplio catálogo de derechos y se conformaba creó un acuerdo entre las colonias, la creación de una Confederación. Los colonos se consideraban ciudadanos británicos, titulares de los mismos derechos civiles y políticos de los súbditos ingleses, y reclamaban, por lo tanto, igual tratamiento en materia de impuestos y de justicia. Por otra parte, el Congreso pidió a las colonias desobediencia a las Leyes Intolerables y la intensificación del boicot comercial a Gran Bretaña y se preparó un nuevo congreso en el caso de que los británicos rehusaran aceptar las demandas de las colonias. Después del Congreso, los colonos empezaron a organizar milicias y a almacenar armas y municiones.


1.3              El Conflicto Armado

Cuando el Congreso Continental le envía al rey la petición, este y el Parlamento la rechazaron y consideró el movimiento de protesta de las colonias como una rebelión. En 1775 el conflicto armado estalló el conflicto armado en Massachussets cuando el gobernador real y jefe del ejército, general Thomas Gage, envió tropas contra Concord, ciudad en la que los dirigentes de la resistencia habían acumulado armas y municiones. El 19 de abril tropas regulares británicas dispararon contra la formación de una milicia patriótica en Lexington, precipitando la primera batalla de la guerra de la Independencia estadounidense. Los británicos continuaron la marcha hacia Concord al mando del teniente coronel Francis Smith, pero hubieron de batirse en desordenada retirada a Boston tras el contraataque desplegado por las fuerzas insurgentes. Las milicias de más de 23 ciudades tomaron parte en esta operación, que supuso el alzamiento en armas de una amplia zona rural contra los británicos. La ofensiva de los colonos persiguió a los invasores hasta Boston.
Los colonos para darse orden, se reunieron en un Segundo Congreso Continental el 10 de mayo en Philadelphia que empezó a asumir las funciones de gobierno nacional de las Colonias Unidas de América. Este congreso creó un Ejército y una Marina continentales bajo el mando de George Washington, un hacendado virginiano y veterano de la Guerra Francesa e Indígena. A pesar de los preparativos para el enfrentamiento, la mayoría de los colonos norteamericanos aún confiaban en la reconciliación con Gran Bretaña. Para ello el Congreso adoptó una resolución en forma de petición, por medio de la cual reafirmó la lealtad de las colonias a Jorge III y solicitó a éste que desautorizara la política de sus ministros. En virtud de la victoria de los Británicos en la batalla de Bunker Hill, donde expulsaron a los milicianos que los tenían sitiados, el rey resolvió rechazar todas la peticiones de los colonos y considerarlos rebeldes.
Mientras el Congreso Continental, conformado por los “padres fundadores”, reunido en Filadelfia empezaba a considerar la posibilidad de declarar la independencia de las colonias respecto de Gran Bretaña, Washington afrontó a los británicos durante el invierno de 1775 y la primavera de 1776. Durante este lapso las colonias imprimieron papel moneda y se iniciaron relaciones diplomáticas con potencias extranjeras. El 2 de julio de 1776, el Congreso finalmente resolvió: “Que estas Colonias Unidas son, y por derecho deben ser, estados libres y soberanos”. Thomas Jefferson, con la ayuda de otros intelectuales de Virginia, redactó una Declaración de Independencia, que el Congreso aceptó el 4 de julio de 1776.

1.4              La Declaración de Independencia y las Constituciones Estatales.


La Declaración de Independencia, dícese redactada por Thomas Jefferson, constituye un documento de extraordinaria trascendencia en la historia del Derecho Público, pues sirvió de base para la formación del primer estado soberano que adoptó la forma republicana. La Declaración presentó una defensa pública de la Guerra de Independencia incluida una larga lista de quejas contra el soberano inglés Jorge III. Pero sobre todo, explicó la filosofía que sustentaba a la independencia, proclamando “como verdades evidentes que todos los hombres nacen iguales; que a confiere su Creador ciertos derechos inalienables entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; para garantizar estos derechos los hombres crean gobiernos, que pueden gobernar sólo con el consentimiento de los gobernados (…) que cualquier gobierno puede ser disuelto cuando deja de proteger los derechos del pueblo. (…) Sin embargo, cuando una larga serie de abuso y usurpaciones dirigida invariablemente hacia un mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y establecer nuevamente las garantías para la futura seguridad”. Observemos que esta teoría política tuvo su origen en el filósofo inglés John Locke, y ocupa un lugar prominente en la tradición política anglosajona. La trascendencia de esta declaración, como lo anota García Pelayo citado por Naranjo Mesa, radica fundamentalmente en que “es la primera vez que le legitimidad jurídico-política racionalista hace entrada total y franca en la historia. Ya no se apela al common law, los derechos de los súbditos británicos, a las franquicias de la constitución inglesa, sino exclusivamente a las leyes naturales y de Dios; ya no se apela al bill de los derechos, sino a esas verdades evidentes por si mismas.
El Congreso Continental aprobó una resolución en la que declaraba que, suprimido el ejercicio de toda autoridad bajo la corona, la totalidad de los poderes debía hacerse en nombre del pueblo y, en consecuencia recomendó a los nuevos Estados que adoptarán inmediatamente la Constitución “que más conduzca a su felicidad y seguridad a la de América en general”. Y así fue como se dieron en América los primeros frutos del movimiento constitucionalista liberal iniciado en Europa. En efecto, cada una de las colonias se dio a la tarea de proveer su propia organización al darse una Constitución. Las primeras en hacerlo fueron Virginia y Massachussets. Todas las constituciones estatales eran escritas, contenían Declaración de derechos, adoptaban el principio de la separación de poderes y el de la soberanía popular.
Estas Constituciones tuvieron considerable importancia no solo en la historia de los Estados Unidos, sino en toda la historia del constitucionalismo moderno. Representan el triunfo del concepto racional normativo de la constitución, al ser escritas sistemáticas y codificadas ya al ser adoptadas como tales.
1.5              La Guerra de la Independencia

En un principio, la guerra se inclinó en contra de los norteamericanos. Los británicos tomaron la ciudad de Nueva York en septiembre de 1776 y Filadelfia un año después. En octubre de 1777 cambió el curso de los acontecimientos cuando el ejército británico se rindió en Saratoga, al norte de Nueva York. Animada por esa victoria, Francia aprovechó la oportunidad para humillar a la Gran Bretaña, su enemiga tradicional. En febrero de 1778 se firmó la alianza franco-norteamericana. A pesar de que las tropas norteamericanas eran buenos combatientes, pero por las pocas provisiones y escaso entrenamiento, quizá hubieran perdido la guerra de no haber recibido la ayuda del erario francés y de la poderosa marina francesa.
Después de 1778 los combates se desplazaron hacia el sur. En 1781, 8.000 soldados británicos, bajo las órdenes de Cornwallis, fueron rodeados en Yorktown, Virginia, por una armada francesa y por un ejército combinado franco-norteamericano, bajo el mando de George Washington. Cornwallis se rindió y poco después el gobierno británico propuso la paz.
El Tratado de Paris, firmado en septiembre de 1783, reconoció la independencia de los Estados Unidos y concedió a la nueva nación todo el territorio al norte de Florida, al sur de Canadá y al este del rió Mississippi.


1.6              Los Artículos de la Confederación

En 1777, a propuesta de R. H. Lee, el Congreso Continental estudió y aprobó finalmente un estatuto de Confederación permanente, bajo el nombre Artículos de Confederación y Unión Perpetua, que fue ratificado por lo estos, aunque no entró en vigor sino hasta 1781, cuando Maryland le dio su aprobación. Este nuevo acuerdo establecía un sistema supra-estatal a la vez complejo y endeble. Cada estado conservaba “su soberanía, libertad e Independencia, y todo el poder, jurisdicción y derecho que no haya sido delegado a los Estados Unidos reunidos en el Congreso”. El único órgano común era el Congreso, en el cual los trece estados decidían en un plano de igualdad, cada uno con un voto.
Al Congreso correspondía la dirección de las relaciones exteriores, establecer un sistema postal, resolver conflictos entre los Estados y diversas funciones administrativas, pero carecía de poderes importantes en materia económica o fiscal, pues la percepción de los impuestos quedaba a manos de los estados. El régimen tenían muchas deficiencias, el Congreso, que terminaba en últimas siendo una asamblea de representantes de los estados,  dependía de la voluntad de eso y, sin recursos económicos, sin tribunales de justicia y sin poder ejecutivo muy difícilmente podía funcionar la confederación.
Sin embargo, bajo la conducción del congreso se adelantó durante seis años la Guerra de Independencia, a la que puso fin el Tratado de Versalles. Pero la situación interna se hizo más precaria después de la victoria; la crisis comercial y política puso manifiesto que los estados no podían proseguir unos aislados de otros resolviendo sin coordinación sus problemas mutuos. Algunos historiadores han descrito las penurias de la nueva república en tonos demasiado sombríos, pero caben pocas dudas que la situación empeoró constantemente después de 1783: cada estado se conducía a sí mismo casi como un país independiente y manejaba sus asuntos como les convenía sin importar la conveniencia para la unión. En los Estados circulaban doce monedas diferentes, la mayoría de las cuales tenían escaso valor. Los Estados se vecinos se aplicaban impuestos recíprocamente sobre sus bienes. Gran Bretaña se negaba a reanudar las vías comerciales de las que las colonias habían dependido para su bienestar económico. Las legislaturas se negaban a pagar las deudas contraídas durante la Guerra de independencia. Los pero de todo fue que hubo levantamiento en varios Estados contra el nuevo gobierno, siendo el celebre el 1786 en Massachussets contra el gobierno de Boston. Washington y otros lideres cavilaban si había sido en vano la rebelión de las colonias en contra de Gran Bretaña.
En septiembre de 1786 se reunieron en Anápolis delegados de cinco estados, con el propósito de discutir asuntos comerciales, pero pronto llegaron a la conclusión de que no debían limitare a ello, sino actuar eficazmente para eliminar los defectos del sistema confederal vigente. De allí surgió la idea de convocar una convención que tendría lugar al año siguiente en Philadelphia, “con el único y expreso fin de revisar los Artículos de la Confederación y de presentar dictamen al Congreso y a las distintas legislaturas sobre las alteraciones ya adiciones a los mismos”.



1.7              La Constitución de Filadelfia

El 25 de mayo 1787 inició labores la Convención de Filadelfia y las concluyó el 17 de septiembre, cuando fue firmado el proyecto de una Nueva Constitución. Como vemos, la Convención no se limitó pues, a revisar los Artículos, de la Confederación, sino que la dinámica de las circunstancias lo llevaron a redactar una Constitución diferente para los Estados Unidos. Consideraban que ya era hora de poner fin a esos conflictos y de imponer la paz y el orden integrando un nuevo gobierno nacional.
Las discusiones fueron áridas ya que en ella se presentaron diversas proposiciones por parte de los estados, representados por muchos de los hombres más brillantes y distinguidos de la nueva república. A lo largo de los debates predominaron las ideas y la personalidad de figuras como George Washington, quién presidió la convención, Benjamin Franklin, el miembro más viejo, John Adams, Alexander Hamilton, Thomas Jefferson, John Jay, John Marshall y Thomas Paine, aunque algunos no estuvieron presentes por no ser delegados. El representante de Virginia, James Madison, recibió el título de “Padre de la Constitución” en virtud de sus discursos, negociaciones y tentativas para el avenimiento. Madison les dijo a los delegados que estaba considerando un plan que “decidiría para siempre el destino del gobierno republicano”. De todos los delegados, solo George Mason se negó a firmar la Constitución.
La nueva constitución fue sometida, en los meses siguientes a la ratificación por pare de cada uno de los estados, la cual no siempre fue fácil. La Constitución entró en vigor en 1788 después de que nueve estados la hubieran ratificado; doce estados aprobaron el documento a finales de 1788. El 4 de marzo de 1789 el primer Congreso de los Estados Unidos se reunió en Nueva York, por aquel entonces capital de la nueva nación. George Washington, elegido por unanimidad primer presidente de Estados Unidos, inició su mandato el 30 de abril de ese año.
En el curso de los debates sobre la ratificación surgieron dos partidos en torno a la Constitución: uno en apoyo e esa y otro en oposición. Del primero se destaca Hamilton, Madison y Jay, quienes publicaron una serie de comentarios en defensa de la nueva estructura federal bajo el titulo El Federalista (The Federalist), ensayos que no tardarían en Constituirse en fuente de interpretación de la jurisprudencial. Pero un actor de profundo desacuerdo fue el que no proponía por alguna parte  los catálogos de derechos y garantías como las constituciones estatales.


  1. Estudio de la Constitución de Filadelfia de 1776

           Preámbulo
…con el fin de… garantizar las bendiciones de la Libertad para
nosotros mismo y nuestros descendientes, ordenamos y establecemos
esta Constitución para los Estados Unidos de América.

La Constitución de los Estados Unidos, como ya se dijo, se compone de un preámbulo, siete artículos, los cuatro primeros divididos en secciones y 26 enmiendas, que establecen un Sistema Federal, que divide los poderes entre el gobierno nacional y los estados. Dispone también de una repartición del poder político nacional entre tres ramas independientes: la ejecutiva, la legislativa y la judicial. De una manera simplista podríamos decir que la rama ejecutiva, representada por el Presidente, hace cumplir las leyes, la rama legislativa, representada por el Congreso,  las elabora, y la judicial, por la Corte Suprema, las interpreta.
Vemos, que la originalidad técnica del régimen político norteamericano es grande en relación con las demás democracias occidentales. Pero la sociedad norteamericana, en su estructura económica, su ideología y su sistema de valores también los era. Y como ya se afirmó, “no se puede comprender la vida política de los Estados Unidos y el funcionamiento de sus instituciones si no se conocen estos rasgos particulares del medio ambiente en que se desarrolló”. Por eso, vamos a estudiar algunos aspectos contextuales e ideológicos antes de abordar las instituciones jurídico-políticas propiamente dichas.



2.1              Contexto Social y Principios Ideológicos en que se desarrolló la Constitución de Filadelfia de 1787


2.1.1 Contexto Socioeconómico

Las trece colonias británicas de América eran más puramente capitalistas que los demás pueblos del mundo y podemos destacar en su historia que jamás tuvieron feudalismo. Las colonias fueron fundadas por Compañías que buscaba producir, a diferencia de las colonias españolas que se basan en la explotar de metales preciosos. Por otra parte, se dijo también que fueron un refugio contra la intolerancia religiosa en Inglaterra. Pero el puritanismo, el separatismo y el cuaquerismo que primordialmente llegó a América, les permitían ligar su fe religiosa profunda con espíritu de empresa capitalista, y sirvieron al mismo tiempo para fundar el liberalismo político y la democracia, a reconocer el derecho de cada persona a practicar la religión por ella escogida y la elección de sus líderes.
Como vimos, cada una de las trece colonias se gobernaba de manera casi autónoma y a la autoridad de la metrópoli le resultaba muy difícil controlarlas. En ellas las empresas se desarrollaron rápidamente y exportaban gran cantidad de productos a Inglaterra, y por contrabando a otras naciones. Con el fortalecimiento del esclavismo y el trabajo de estos en las granjas se produjo una fuerte base agraria para la nación, y se exportaban grandes cantidades de productos al exterior. Al momento que la metrópoli quiso imponer una serie de medidas tributaras que perjudicaban el la expansión del capitalismo de las colonias, se generó una fuerte ideología en defensa de los intereses de la burguesía local. Por eso vemos que al principio de la revuelta los colonos no luchan contra los nobles o el rey de Inglaterra sino que su rivalidad comercial y el problema tributario son las causas principales del conflicto, que se desarrolla entre dos burguesías y dos capitalismos.
Por ello podemos afirmar que sostener que los anhelos de libertad e independencia de la emancipación norteamericana, era solo justificación ideológica para unir a todos los ciudadanos de las ex colonias y transfigurar su combate en defensa el sistema económico.


2.1.1 Contexto Ideológico y Cultural

La Constitución de Estados Unidos, como todas las democracias occidentales, se levanta sobre una base ideológica liberal, que aboga como premisa principal por el desarrollo de la libertad personal individual en un marco de propiedad privada e igualdad política, y sobre estos pilares se dará  el progreso de la sociedad. Esto ideología es monolíticamente exclusiva en el país desde el momento de la colonización y llega a fundirse con muchos rasgos culturales principales de los Estados Unidos, debido a que tal nivel de homogeneidad no podría ser posible sin las características de propias de la nación norteamericana. A continuación se exponen las diferentes causas por las cuales se desarrolló el monolítismo liberal, y varios principios culturales e ideológicos (que extrañamente parecen estar fundidos) de gran importancia en el desarrollo de la Constitución:
1) El liberalismo que propugna la Constitución de Filadelfia proviene básicamente de los teóricos liberales de Europa (principalmente de Inglaterra y Francia) y los principios del derecho natural. Se manifestaba de dos formas, el liberalismo económico, en defensa de su intereses capitalismo y un liberalismo político que sostiene su estructura de producción.
-Liberalismo Económico: De una manera sencilla podemos afirmar que el liberalismo económico se basa en la libertad de empresa y la libertad de Intercambio, que reposan sobre la propiedad privada de los medios de producción. Los teóricos liberales proclaman la propiedad privada como uno de los derechos más solemnes de los seres humanos, al mismo nivel que la libertad y la igualdad. Por otra parte, no hacen ninguna diferencia entre la propiedad de los bienes de consumo y la propiedad de bienes de producción. Rehúsan a la idea de que una clase de propiedad sea menos importante que otra. La libertad de empresa significa, ante todo, que cada uno puede crear libremente la empresa de su elección, y no solamente cada uno puede crear así la empresa que quiera, sino que, además, puede organizarla como le parezca, lo que implica la libertad de organización del trabajo y la libertad de los salarios.  La libertad de cambios o libertad de comercio es corolario de las libertades de empresa.  Implica ante todo libre competencia, que se denomina aún “ley de mercado”. El empresario fabrica el producto que quiere, como quiere y fija el precio que quiere. Pero el consumidor escoge el producto que le guste al precio que el acepta. Esto significa que el Estado no debe establecer ni control de precios, ni tasación, ni circuitos comerciales privilegiados puesto que todos los bienes circulan libremente por el territorio nacional.
-Liberalismo Político: Las bases del liberalismo político son la libertad  y la igualdad, pero estas no son nociones abstractas. La igualdad parte de que nadie puede beneficiarse por herencia de derechos por encima de otra (como en las monarquías feudales europeas), y se extiende a la igualdad en la participación del poder, y que ningún poder puede obligar obediencia sin el consentimiento de los ciudadanos. Las libertades civiles significan que cada hombre puede pensar y expresarse como el quiera, y la libertad solo encuentra límite en la libertad de los otras; comprenden a esta categoría las libertades de movilización, la inviolabilidad de propiedad, y las libertades familiares. Por otra parte, las libertades públicas que se refieren a la acción de los ciudadanos entre sí, como la de prensa, reunión manifestación y unión política. Esta libertad e igualdad para los teóricos liberales tienen un carácter jurídico negativo, pues principalmente apuntan a impedir la intervención del estado, no acción de su parte. Por ello el liberalismo político propone la limitación de los gobernantes, y la separación del poder político en ramas que se limiten mutuamente. Todo esto se basa en tesis de teóricos europeos, como Thomas Hobbes, John Locke, Charles de Montesquieu, y Jean Jacques Rosseau.
-La Democracia y el Liberalismo Político: Los principios del liberalismo político no tienen como corolario la democracia. Los primeros teóricos del liberalismo, como Locke y Voltaire no vieron así. Pero la semilla del protestantismo puritano que sentó las bases de la democracia, más la diversidad de culturas que se mezclaban en la nación, más el éxito del capitalismo y la expansión de la industria, junto conciencia misma “de ser americano” y el monolitismo del liberalismo se fundieron para formar la primera democracia de occidente. Este aspecto se profundizará más adelante, junto con los defectos democráticos que tiene la Constitución. 
2) Por otra parte, este como vemos liberalismo es pluralista por naturaleza, y los Estados Unidos también lo es. La diversidad de pueblos que lo conforman, de opiniones y de religiones que hay muy es grande y desde sus orígenes tuvo la libertad de expresión es, a menudo, mayor que en Europa. Pero los Estados Unidos nos presentan, a diferencia de Europa, un liberalismo más monolítico, pues esta ideología jamás ha sido impugnada seriamente.
Esto se genera por las causas señaladas porque el pensamiento político europeo se desarrolló en combates sucesivos, es decir, un combate entre los aristócratas y terratenientes conservadores contra la burguesía liberal. Los Estados Unidos jamás conocieron este combate, pues jamás hubo nobleza ni feudalismo. La ideología liberal nunca fue puesta a prueba por una ideología rival, ni siquiera el socialismo, cuando apareció lo hizo. Esto da una homogeneidad política mucho mayor, en lo que a principios se refiere. El consenso es más fuerte en Estados Unidos, no hay conflictos de legitimidad de ideología. En los países europeos el liberalismo se desarrolló contra el sistema monárquico y aristocrático establecido. Tuvo que luchar durante años contra la ideología conservadora expresión de este sistema. En Estados Unidos el sistema monárquico y aristocrático aparecía en la Declaración de Independencia como una dominación extranjera, en forma de poder ejercido por la metrópoli británica. La burguesía norteamericana que formaba esa masa de colonos, se levantó contra una guerra de liberación. Una vez ganada la guerra y destruido el poder inglés, no quedaban ya aristocracias en los Estados Unidos ni base de apoyo alguna para la ideología conservadora. La ideología liberal se manifiesta en la constitución y en el pueblo mismo de los Estados Unidos con una adhesión general casi fanática.
2) A esto podemos sumar el Conformismo propio de la Sociedad Norteamericana, que hace parte de su ideología y cultura y también coadyuva al monolitismo liberal. La mayoría de las personas que colonizaron Norteamérica eran gente muy pobre que había decidido dejar para siempre su país de origen e instalarse en una nación en la que esperaba llevar una vida mejor. Por dura que fuera la situación material, les parecía mejor que la vida que dejaron atrás. Sabían además, que los comienzos en Norteamérica serían duros y se había resignando a ello. Pero, después del purgatorio inicial, esperaban un ascenso social rápido. De hecho, pocos hicieron fortuna, pero la mayoría consiguieron elevarse a situaciones mejores, simplemente porque la industria conoció una formidable expansión y nuevas olas de inmigrantes siempre llegaron a ocupar los grados inferiores de la escala, empujando a sus precedentes hacia lo alto. Los trabajadores norteamericanos nunca tuvieron la impresión de estar encerrados en un mundo sin más salida, al contrario, esta era la tierra de las oportunidades. Y como los ingleses les querían quitar su libertad para desarrollarse mediante impuestos, diseñaron un artefacto ideológico lo suficientemente fuerte para contrarrestarlos.  Además a los colonos, con gran espíritu de de  siempre les quedaba la posibilidad de intentar una aventura al Oeste, una reserva inmensa de territorio cultivable, siempre y cuando el rey les quitara la prohibición, lo cual se solucionaba con la independencia.  Y finalmente, después de haber roto totalmente una primera vez con su sociedad y su patria, los propietarios-inmigrantes soñaban con integrarse en la sociedad y la nueva patria en que se habían refugiado. La conciencia de ser “americano” y la voluntad de serlo, los impulsaba hacia el conformismo.
3) Otro aspecto de gran importancia en la Constitución de los Estados Unidos es la desconfianza en el “gobierno poderoso”. Millones de inmigrantes llegaron a este país para escapar de la represión política y religiosa, los ciudadanos siempre han ejercido cierto control sobre el sistema tributario que sostiene a su gobierno y se rebelaron con un “Parlamento despótico en la distante Londres”, y al momento de hacer su Confederarse no querían remplazarlo con una autoridad central tiránica en su propio país. Aquí encontramos las bases del federalismo que se desarrollará en la Constitución y en los temores de los partidos opuesta a la misma. Este aspecto se desarrollará más adelante.
3) Por otra parte, la mencionada conciencia de  “ser americano” es un aspecto ideológico de gran de los Estados Unidos, tanto en el desarrollo de la Constitución como en la actualidad.  La Nueva Tierra les prometía a quienes vinieron, como dijo el poeta Robert Frost, “un nuevo comienzo para la raza humana”. Desde entonces, los estadounidenses han considerado a su país como un gran experimento, un modelo valioso para otras naciones. Sus principios, su Constitución y sus leyes, su “libertad”, su héroes, su diversidad, etc. son miradas con cuasi—fanatismo por sus habitantes. A muchos les queda difícil entender que su país se funda sobre ideas revolucionarias, y que sus “padres fundadores” fueron “revolucionarios”, y que muchos de sus planteamientos fundamentales eran contradictorios[11]. El estudio de este aspecto a profundad desborda los objetivos  del trabajo, pero vamos a considerar dos aspectos particularmente importantes.
-El Localismo. Los Estados Unidos estaban formada por una multitud de diferentes colonias dedicada replegadas esencialmente a sus problemas particulares. Tenían una vida muy activa (inmensamente mayor que Europa) en la participación de los ciudadanos en las políticas públicas. Tocqueville veía en esta descentralización el fundamento mismo de la democracia norteamericana. Pero indudablemente que provoca, una compartimentación de los problemas, una polarización hasta las actividades locales, en una atención centrada esencialmente un horizonte estrecho. La opinión política de las Colonias (y de Estados Unidos hoy cuando es un país que lidera al mundo) se preocupa esencialmente por los problemas locales, es una opinión pública providencial.
-La Introversión: Proveniente de la característica anterior, y la podemos apreciar aun hoy cuando estados Unidos son el país más poderoso del mundo y ejercen el liderazgo del mundo occidental, su opinión pública no está abierta hacia el exterior. Desde su orígenes, la gran mayoría de los norteamericanos vive replegados hacia si mismos aunque intervengan en todos los asuntos del exterior. Tocqueville explica ese repliegue natural de los norteamericanos hacia si mismos por el éxito material que tuvieron en la “tierra de las oportunidades”, y que posteriormente plasmaron en la Constitución y sus instituciones: “Ven que en su país las Instituciones democráticas portera hasta el presente y que en cambio, fracasan en el resto del mundo, se tienen, pues, una inmensa estima en si mismos y no están lejos de creer que forman una especie aparte del género humano”. Para los norteamericanos actuales, es todavía más natural que en la época de Tocqueville tenerse a sí mismos gran estima y no tomarse en serio a los demás.

5) La influencia de la religión. Tocqueville decía: “No se si todos los norteamericanos tienen fe en la religión, pero estoy seguro de que la consideran necesaria para el mantenimiento de las instituciones republicana”. Más de un siglo después Truman dijo “veo en la Biblia las bases de la Constitución” y Bush dijo “he recibido un llamado de Dios para guiar a mi pueblo”. También “muchos profesan los dogmas cristianos porque creen en ellos, otros porque temen dar la impresión de que no creen”. Recordando que el sistema norteamericano se basa en al soberanía de la mayoría, concluía: “En los norteamericanos, el soberano es religioso y, por consiguiente, la hipocresía debe ser común”. De hecho, aunque no siempre se trate de una profunda, la religiosidad está muy extendida en los Estados Unidos. La religión ha tenido un papel en el desarrollo de la nación. Los padres peregrinos del Mayflower habían huido de su patria de origen para poder practicar su religión. Sus acciones se inspiraban realmente en la Biblia y el puritanismo permitía ligar una fe religiosa profunda con el espíritu de empresa capitalista. La religión sirvió, al mismo tiempo, para fundar el liberalismo político, impulsado a reconocer el derecho de cada persona a practicar la religión por ella escogida y fomentando la intolerancia respecto a la irreligiosidad. En la región de Boston quemaban brujas en el siglo XVII, cuando en Europa ya había desaparecido esta práctica. En algunos condados todavía esta prohibido enseñar darwinismo, por considerarlo contrario a la narración de la Biblia.
La influencia de la religión constitución de Estados Unidos es el fruto de un largo proceso histórico iniciado en Inglaterra con la Reforma del siglo XVI. El monarca inglés provocó un cisma con Roma pero, a la vez, se manifestó ferozmente antiprotestante persiguiendo a los partidarios de la Reforma y manteniendo un sistema dogmático sustancialmente católico. Sólo la llegada al trono de su hijo Eduardo permitiría que en Inglaterra se iniciara una reforma muy similar a la que estaba experimentando el continente. La manera tan peculiar en que el proceso había sido vivido en Inglaterra tuvo notables consecuencias. Mientras que un sector considerable de la iglesia anglicana se sentía a gusto con una forma de protestantismo muy suave que, históricamente, se consolidaría como la confesión protestante más cercana a Roma, otro muy relevante abogaba por profundizar esa reforma amoldando la realidad eclesial existente a los modelos contenidos en el Nuevo Testamento. Los partidarios de esta postura recibieron diversos nombres: puritanos, porque perseguían un ideal de pureza bíblica, presbiterianos, porque sus iglesias se gobernaban mediante presbíteros elegidos en lugar de siguiendo un sistema episcopal como el católico-romano o el anglicano, y también calvinistas, porque su teología estaba inspirada vehementemente en las obras del reformador francés Juan Calvino. Este último aspecto tuvo enormes consecuencias en muchas áreas —entre ellas las de un enorme desarrollo económico y social en Inglaterra— pero nos interesa especialmente su influjo en la política.
Como señalaría el estadista inglés sir James STHEPEN, el calvinismo político se resumía en cuatro puntos: a) La voluntad popular era una fuente legítima de poder de los gobernantes; b) Ese poder podía ser delegado en representantes mediante un sistema electivo; c) En el sistema eclesial clérigos y laicos debían disfrutar de una autoridad igual aunque coordinada y d) Entre la iglesia y el estado no debía existir ni alianza ni mutua dependencia. Sin duda, se trataba de principios que, actualmente, son de reconocimiento prácticamente general en occidente pero que en el siglo XVI distaban mucho de ser aceptables. Durante el siglo XVII, los puritanos optaron fundamentalmente por dos vías. No pocos decidieron emigrar a Holanda (donde los calvinistas habían establecido un peculiar sistema de libertades que proporcionaba refugio a judíos y seguidores de diversas fe) o incluso a las colonias de América del norte. De hecho, los famosos y citados Padres peregrinos del barco Mayflower no eran sino un grupo de puritanos. Por el contrario, los que permanecieron en Inglaterra formaron el núcleo esencial del partido parlamentario —en ocasiones hasta republicano— que fue a la guerra contra Carlos I, lo derrotó y, a través de diversos avatares, resultó esencial para la consolidación de un sistema representativo en Inglaterra, en le episodio conocido como Revolución Inglesa.
La llegada de los puritanos a lo que después sería Estados Unidos fue un acontecimiento de enorme importancia. Cuando estalló la revolución americana a finales del siglo XVIII, el peso de los puritanos en las colonias inglesas de América del norte era enorme[12]. Así, dos terceras partes al menos de los habitantes de los futuros Estados Unidos eran calvinistas y el otro tercio en su mayoría se identificaba con grupos de disidentes como los cuáqueros o los bautistas. La presencia, por el contrario, de católicos era casi testimonial y los metodistas aún no habían hecho acto de presencia con la fuerza que tendrían después en Estados Unidos.
El panorama resultaba tan obvio que en Inglaterra se denominó a la guerra de independencia de Estados Unidos “la rebelión presbiteriana” y el propio rey Jorge III afirmó: “atribuyo toda la culpa de estos extraordinarios acontecimientos a los presbiterianos”. Por lo que se refiere al primer ministro inglés Horace Walpole, resumió los sucesos ante el parlamento afirmando que “la prima América se ha ido con un pretendiente presbiteriano[13]”.
Sin embargo, el influjo de los puritanos resultó especialmente decisivo en la redacción de la constitución. Ciertamente, los cuatro principios del calvinismo político arriba señalados fueron esenciales a la hora de darle forma pero a ellos se unió otro absolutamente esencial que, por si solo, sirve para explicar el desarrollo tan diferente seguido por la democracia en el mundo anglosajón y en el resto de occidente. La Biblia (y al respecto las confesiones surgidas de la Reforma fueron muy insistentes) enseña que el género humano es una especie profundamente afectada moralmente como consecuencia de la caída de Adán. Por supuesto, los seres humanos pueden hacer buenos actos y realizar acciones que muestran que, aunque empañadas, llevan en sí la imagen y semejanza de Dios. Sin embargo, la tendencia al mal es innegable y hay que guardarse de ella cuidadosamente. Por ello, el poder político debe dividirse para evitar que se concentre en unas manos (lo que siempre derivará en corrupción y tiranía) y debe ser controlado. Esta visión pesimista (según otros realista) de la naturaleza humana ya había llevado en el siglo XVI a los puritanos a concebir una forma de gobierno eclesial que, a diferencia del episcopalismo católico o anglicano, dividía el poder eclesial en varias instancias que se frenaban y contrapesaban entre sí evitando la corrupción. Esa misma línea fue la seguida a finales del siglo XVIII para redactar la constitución americana[14].
Como afirma, Cesar Vidal, “El carácter puritano de la Constitución iba a tener una trascendencia innegable. Los puritanos habían trasladado desde sus iglesias a la totalidad de la nación un sistema de gobierno que podía basarse en conceptos desagradables para la autoestima humana pero que, traducidos a la práctica, resultaron de una eficacia y solidez incomparables. Si a este aspecto sumamos además la práctica de algunas cualidades como el trabajo, el impulso empresarial, el énfasis en la educación o la fe en un destino futuro que se concibe como totalmente en manos de un Dios soberano, justo y bueno contaremos con muchas de las claves para explicar no sólo la evolución histórica de Estados Unidos sino también sus diferencias con los demás países del continente”.


2.2              Parte Orgánica de la Constitución de Filadelfia de 1787


La Constitución es para la libertad,
lo que la gramática es para el lenguaje.
Thomas Paine.


La Constitución de los Estados Unidos, analizándolo como un documento político, condensa una serie de principios ideológicos que provienen y representan por una parte, la concreción de teoría políticas europeas y por otra, la obtención de los anhelos de un pueblo. Este último aspecto no se refiere a una serie de situaciones materiales, como podrían entenderse, o de “un sueño común de los habitantes de la nación”, como lo hace ver la historia oficial, sino más bien una serie de deseos que hacían parte de la cosmovisión de los habitantes de la colonias y aun los hacen de la mentalidad actual de los norteamericanos, como se vio en la sección anterior.
A estudiar el articulado de la Constitución de Filadelfia notamos que el poder político se escinde en tres ramas, a saber, la ejecutiva, la legislativa y la judicial, que rigen los Estados de la Unión. Además también establece un Sistema federal y un Gobierno Republicano.
La Constitución, como ya se dijo, está confirmada por el Preámbulo, que contienes los fines de la Unión Americana ordenados por el pueblo de los Estados Unidos; y siete artículos (los cuatro primeros divididos en secciones) y 26 enmiendas (serán estudias posteriormente). El Primer Artículo regula el funcionamiento del poder Legislativo, su elección, organización y poderes; el Segundo prescribe los diferentes aspectos del Poder Ejecutivo; el Tercero nos habla del Poder Judicial. El Cuarto, regula diferentes aspectos de las relaciones recíprocas entre los Estados y el Sistema Federal,  el Quinto establece el modo de reformar la Constitución, y el Sexto obliga el pago de la deuda contraída e instituye la Supremacía del Gobierno Nacional y el Último habla de la ratificación de la Constitución por los miembros de la Convención.


2.2.1 Caracteres Generales

Para centrar las ya dibujadas características más importantes de la Constitución de Filadelfia, señalamos las siguientes:

1) La Constitución Escrita: Es la primera constitución nacional escrita es la historia.
2) La República y Sistema Presidencial: Uno de los pasos más novedosos de la federación americana es la organización de un república. Los malos recuerdos de la monarquía inglesa y la necesidad de un ejecutivo central que realice la voluntad común de los estados, después de la mala experiencia de la confederación, hace que se cree un régimen presidencial
3) La Separación de Poderes: Las teorías de la separación de poderes de LOCKE y MONTESQUIEU ejercieron notable influencia en el pensamiento de los padres fundadores. La aplicación principio la hicieron organizando, como ya sabemos, las tres ramas del poder en completa autonomía. Esta autonomía constituye el factor principal del esquema presidencial.
4) El Federalismo y su bicameralismo particular: Al lado del sistema presidencial, es otra creación del consitucionalismo norteamericano.


                                            


2.2.2 El Poder Legislativo                                     
Artículo 1: Primera Sección
Todos los poderes legislativos otorgados en la presente Constitución corresponderán a un Congreso de los Estados Unidos, que se compondrá
de un Senado y una Cámara de Representantes.

El poder legislativo de los Estados Unidos está conformado por el Congreso de la Unión, que es bicameral: lo componen la Cámara de Representantes y el Senado. La Cámara de Representantes consta de 435 miembros elegidos por dos años en proporción al número de habitantes. En cambio, el Senado es elegido por seis años, renovándose por tercios cada dos años, al mismo tiempo que se celebran las elecciones de los representantes. Cada una de los trece estados, hoy 50, tiene dos senadores sea cual sea su número de habitantes.

1) Orígenes de un Congreso Bicameral: El Congreso Bicameral representó una de las conciliaciones más importantes de la convención Constitucional, conocida como el Convenio de Connecticut o Gran Advenimiento. Sucede que los Estados Pequeños apoyaban el Plan de New Jersey, por el cual cada estado habría de tener el mismo número de representantes. Los estados grandes propugnaban el Plan de Virginia, que proponía una representación proporcional de la población.  El advenimiento consistió en elegir una cámara de acuerdo con cada uno de esos planes.
2) Funcionamiento del Congreso: El Congreso celebra una sesión anual que se abre el 3 de enero y termina, a lo más tardar, el 31 de julio (salvo en caso e guerra o estado de crisis declarado por el presidente). La Cámara de representantes esta presidida por un speaker, que ella misma elige, y el Senado se encuentra presidido por el vice-presidente de los Estados Unidos y en ausencia de este un presidente pro tempore. Las cámaras norteamericanas tienen un sistema de grandes comisiones permanentes y especializadas, con poder de “investigación”, es decir, pueden ordenar la comparecencia ante ellas de toda persona que pueda hacerle ver con mayor claridad una cuestión.
 3) Poderes del Congreso: El poder esencial del Congreso el poder legislativo, el cual ejerce libremente dentro de los límites filados por la Constitución, que garantiza los derechos individuales y los poderes de los estados. El poder legislativo es ejercido conjuntamente por las dos cámaras; las una y la otras están en pie de igualdad al respecto, salvo en materia de impuestos, que la iniciativa pertenece a la Cámara de Representantes[15].
Además del poder legislativo, el Congreso posee atribuciones bastante importantes. Pero es importante decir que este poder legislativo comprende poderes fiscales, monetarios, crediticios, regulación del comercio nacional como el internacional, poderes de organización judicial. El Congreso posee también el poder constituyente, pues puede adoptar enmiendas a la Constitución (será ampliado más adelante). Además, el Congreso tiene poder electoral subsidiario en la elección presidencial (será ampliado más adelante). También tiene un poder de supervisión y de control de los servicios públicos. Finalmente, el congreso ejerce un cierto poder judicial mediante el impechment (impugnación), que puede acusar a los funcionarios federales (entre ellos el presidente) de traición, corrupción y delitos importantes contra el Estado.
Finalmente, el Senado posee importantes poderes en materia de nombramientos y política exterior. El presidente debe contar con el acuerdo del senado para el nombramiento de los embajadores y cónsules, de los miembros del Tribunal Supremo y de los funcionarios federales cuya designación no esté prevista por la Constitución. De hecho, un importante número de funcionarios, que en la actualidad son unos 45.000 dependen de la confirmación senatorial. En materia diplomática, los tratados internaciones son concluidos por el presidente, pero deben ser ratificados por el Senado con una mayoría de dos tercios. 
                                                      

2.2.3      El Poder Ejecutivo                                                

           Artículo 2: Primera Sección
El poder ejecutivo estará investido en un Presidente
                       de los Estados Unidos de América.

La institución política más importante de los Estados Unidos es la Presidencia. Este construye no solo el Jefe de Estado y Jefe de Gobierno (característica del sistema presidencial, sobre el cual se dirán algunas palabras) sino es el máximo conductor político del pueblo norteamericano. Ejercen, en este sentido, un verdadero liderazgo sobre la nación. A ello contribuyeron notablemente las ideas y personalidad de los primeros presidentes de la Unión; Washington, Adams, Jefferson, Madison, Monroe, que le imprimieron un sello personal a la institución, y la de algunos de sus sucesores, como Lincoln, Grant, T. Roosevelt, Wilson o F.D. Roosevelt.
Algunos autores refiriéndose al ejecutivo norteamericano lo han calificado de presidencia imperial. Ya decía Hamilton, en los primeros años de vida independiente: “la autoridad del ejecutivo es una condición esencial de la existencia de un buen gobierno. Entre los elementos que aseguran la autoridad del poder ejecutivo, el primero, es el de la unidad…”.

1) Origen del Régimen Presidencial: La Constitución de 1787 adopta un régimen denominado presidencial, debido al problema propio de las instituciones americanas. No estando completamente establecido el régimen parlamentario en Gran Bretaña, los constituyentes eran naturalmente más proclives a transportar la monarquía limitada que funcionaba en Londres a principios de siglo y que conocían mejor. Pero en América no se trataba de luchar contra un rey o unos aristócratas que no existían. Se trataba de limitar la autoridad central para garantizar los derechos de los estados. Las teorías de Locke y Montesquieu sobre la separación de poderes, concebidas por sus autores como limitación al poder real, fueron adaptadas para garantizar la libertad de acción de los gobiernos locales. El conflicto entre federalistas y antifederalistas que se desarrolla durante los primeros decenios de la unión no debe llevar al engaño, puesto que las diferencias no se centraban en el principio de autonomía, que nadie cuestionaba, sino en el grado de la autonomía que los estados debían poseer.
2) Noción del Régimen Presidencial: El régimen presidencial se distingue del parlamentario, la otra gran forma de la democracia, en tres puntos esenciales. En primer lugar, el ejecutivo no esta divido en dos elementos separados, el Jefe de Estado y el Gabinete, que a su vez está bajo la autoridad del Jefe de Gobierno. El presidente a la vez Jefe de Estado y Jefe de Gobierno y ejerce efectivamente sus poderes. Los ministros no tienen autoridad política propia: son los dirigentes administrativos de sus departamentos ministeriales y consejeros o colaborares del presidente en el plano gubernamental, no se conoce un consejo de ministros donde las decisiones se tomen en común, los ministros o secretarios solo dan su parecer, la decisión le corresponde al presidente.
En segundo lugar, ese Jefe unido del Estado y del Gobierno es elegido por toda la nación por medio de sufragio universal, lo que le confiere una gran autoridad. Le coloca a la misma altura del Parlamento, puesto que uno y otro emanan directamente de la soberanía popular. Pero la representación parlamentaria esta desperdigada en centenares de individuos, elegidos cada unos por fracción del cuerpo electoral. La representación presidencial, al contrario, esta concentrada en un solo hombre, elegido por el conjunto del cuerpo electoral.
En tercer lugar, el ejecutivo y el legislativo son más independientes unos del otro, de una manera más rigurosa: de ahí la separación de poderes “tajante” que los teóricos del derecho dan a veces al régimen presidencial. Los elementos esenciales de esta independencia son que el legislativo no puede derribar al gobierno presidencial cono un voto de desconfianza (como si ocurre en el sistema parlamentario) y que el presidente no puede disolver el Parlamento. Como afirma Duverger, “están condenados a vivir juntos en un matrimonio sin divorcio”. Esto concede al gobierno presidencial una estabilidad segura aún cuando el sistema de partidos no permita reunir una mayoría parlamentaria.
Si bien el régimen presidencial conduce a un gobierno estable, no conduce necesariamente, como se cree a menudo, a un gobierno fuerte. El presidente es libre de actuar a su gusto en el marco de sus poderes gubernamentales y administrativos. Pero su limitación por el cuadro de las leyes y del presupuesto es mucho mayor que en el régimen parlamentario, donde el gobierno participa de la decisión del parlamento en este terreno, cuando no lo impone. El primer ministro británico puede hacer votar las leyes y el presupuesto que quiera, con la única condición de tener en cuenta las reacciones de su partido sobre el que posee muchos medios de acción. El presidente de los Estados Unidos experimenta siempre grandes dificultades para hacer aprobar sus proyectos legislativos y financieros por el Congreso americano. De ahí resulta que a menudo se de cierta parálisis del gobierno americano. Al respecto espeta Duverger que “el sistema presidencial lleva consigo frenos muy poderosos, pero su motor es débil y no tiene acelerador”.  
3) El Presidente: El presidente de los Estados Unidos es el órgano más original de la Constitución, el que distingue a esta de los demás regímenes democráticos occidentales y hace de ella un régimen presidencial.
El presidente dispone de inmensos poderes, debido a que los autores de la Constitución quisieron dotar al presidente de facultades muy amplias y de una base muy sólida para gobernar. Ejerce, en primer lugar, el poder ejecutivo propiamente dicho: es el Encargado de vigilar la ejecución de las leyes y el mantenimiento del orden, lo cual incluye la defensa de la Constitución y la utilización de la fuerza pública. Tiene potestad reglamentaria, que ejerce mediante executive orders y proclamaciones. Por otra parte, El presidente es el Jefe de la Administración Federal, nombra a todos los funcionarios federales (algunos de ellos, como vimos, con acuerdo con el Senado), puede revocarlos sin pedir opinión del Senado.
También tiene funciones muy importantes en materia de política exterior. Asegura la dirección de las relaciones diplomáticas, nombra los embajadores y los cónsules, procede al reconocimiento de los estados, negocia y concluye los tratados. Ese poder se ejerce con la colaboración del senado en ciertas cuestiones. En materia militar, es el comandante en jefe de los ejércitos: de el depende pues, la dirección supremas de las operaciones, lo cual constituye un gran poder, tratándose del ejército más grande del mundo.
En época de crisis los poderes se incrementan aún más, y en época de guerra, tiene poderes casi dictatoriales sobre los ciudadanos y sus bienes. Por otra parte, los presidentes dotados de más fuerza han ejercido su autoridad para convertir las palabras del segundo artículo en una fuente de gran poder; por ejemplo, Washington hizo al presidente la figura fundamental en la política exterior y Lincoln empleó las facultades de dicho artículos para liberar a los esclavos durante la guerra civil.
Se debe decir, que los poderes del presidente representan una labor abrumadora. Por eso tiene numerosos organismos auxiliares, entre ellos su gabinete y su “office”, ninguno de los cuales fue creado por la constitución. El gabinete esta formado por el conjunto de ministros, denominados secretarios; y los ministerios se llaman departamentos. Los ministros dependen del presidente, pueden ser destituidos en cualquier momento por este, y aún en sus departamentos, la decisión siempre es del presidente. El Despacho del Presidente o Executive Oficce of the President está conformado por una serie de organismos consultivos permanentes. 
4) Las Relaciones del Presidente y el Congreso: La Constitución de los Estados Unidos se basa en la separación de poderes: el Congreso no puede obligar al presidente a dimitir, el presidente no puede disolver el Congreso. Pero es un error pensar que están separados, de hecho, disponen de ciertos medios de acción recíprocos.
Los medios de acción más importantes están en manos del presidente. Este dispone, en primer lugar, de un derecho de veto respecto a las leyes votadas por el Congreso, el veto presidencial solo puede ser neutralizado mediante un voto de cada una de las cámaras con una mayoría de dos tercios. Por otro lado, el presidente participa en la iniciativa de las leyes, gran parte de la actividad legislativa se da por impulso del gobierno. Tiene particular importancia en este aspecto los “Mensajes del Estado de la Unión[16]”. Por otra parte, el apoyo de la opinión pública juega un papel trascendental en el presidente, pues este tiene más apoyo que cualquier congressmen y que todo el conjunto, y puede utilizarla como elemento de presión. Los medios de acción del Congreso sobre el presidente son menos importantes. El derecho de impeachment reconocido por la constitución es el más importante.
5) El Vicepresidente: Elegido junto con el presidente, el vicepresidente juega un papel bastante gris[17]. Sus funciones son bastante formales, le corresponde representar al presidente en los actos protocolarios donde este lo delegue. Su función constitucional es remplazar al presidente en caso de muerte, dimisión o impedimento de ejercicio de sus funciones; también, como ya se dijo, presidir el Senado, donde solo tiene voto en caso de empate. La ingerencia del vicepresidente en los asuntos públicos depende del presidente.


2.2.4 El Poder Judicial                                          
Artículo 3: Primera Sección
El poder judicial de los Estados Unidos será confiado a una Corte
Suprema y a los tribunales menores cuya formación sea ordenada por
         Congreso en distinta oportunidades.

La Constitución establece que el poder judicial se extiende a los casos “que surjan bajo esta Constitución”, y esto fundamenta el derecho de la Corte Suprema al control de constitucionalidad de las leyes. Pero este poder no pertenece tan solo al Tribunal Supremo, si no también a los tribunales federales, sea cual fuere su grado. Pero la Corte es el tribunal supremo al que se pueden remitir todos los asuntos, y por esto su actitud es la esencial y determinante en la materia. Aunque la Constitución no establece su número, en la actualidad la Corte se compone de un presidente (Chief Justice) y ocho jueces nombrados con carácter vitalicio por el presidente de la unión, de acuerdo con el Senado. Según la Constitución desempeñará su cargo mientras observen buena conductas, esto es que no sean impugnados; y pueden, si quieren, retirarse a los 70 años con el sueldo completo, pero en la práctica muy pocos lo hacen[18]
La Corte Suprema es esencialmente un tribunal que conoce en dos clases de asunto: unos en primera instancia, cuando provienen de son partes un gobernado, un cónsul, un ministro, un Estado; y otros en apelación, es el caso más frecuente. El control de constitucionalidad no se ejerce directamente, sino que se ejerce por vía de excepción.
El prestigio del tribunal es muy grande, la prensa dedica un gran espacio a sus sentencias. Su presidente es el segundo personaje en importancia del Estado, después del presidente y tiene más importancia que el vicepresidente. Incluso, la costumbre ha establecido que Chief Justice es el encargado de tomar el juramento presidencial al momento de la posesión de este.


2.2.4 El Sistema Federal                                                                      
        Preámbulo
Nosotros el pueblo de los Estados Unidos, con miras
a  formar la Unión más perfecta

1) Justificación y Definición del Sistema Federal: Al momento de la Independencia, cada una de las colonias era independientes unas de las otras, y después de esta quisieron seguirlo siendo, debido, entre otras causas, al miedo al gobierno “poderoso y a intereses económicos”. Pero, los Artículos de la Confederación, que otorgaron la debida independencia a cada uno de los Estados, carecían de la autoridad suficiente para hacer que los estados trabajaron conjuntamente en la resolución de los problemas nacionales.
Por ello, asumieron el federalismo, para poder garantizar el respeto del poder de los estados. Este es un sistema de gobierno donde el poder político está dividido entre una autoridad central o nacional y las unidades locales autónomas más pequeñas. El  gobierno federal se diferencia de una confederación en que ésta es una alianza de países independientes que mantienen sus respectivas autonomías, unidos en acciones o cooperación en asuntos específicos de interés mutuo. En una nación federal los actos del gobierno central pueden afectar de modo directo tanto a los estados miembros como a los ciudadanos individuales, mientras que en una confederación tales actos suelen afectar de una forma directa a los estados miembros y sólo por vía indirecta a los ciudadanos. Por otra parte, una federación se distingue también de los llamados sistemas unitarios, en los que el gobierno central mantiene el poder principal sobre unidades administrativas que son prácticamente órganos del gobierno central.
Ejemplos notables de federaciones anteriores se hallan en la antigüedad incluidas la Liga de Delos y la Liga Aquea, uniones helénicas consideradas en líneas generales entre los primeros intentos políticos de llevar a cabo una fuerza unitaria o nacional sin el sacrificio de la independencia local. Elementos de federalismo existieron en el Imperio romano. Durante la edad media muchas ligas de estados se formaron para alcanzar propósitos específicos, la más conocida fue la Liga Hanseática. Durante el renacimiento, la Unión de Utrecht, una alianza creada en 1579 por siete provincias de los Países Bajos, tenía las características de una federación y fue la mayor fuerza protestante en Europa durante dos siglos. Suiza, que en la historia ha sido considerada el primer ejemplo de una confederación con éxito y después, de federación, comenzó el proceso de unión en 1290 con tratados de alianza perpetua que comprometían a tres cantones, o pequeños territorios. El gobierno moderno de Alemania fue federal en la forma tanto durante el Imperio, a pesar de la importancia desproporcionada de Prusia después de 1871, como durante la República de Weimar. Pero es  Estados Unidos, después de la Constitución, el ejemplo más paradigmático y modelo para el federalismo posterior.
 2) Funcionamiento del Sistema Federal: En la Constitución de los Estados Unidos señala de manera expresa las facultades del Gobierno nacional. Estas son las denominadas facultades delegadas o expresas (las que constan en la constitución), entre la cuales destacamos el poder recaudar impuestos, declarar la guerra y regular el comercio interestatal e internacional. Por otra parte, además de estos poderes, el gobierno federal también tiene las facultades implícitas (las que razonablemente se desprenden de la constitución) y permiten que el gobierno responda a las cambiantes necesidades del país. Por ejemplo, al congreso en la constitución no se le delega el poder de imprimir papel moneda, pero esa facultad va implícita en sus poderes delegados para tomar préstamos y acuñar moneda.
Ahora bien las facultades políticas que la Constitución no confiere al gobierno nacional ni prohíben a los Estados, le corresponden a estos, estos son conocidos como facultades residuales. Entre los poderes estatales se incluyen el poder de legislar sobre divorcios, matrimonios y escuelas públicas. Por otra parte, cada uno de los 50 estados posee una constitución libremente establecida por el, aunque la constitución le establece ciertas reglas; y es su conjunto, las constituciones estatales siguen el modelo nacional. Todos los estados, salvo Nebraska, tienen dos un legislatura bicameral; por otra pare, todas tiene un gobernador que es el poder ejecutivo, en algunos casos apoyados por un lugarteniente, una especie de vicepresidente.  En algunos casos, el gobierno nacional y los gobiernos de los estados tienen facultades concurrentes, es decir, que ambos niveles de los estados pueden intervenir. La constitución contempla que el gobierno nacional tiene la autoridad supero en el conflicto. 
También es importante decir, que la Constitución prohíbe la formación de nuevos estados dentro la jurisdicción de otro, ni podrá formarse un estado mediante la fusión de dos o más estados, pero permite que el Congreso pueda aceptar nuevos estados a la Unión. Esta visión de futura expansión hacia el oeste de los creadores de la Constitución, permitió la expansión de los Estados Unidos hasta el Pacífico y el establecimiento de los nuevos estados en los nuevos territorios, con lo cual se pasó de las trece colonias originales a los 50 estados que hay en la actualidad. Sin embargo, muchos estados fueron creados en medio de controversia, como Lousiana y Alaska, que fueron comprados a Francia y a Rusia respectivamente, debido a que la Constitución no regulaba el modo de  ejecución de estos contratos e derecho internacional.


2.2.4 El Sistema Electoral
                                                                    La democracia es el gobierno del pueblo,
por el pueblo y para el pueblo.
Abraham Lincoln.

El sistema electoral se basa en las teorías inglesas de la representación. El voto no era universal, estaba restringido por los diferentes estados, casi siempre a favor a los terratenientes varones blancos (Sufragio Censitario), pero la mayoría de los hombres blancos tenía propiedades suficientes para votar. En otros se exigía un nivel cultural (Sufragio Capacitario), pero de igual forma quedaban excluidos ipso jure los indígenas nativos y los esclavos. Originalmente, la Constitución establecía, proveniente de las prácticas ya existentes desde la colonia, el voto directo para la elección de los representes a la legislaturas estatales y a los representantes en la Cámara. Las legislaturas estatales a su vez, elegían a los dos miembros del respectivo estado al senado, y los electores de Colegio Electoral. Estos eligen el presidente y el Vicepresidente de la Unión, aunque originalmente no especificaban para quien votaban para cada cargo y estos no formaban un equipo, sino que el primero era presidente y el segundo vicepresidente. Ese procedimiento fue modificado por la 12 enmienda que clarificó carios aspecto y convirtió al presidente en una pareja.
En los aspectos que podemos apreciar, notemos los que se conoce como “el pecado original de la democracia representativa”, y que se da, en el país que se ufana precisamente de tener la democracia más perfecta. Primero, podemos hablar sobre la restricción del voto, que como se dijo, es de competencia estatal. Esto ocurre, debido a que la democracia nació con miedo al pueblo, quienes se trenzaron en una guerra por la independencia de la potencia extranjera y ganar el poder político no querían perderlo en unas elecciones. Así, se establecieron las restricciones censatarias[19] y capacitarias[20] de votos, para impedir que las fuerzas sociales que constituían la mayoría de la población; la base agraria, los indígenas y los esclavos, no fueran a obtener el poder político, Al hablar de los el papel de los indígenas y la representación se nos muestra otro aspecto contradictorio de una constitución que surgió sobre bases liberales de igualdad. En la censo electoral para la representación de la población en Cámara de Representantes, los indígenas no contaban y los esclavos eran tenidos 3/5 partes de una persona[21].
Aunque el sufragio se haya abierto en muchos estados y se permita, después de varias enmiendas constitucionales, la elección directa de los senadores y electores del Colegio, aun se mantienen muchos procesos aspectos antidemocráticos del sistema primitivo. Es de resaltar una consecuencia muy importante del sistema indirecto de elección presidencial, que viola la primera regla de la democracia sobre la decisión de las mayorías: un candidato presidencial puede tener la mayor cantidad de votos populares, pero por tener menor cantidad de electores en el colegio, y no por eso no va a resultar elegido[22].

2.3              Valoración Histórica y Alcances de la Constitución de Filadelfia


La Constitución de los Estados Unidos, ya bicentenaria, aún se mantiene incólume una nación que ha experimentado un gran aumento en área, población, e ingreso; esto debido a que la Constitución supo absorber los antecedentes sociales, económicos y políticos tan diversos en su formación histórica. El proceder de la Constitución le impartió a la política estadounidense un estilo que nunca ha cambiado. Los norteamericanos a veces se sienten insatisfechos con las políticas y las prácticas de quienes los gobiernan, no obstante, pocos estadounidenses han condenado el sistema constitucional o han afirmado que una segunda convención constitucional elaboraría una mejor. 
Varias características de la constitución norteamericana han contribuido a su éxito relativo y a su supervivencia como cuerpo legal fundamental. La Constitución ha sido perdurable por tratarse de un documento general que se puede interpretar de conformidad con los cambios de la época, o bien se puede enmendar, como ya se ha hecho en 27 ocasiones. Su preámbulo, por ejemplo, describe los objetivos de la constitución en tan solo 52 palabras de prosa convincente, declaratoria y bastante general, el cual, por sí mismo, no provee la autoridad para ninguna decisión política específica. El texto principal, en únicamente siete artículos, describe los poderes autorizados a las diferentes ramas del gobierno y los poderes negados al gobierno federal o a los estados de manera sencilla, breve y bien definida.
Es cierto que los principios consagrados en ella nos fueron originales, sino inspirados en el pensamiento liberal europeo, en los principios religiosos y en los principios del derecho natural, el paso fundamental de los constituyentes norteamericanos consisten en darles carácter obligatorio, al consignarlos en cláusulas concisas y severas, la que todavía hoy se conservan. Original, indudablemente, si es la institución de la Presidencia. La implantación del modelo democrático, con todas sus falencias, propuesto por la Contusión de Filadelfia, esta época, construía una gran osadía en la época en que fue planteada Pero la mayor preocupación de los padres de la Constitución, fue consagrar en ella, por influencia de Montesquieu, el sistema de controles recíprocos de las tres ramas de la ley, de suerte que cada una tuviera el contrapeso de las demás.
Gracias al sistema establecido, cada uno de los tres poderes podía trabajar independientemente, pero sometido al control de los otros dos. Las leyes del Congreso requerían, para entrar en vigencia, la aprobación del presidente, pero este no puede celebrar tratados o hacer nombramientos importantes sin la aprobación del senado. Por su parte el poder judicial juzgaría todos los casos de interpretación de la ley y de la Constitución entre particulares, o entre estos y el gobierno, pero como la Corte Suprema se integraba por designación presidencial, sometida a la ratificación del Senado, quedaba así bajo control inmediato del ejecutivo y el legislativo. 
En síntesis, la idea principal de la Convención Constitucional de Filadelfia fue, desde un principio, organizar un sistema de gobierno fuerte pero al mismo tiempo limitado, de tipo presidencial, una suerte de equilibrio poder-libertad, donde los Estados de hecho siguieran conservando sus facultades locales, en asuntos tales como legislación penal, justicia local, legislación civil, obras públicas, educación o salud, que siguieron siendo de la exclusiva competencia estatal, como corresponde al régimen federal.
Por todas estas características ha sido considerada como “una de las más extraordinarias creaciones del espíritu humano en el difícil arte de gobernar los pueblos”[23]. Además, a través de los combatientes que vinieron de Francia, sus conceptos llegaron a Europa y les mostraron que el modelo demoliberal si era posible en la práctica,  influyó a la Revolución Francesa; y la mezcla la esta Constitución con aquella Revolución se convirtió en una guía ideológica y modelo a seguir para la emancipación de América Latina, sus ideales impregnaron toda la cosmovisión política de estos pueblos de manera imborrable.
Pero, por otra, no podemos dejar por fuera las deficiencias que también posee este documento, de la las cuales las ideologías no liberales nos han mostrado. La Constitución al absorber tan bien las características del sistema político y la sociedad donde se genera también absorbió sus contradicciones. La Constitución que habla de la “bendiciones de la libertad” legitimiza la esclavitud y la explotación capitalista más salvaje; los constituyentes que hablan de la igualdad, creían en la inferioridad racial excluyen a los indígenas y a los negros de la vida política, esclavos. Los framers, los representantes de la burguesía y los dueños de los esclavos que hablaron en nombre del pueblo con el “We the people...”, defiende un sistema económico capitalista basado en la explotación, deriva un capitalismo imperialista y monopolista y una política exterior expansiva e intervencionista en otra naciones.  Sin embargo, es importante reconocer que muchos de estos aspectos contradictorios de la Constitución derivan de necesidades y concepciones de la época, y ese momento histórico, se puede decir que eran hasta oportunos y progresistas.




  1. Las Enmiendas Constitucionales

Al forjar un sistema que deseamos que perdure durante siglos,
no debemos perder de vista los cambios que en esos siglos se producirán.
James Madison.

Como ya se dijo, la Constitución en su artículo quinto establece el procedimiento para que esta sea reformada o agregadas, en las denominadas Enmiendas Constitucionales. Las Enmiendas pueden ser propuestas por dos terceras partes de cada cámara del congreso o por una convención nacional convocada por este. La Enmienda se vuelven parte de la Constitución después de ser ratificada por las legislaturas de las tres cuartas partes de los estados, o bien por convenciones celebradas en la misma proporción des estos. El congreso decide la forma de ratificación que habrá de aplicarse y el “tiempo razonable” para su consideración, este último casi siempre de siete años. Este dificultad para modificar la constitución es lo que hace que sea considerada una Constitución Rígida; rigidez tal que de las más de 9600 desde 1787 hasta hoy enmiendas propuestas, 32 han pasado ha ratificación por los estados y solo 26 han sido aprobadas.  



3.1              Declaración de Derechos

Las diez primeras enmiendas a las Constitución de 1787 son conocidas como la Declaración de Derechos y constituyeron una estrategia de los autores de la Constitución para lograr la aprobación de la misma.

3.1.1        Desarrollo Histórico e Importancia

Aunque la Constitución fue aprobada por los miembros de la Convención Constitucional, esta no entraría en efecto hasta que todos los estados de la Unión la aceptaran. La ratificación por los 13 estados tomó más de dos años y medio. Durante este tiempo hubo mucha discusión entre dos grupos. Un grupo, denominados los federalistas; donde se destacaban James Madison, John Jay y Alexander Hamilton, favorecían la Constitución porque establecía un fuerte gobierno central. El grupo opositor, denominado impropiamente los antifederalistas[24]; donde se destacaban Elbridge Gerry, Patrick Henry y George Mason, se oponía a la ratificación porque la Constitución no tenía una carta de derechos o una promesa por el gobierno que garantiza a los ciudadanos ciertos derechos, como sí la tenían las Constituciones estatales. Los antifederalistas temían que un gobierno nacional demasiado poderoso amenazaría la política local de los estados y pondría en peligro las libertades de los ciudadanos. Ambos grupos promovieron su causa en periódicos y folletos, así como en los debates de las convenciones de ratificación. Esos grupos desarrollaron los primeros políticos de Norteamérica.
Los federalistas quizá nunca habrían conseguido la ratificación en varios estados importantes si no hubieran prometido apoyar la introducción de enmiendas a la Constitución, que fueron redactadas para proteger la libertades individuales contra las posibles decisiones injustas del gobierno nacional y la mayoría de teóricos, y de norteamericanos en general, creía que ninguna constitución podía estar completa sin un declaración expresa de los derechos de sus habitantes.
James Madison encabezó el congreso para proponer enmiendas. Sugirió 15 enmiendas, basándose en la Declaración de Derechos de Virginia que George Mason había escrito en 1776, de la que el Congreso aceptó 12. Para el 15 de diciembre de 1791, un número suficiente de estados habían aprobado 10 de las 12 enmiendas haciendo de esas una adición permanente a la Constitución. Duchas enmiendas se conocen como la Declaración de Derechos. Los antifederalistas aceptaron su derrota cuando la constitución fue adoptada y se aprestaron a conquistar el poder conforme a las disposiciones de esta.


3.1.2        Contenido de la Declaración de Derechos

Las  10 primeras enmiendas de la Constitución constituyen el Bill of Rights norteamericano. En ella se incluyen varios de los denominados por la teoría “derechos humanos de primera generación”. A continuación se expone el contenido de las enmiendas:
1) I enmienda: La primera enmienda garantiza la libertad de culto, de expresión y de prensa, de la misma manera que los derechos de reunión y petición de solución de agravios. De esta manera la Constitución también prohíbe la existencia de una religión oficial o patrocinada por el estado.
2) II Enmienda: La segunda enmienda garantiza el derecho de poseer y portar armas por parte de los habitantes, “garantía de seguridad de un estado libre”. Esta enmienda fue adoptada con el propósito de que el congreso no tuviera la facultad de desarmar las milicias estatales.
3) III Enmienda: La tercera enmienda prohíbe el alojamiento de soldados sin consentimiento del propietario. Esta enmienda surge como un resultado de una antigua queja contra los británicos y su Ley de Alojamiento, quienes obligaban a exponer a sus soldados.
4) IV Enmienda: La cuarta enmienda prohíbe la incautación y cateo de bienes y arresto de personas sin las órdenes judiciales correspondientes. La Corte Suprema ha dictaminado que las pruebas obtenidas contraviniendo la IV enmienda no pueden ser aceptadas en un proceso penal.
5) V Enmienda: La quinta enmienda garantiza los derechos en la causas penales; tales como la condena capital debe ser formulada por un gran jurado, es decir, un grupo especial de individuos seleccionados para decidir si existen suficientes evidencias en contra un persona. También garantiza el derecho de non bis in idem y que ninguna persona podrá ser condenada sin el “debido proceso judicial”, ni que su propiedad pueda enajenarse para darle uso público sin una compensación justa. La Corte suprema ha interpretado que la enmienda expresa la idea que la vida, la libertad y la propiedad de una persona no están sujetas al poder incontrolado del gobierno.
6) VI Enmienda: La sexta enmienda garantiza el derecho a un juicio justo, público y expedito frente a un jurado imparcial en todas las causas penales. También exige la tipicidad del delito y la obligación de asistencia jurídica apropiada para la defensa del acusado.
7) VII Enmienda: La enmienda establece que cuando el motivo de una controversia ascienda a más de 20 dólares, prevalecerá el juicio por jurado. Los forjadores de la Constitución consideraron importante el derecho al juicio por jurado y la extendieron a algunos juicios civiles.
8) VIII Enmienda: Garantiza la prohibición de fianzas excesivas, multas exageradas y castigos crueles.  
9) IX Enmienda: Garantiza los derechos no mencionados en la Constitución también son garantía al pueblo.
10) X Enmienda: Reafirma que los poderes no delegados a los Estados Unidos por la Constitución, quedan reservados a los estados y al pueblo.

3.2              Contenido de Otras Enmiendas Constitucionales Destacables.

Otras enmiendas que representan gran importancia son:

1) XII Enmienda: Esta enmienda declara la abolición de esclavitud, que había comenzando la Proclamación de la Emancipación. Esta proclamación fue realizada por Abraham Lincoln el 1 de enero de 1863, durante la Guerra Civil estadounidense, entre la Unión del Norte y la Confederación del Sur, declarando que "todos los esclavos, sean del Estado que sean, serán a partir de ahora y para siempre libres". Los nombres de los estados a los que afectaba esta declaración figuraban en la proclamación; se hacía una especial referencia a los esclavos que se hallaban en las ciudades sureñas ocupadas por Ejércitos de la Unión. Los historiadores la consideran uno de los principales documentos políticos de Estados Unidos. Tras el inicio de la Guerra Civil el debate sobre la esclavitud adquirió nuevas dimensiones debido a la huida hasta las líneas de la Unión de numerosos esclavos que querían luchar, como voluntarios, por la abolición. En estas circunstancias, una estricta aplicación de la legislación vigente hubiera supuesto la devolución de los esclavos fugitivos a sus dueños confederados, prescindiendo de los partidarios más fieles a la causa de la Unión en el Norte y en el extranjero. Los abolicionistas ya llevaban tiempo solicitando a Lincoln que liberara a todos los esclavos y la opinión pública parecía apoyar esta petición. El 1 de enero de 1863 se hizo pública la Proclamación de Emancipación, que otorgó la libertad a unos 3.120.000 esclavos. Con la promulgación de la 13ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, en 1865, la esclavitud fue completamente abolida. Las consecuencias de la Emancipación fueron de muy diversa índole. A partir de entonces, el hecho de simpatizar con la Confederación Sudista se identificaba con el apoyo a la esclavitud. El sentimiento antiesclavista en Francia y Gran Bretaña, cuyos gobiernos eran favorables a la Confederación Sudista, alcanzó tal fuerza que impidió la posibilidad de intervención de estos países en favor de la Confederación.
2) Enmienda XV: Para garantizar lo estipulado en la XII Enmienda, se dijo que el voto de los ciudadanos de los Estados Unidos no puede ser constreñido por la raza.
4) Enmienda XIX: En 1920 con esta enmienda se garantizó el voto a las mujeres, diciendo que el voto no puede ser restringido por razones de sexo.
4) Enmienda XXII: El presidente es elegido por 4 años, y en la formula original de la Constitución, era indefinidamente reelegible. Después que Rooselvelt tuvo cuatro periodos consecutivos hasta 1947, se estipulo que un presidente podía ser reelegido solo en dos ocasiones, siguiendo el ejemplo de Washington.
5) Enmienda XVI: La última enmienda se dio en 1971 y garantiza el derecho al voto a los mayores de 18 años.


II.                INFLUENCIA DEL CONSTITUCIONALISMO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EN COLOMBIA


“Imitemos la conducta de los norteamericanos, sigamos los
pasos de ese pueblo filósofo y entonces seremos tan felices como ellos.
Trabajemos, pues, para formar un gobierno semejante, y, si es posible,
igual en un todo al de aquello republicanos”.
Camilo Torres.

Huimos de los hemos sido. Nuestra historia es un fuga constante para
descolonizarnos, para perder un estado en que no nos gusta ni queremos estas.
Desde luego, en busca de otro Estado; uno que sea verdaderamente nuestro,
hecho por nosotros, a nuestra medida, en un tiempo y en un espacio que sean nuestros.
Luis Carlos Sáchica


El profesor LOEWENSTEIN en su Teoría de la Constitución, expone, entre otras, que existen dos tipos de Constitución, las originarias y las derivadas. Por Constitución originaria puede entenderse aquella que contiene principios nuevos, verdaderamente originales, para la organización política de un Estado, es un constitución creadora, en cuanto establece pautas y sistemas de organización y principios filosóficos para la vida estatal que anteriormente no habían sido consagrados en un documentos constitucional. Por constitución derivada, en cambio, se entiende por aquel tipo de Constitución que sigue fundamentalmente modelos constitucionales nacionales o extranjeros, llevando a cabo tan solo a cabo una adaptación a las necesidades nacionales o de unos nuevos momentos históricos; es observable que clasificar una de otra implica un juicio de valor subjetivo. Muchos teóricos consideran que las constituciones de los países latinoamericanos, y en particular varias en la historia Colombiana, todas promulgadas después de la emancipación, fueron básicamente “copiadas” de la Constitución de 1787, y por tanto, aquellas serían del derivadas de los principios de esta.  Pero para valorar esta afirmación, debemos someter diferentes apreciaciones a estudiar.

Debemos decir, que los Estados Unidos de América ejercen una innegable influencia sobre todos  los pueblo debajo del río Grande hasta la Patagonia. Las naciones de América latina han recibido está influencia en los aspectos gubernamentales y cosmovisión política. Desde las primeras gestas independentistas nuestros países han seguido a los Estados Unidos como guía ideológica y organizacional en vista de la gran prosperidad económica de este pueblo hasta el punto que hemos llegado a decir que “imitemos a este país, formemos un gobierno semejante, para que seamos tan felices como ellos”. Pero si analizamos las características de nuestro sistema político, no es posible hacer esto, pero aún así, la influencia es muy marcada. A continuación expondremos los diferentes aspectos de esta influencia, primeramente desde sus caracteres generales en la evolución política Colombia y posteriormente sí en cada una de las diferentes Constituciones que han regido los destinos de nuestro país.  

La historia de Colombia es, como afirma SÁCHICA, “el conflicto entre las supervivencias de la sociedad colonias y el esfuerzo por darnos otro Estado, otra forma de vida”. En opinión del mismo tratadista, El Estado que tuvimos en los tiempo de la colonia, al formar parte del Imperio español, lo perdimos al romper esa dominación y no hemos vuelto a tenerlo.
El origen de nuestra sociedad determinó todo el curso de nuestra historia, y en el nuestro encontramos tres caracteres imborrables, una conquista violenta, la implantación de un cultura extraña y el mestizaje forzado cultural y racial. Estas son marcas son inseparables de nosotros, como la propia sombra. Y determinaran nuestro futuro.
Nuestro país venía de una sociedad monárquica, católica, tradicional, regida por pautas señoriales en sistema productivo de feudalismo tardío. Teníamos un estado teocrático, donde la Iglesia y la Corona eran instituciones unidas, se imponía una religión oficial y el clero legitimaba la autoridad, cuya fuente es Dios, haciéndola sagrada a los ojos de los gobernados. Se instaura así, la paz hispánica, “monolítica y sorda a todo reclamos”, intolerante.
La sociedad era heterogénea, señorial, estratificada, construida por blancos conquistadores y sus descendientes, criollos, hasta llegar al oscuro fondo de los esclavos, pasando por la sumida y humillada más de los indios. Una sociedad construida sobre una base semifeudal, la cual la hacía rural, cada grupo encapsulad en su status, sin fluidez social, con “derecho prefijados y nada puede cambiar”, sin posibilidad de participación.
En esa estructura, en apariencia impenetrable se va a moldear una sociedad destina al esquema diseñado por la autoridad ibérica, donde se incubará un frenesí libertario, que corre a lo largo de nuestro proceso histórico y es un hilo conductor.
Una nueva visión del mundo, propuesta en Europa y aplicada primeramente en Estados Unidos y  Francia van a hacer eco en la mente de los intelectuales de estos pueblos.  Un afán de libertad e igualdad surge poco a poco y se va consolidando una nueva visión de la política. Pero, ningún pueblo puede abdicar a su pasado. Los primeros movimientos independentistas recibieron doctrinas extranjeras, pero estas debieron ser analizadas a la luz de la ideología colonial. Por eso, ocurre una mezcla, donde priman las concepciones escolásticas cristianas de los elementos conservadores de la sociedad.



1.     Papel los Estados Unidos de América en Colombia en la Génesis Constitucional Colombiana



Es innegable el influjo de teorías extranjeras, especialmente de la tradición democrática inglesa y de las instituciones norteamericanas y las doctrinas de Francia en evolución constitucional, influjo que por cierto, ha impedido la construcción de un sistema genuinamente colombiano que integre la realidad sociológica e histórica de nuestra nación.
Ahora pretendemos aclarar y precisar el momento en que aparece ese influjo en nuestra historia constitucional, especialmente el norteamericano que es nuestro objeto de estudio. Contrario a lo que se comúnmente se piensa,  lo concerniente a la recepción de una influencia del pensamiento americano se encamina directamente en la segunda etapa del proceso de creación de nuestras instituciones políticas, es decir, aquella que produjo una desviación de a tradición doctrinaria e institucional heredada de España, para derivar hacia el liberalismo dogmático, y que culmina en los regímenes de 1853, 1858 y 1863. Pero esta distorsión no empieza en el estallido y triunfo del movimiento de independencia de comienzos del siglo XIX.
En un primer momento, vamos a estudiar la real influencia de la Constitución de los Estados Unidos en nuestro surgimiento Constitucional, para posteriormente abordar los principios fundamentales de esta influencia.


1.1         La verdadera Influencia de la Constitución de los Estados Unidos en la Independencia.

Se dice que la emancipación norteamericana  y la constitución de un gobierno federal, al igual que el movimiento revolucionario francés de 1789, pudieron por contagio llevarnos al definitivo rompimiento con España, como “factores confluyentes” con los de carácter interno; pero, como afirma SÁCHICA, los antecedentes, el hecho mismo de la proclamación de la autonomía y la creación de un gobierno propio, hecho por los cabildos americanos, no fueron preparados ni decididos primordialmente con base en aquellas doctrinas revolucionarias.
Esta tesis, tan repetida, de que el movimiento de independencia encuentra su génesis ideológica en el enciclopedismo y halla su inspiración en las Revoluciones Americana de 1776 y la Francesa de 1789, que ha sido sostenida por muchos es una tesis totalmente revaluada. De igual manera ha sido contrariada le tesis de  SAMPER que atribuía el origen ideológico a la natural reacción contra todo lo español, en la primera etapa de Independencia. El profesor UPRIMNY demostró que en el origen del movimiento emancipador no hubo influencia determinante de las doctrinas extrajeras ya demostradas, que el movimiento fue en su iniciación constitucional y monárquico, no republicano ni de independencia, no quiso la separación, sino que al contrario, continuaba fiel a la institución real.
Observamos en las actas y los cabildos de en las primeras constituciones americanas, según UPRIMNY, la aplicación exacta de las doctrinas de pensadores como Santo Tomás, Suárez y Molina, sobre el derecho de resistencia al poder tiránico, la nulidad de las leyes injustas (el famoso “se obedece pero no se cumple”), el presunto derecho conquista y la retroversión de la soberanía a su origen, que es el pueblo. La inspiración del movimiento de emancipación está en el pensamiento clásico español y cristiano, claro está, no en su prístina pureza, pues como sabemos, ha sido saturado por las ideas francesas y norteamericanas, aunque tampoco puede decirse que el contenido de aquellas declaraciones sea enteramente ortodoxo. Así encontramos una extraña mezcolanza entre doctrinas liberales y las doctrinas escolásticas clásicas y españolas.
Por otra parte, se debe aclarar que no existió una mentalidad anticolonialista como la mencionaba SAMPER en sus obras. Camilo Torres, autor de la Representación de cabildo de Santa Fe de Bogotá de 1809, repite a lo largo de ese documento la idea de la unidad entre España y sus colonias. En dicho memorial trae ese concepto, citado por diversos tratadistas del derecho constitucional colombiano: “Establecer, pues, una diferencia, en esta parte, entre América y España, sería destruir el concepto de provincias independientes, y de partes esenciales y constituyentes de la monarquía de la monarquía, y sería suponer un principio de degradación”, en cuyos términos se palpa la unidad política entre la metrópoli y las provincias de ultramar. Las provincias americanas eran provincias incorporadas al imperio; y así como las metropolitanas, simplemente pedían tratamiento y representación igual a las de aquellas; aspiraban a la continuidad del régimen, y solo la ceguera e imprudencia de España hicieron desembocar el movimiento en una separación definitiva, y posteriormente, a una divergencia entre la mentalidad tradicional y a la adopción de tesis extranjeras. Pero estas tesis no estuvieron presentes en la formación espiritual de la generación de independencia, de fondo netamente cristiano, pero con ribetes de ilustración y norteamericanos.
Recordemos, que ningún pueblo puede abdicar a su pasado. Los primeros movimientos independentistas ciertamente si recibieron doctrinas extranjeras, pero estas debieron ser analizadas a la luz de la ideología colonial. Por eso, primaron las concepciones escolásticas cristianas de los elementos conservadores de la sociedad.



1.2         La Recepción de la Influencias Constitucionales de los Estados Unidos de América


La recepción de los principios constitucionales de los Estados Unidos, como vimos, se vio mezclada con los principios propios heredados pensamiento cristiano y la cosmovisión colonial, pero también tuvo otra serie de dificultades, una ceñidas al mismo desarrollo constitucional colombiano y las sociedad que rige. Como afirma el LÓPEZ MICHELSEN, “Importar una ideología foránea no es cosa fácil y si se agrega la necesidad de una completa reorganización de los órganos del Estado para darle vigencia, la tarea se convierte en el doloroso alumbramiento de nuestras repúblicas en la primera mitad del siglo XIX, cuando nuestros gobernantes se vieron obligados a reemplazar las estructuras católicas y autoritarias de la Colonias por la versión protestante y liberal del mundo en una república, en donde jamás se había ejercido el sufragio y la gleba carecía de representación en los órganos del poder político”.
Los principios foráneos no pudieron ser aplicados en Colombia por la misma dinámica de nuestro país. La filosofía y la mentalidad de los Estados Unidos y Francia, extrañas al ambiente y a la dinámica social de la América debajo del río Grande, donde solo venía a reforzar la posición privilegiada del minoritario grupo burgués representado por los criollos.
La idea y la práctica del Estado de derecho liberal burgués desvertebra Latinoamérica, lanzándola prematuramente del firme ordenamiento político-administrativo de la colonia a la aventura revolucionaria de cambiar lo propio, lo ya experimentado y reconocido como “conveniente” para las necesidades el momento, por lo exótico, desatando la guerra civil crónica que se tradujo la búsqueda de ideales y formas políticas sin contenido real de libertad y democracia, en que aún se afanan los pueblos desprendidos de la metrópoli española.
Como afirma SÁCHICA, “Los 3 siglos continuos de paz y orden que garantizó el régimen colonial, caso insólito en la historia, fueron una estabilidad política que no ha podido ser superada por los fallidos ensayos posteriores, lo cual es prueba irrefrenable de la bondad de aquella administración”. Faltó tan solo una ampliación moderada de la autonomía local y el otorgamiento de un tratamiento igual entre las provincias americanas y las metropolitanas, como el sugerido por Camilo Torres en el Memorial de Agravios. De una forma política creada para las peculiares condiciones de América, a través de los organismos especializados que entendían su gobierno, pasamos a un sistema de principios abstractos y racionalistas, hijos de un civilización extraña que produjo la ruptura de nuestro desarrollo histórico.
López Michelsen señala el sentido y las consecuencias desafortunadas de ese transito ideológico, en estas palabras: “El liberalismo en todas partes fue la doctrina con que la burguesía obtuvo respaldo popular en su lucha contra la nobleza; fue el arma de guerra de los comerciantes contra los príncipes; del capitalismo contra la iglesia católica. Entre nosotros sirvió para erigir una doctrina de Estado al individualismo contra la tradición unitaria de la colonia”. Y agrega: “El advenimiento del liberalismo trajo como consecuencia, en país donde las diferencias de clase eran tan agudas y la desigualdad entre los propietarios y desposeídos tan abrumadora, la identificación del poder económico y el poder político en lo que se ha llamado la vida republicana. Al rey, que pasaba por alto las protestas de los encomenderos, a quienes consideraba como un todo entre sus súbditos, lo sucedieron los funcionarios elegidos por el voto popular, dependientes en forma más o menos directa de la burguesía y de las clases pudientes, que eran las únicas que estaban en capacidad de ejercer concientemente el sufragio”. 
Es importante señalar él “candor y espíritu religiosos acendrado”, y la tendencia moralizante cristiana que heredamos de España no concordaba con las principios político-económicos calvinistas.


1.3         Los Problemas del Desarrollo de nuestro derecho constitucional.

 Por otra parte, nuestra iniciación y desarrollo constitucional posterior tuvo problemas desde su origen, que son Señaladas por SÁCHICA. Fuera del afianzamiento de la autonomía frente a España, encontramos varia notas importantes: a) La discusión teórica y pugnas intestinas por la determinación de las formas ideales de gobierno y organización del Estado para asegurar la felicidad de los pueblos, 2) la disputa ente federalista y unitarios y lucha armada para imponer esos principios, reveladora de la reacción contra el centralismo español, 3) Excesiva reglamentación de un Estado de “tipo paternalista y autoritario” y la invasión de la vida privada, como las primeras constituciones que prescriben las “virtudes cívicas” deseables en toda comunidad, 4) la aspiración a la seguridad, la igualdad y la libertad como los bienes máximos realizables en la organización civil de una república; e) contraste entre el ideal grancolombiano con un afán integrador en un organismo supranacional y el caudillismo afincado en la autonomía regional.
Por ello, el derecho constitucional colombiano carece de un cuerpo teórico propio y no existe una teoría constitucional que pueda ser considerada como colombiana.  
Además, hay un revisionismo constitucional anti-técnico e injusiticado, debido Las influencias foráneas, la asignación del poder de reforma al Congreso, la tramitación de las enmiendas por un proceso semejante al de la ley ordinaria para frecuente revisión de la Constitución. En ningún momento se ha permitido que ningún modelo político (incluso la Constitución de 1886 que duró más de cien años, pero fue frecuentemente reformada) ha sido dejado actuar.





2.     Principios Constitucionales Colombianos Influenciados Estados Unidos de América


Todas las Constituciones tienen bases de carácter ideológico y bases puramente administrativas, las cuales constituyen sus características fundamentales desde el punto de vista político. En este aparte se expondrán los principios influenciados Estados Unidos. Como vemos, la influencia norteamericana es técnico-administrativa  y no ideológica.

1) La Democracia Republicana: Nuestra Constitución a diferencia de otras de Latinoamérica no establece un expresamente un gobierno democrático, sin que se limita a decir que el Estado está “organizado a manera de república unitaria”. Pero en el término república está implícito el término democracia.
La noción e República ha sido definida de diversas formas, pero siempre supone el sufragio como instrumento por el cual pueblo constituye su gobierno; la responsabilidad de los funcionario ante el pueblo; a publicidad de los actos del Gobierno; la renovación periódica los gobernantes que ejercen el poder,  la separación de las ramas  del poder público. En estos puntos, Estados Unidos se erigió como un ejemplo a seguir, un modelo ya establecido y con buenos resultados, lo cual ha sido imitado por todos los pueblos debajo del río Grande. La separación de poderes de los Estados Unidos fue un modelo a imitar por todas las Constituciones que rigieron los destinos de Colombia.
Ahora bien, es importante establecer el concepto democracia y que clase de democracia es la que tenemos consagrada en Colombia. El concepto de democracia que rigió a lo largo que casi toda la historia, hasta 1991, fue el concepto clásico de democracia representativa de lo Estados Unidos. Por otra parte, la democracia surgió en Colombia imitando el modelo americano, por lo cual surgió con el mismo “pecado original”.

2) Centralismo y federalismo: Como ya sabemos, el pacto federal es un pacto que implica la conformación de un estados con dos esferas de autoridad y competencia, la nacional o general para la federación y la particular o estatal. Este es el sistema que creó los estados unidos e influenció varias etapas constitucionales de Colombia. SÁCHICA afirma que esta estructura es “especialmente apta para configurar estados multinacionales o para ensamblar regiones naturales contiguas cuyo territorio esta repartido entre jurisdicciones estatales autónomas.
En la otra cara, encontramos al estado unitario simple, centralizado políticamente, sin pluralidad de gobierno, ni dos esferas constitucionales separadas. En otras palabras, “un estado, un poder”. Esta estructura sirve para englobar estados nación, es decir, en cuyo grupo se engloba un solo proceso histórico y cultural  o no coexisten varias nacionalidad.
Durante mucho tiempo, nuestro país se debatió, siguiendo “ley del péndulo” entre estos dos extremos. Desde los albores de la independencia, se marcaron las dos tendencias políticas, cada una de las cuales aspiraba a privar exclusivamente en la organización del nuevo estado. Centralismo y federalismo se constituyeron desde entonces en efectivas fuentes de disensión que llevaron primero a la guerra civil y luego a la brutal Reconquista. Para los padres de nuestra emancipación el federalismo era la idea medio para asegurar el fin apetecido, ocurrió sin embargo, que identificaron el fin con el medio y en un exceso de candor lo elevaron a la categoría de dogma el prejuicio de que federación era sinónimo de libertad.
El historiador CAICEDO, citado por RIVADENERIA, aclara el fenómeno de la manera siguiente: “Fue entonces la palabra federación una fértil siembra de cizaña. Sus defensores la identifican la monarquía con la centralización de poderes. Para ello la independencia no era bien independencia si no era federación”
En otras palabras, a la postre, erigió un motivo de disensión por cuanto el sistema federalista llegó a ser para algunos estadistas granadinos la panacea para resolver los problemas públicos que generaba la organización de la primera república. Sin embargo, el idealismo exagerado, la inexperiencia en el manejo de asuntos público, la inexperiencia en el manejo de asuntos, la falta de ductilidad para manejar las graves cuestiones del Estado hicieron del federalismo un dogma y como tal lo elevaron a causa eminente de nuestras contiendas civiles.
 Es cierto que el ejemplo de los Estados Unidos pesó a favor de la adopción  del sistema federal para el naciente estado, pero no debe olvidarse que en ese país la federación significó un tránsito hacia la unificación, pues organizó los elementos diversos que políticamente y económicamente actuaban como estados autónomos; en tanto que en Colombia, que durante la colonia vivió el más rígido centralismo, la federación significado un paso hacia la disgregación con resultados imprevistos por “nuestra precocidad legislativa” y la impericia de nuestros conductores. Como bien afirma RIVADENEIRA, “y así tenemos que los avanzados principios políticos consignados en la declaración de Independencia de los estados Unidos de América y su Constitución, en vez de producir en nuestro país los frutos deseados, por extraña paradoja, se convirtieron en elementos de discordia por la intrasingencia de los noveles repúblicos”.
Ahora bien, al hablar sobre la conveniencia del centralismo que rigió durante más de 100 años con la constitución de 1886 y aún rige, citemos los argumentos de la convención que realizó esta constitución. Esta Convención propuso una bases unitarias y centralismo; pues comparó la paz y el orden establecido por las constituciones unitarias de 1832 y 1843, con los períodos de agitación producidos por la Constituciones de 1853, 1858 y 1863, ataca el “particularismo enervante” que debe ser reemplazado por una “vigorosa generalidad”; agrega que no hay que dividir lo indivisible y hace notar que en los países civilizados van de la dispersión a la unidad y no al contrario. Demuestra que la legislación, los códigos y la administración que los aplica deben ser nacionales.

3) Presidencialismo: todas la constituciones colombianas, a excepción de la Constitución de Cundinamarca de 1811, ha optado por un ejecutivo dirigido por un magistrado denominado presidente, en ocasiones con vicepresidente y en otras acompañados de dos consejeros. Esta tal vez la mayor influencia de la constitución de los Estados Unidos.  Pero contrario a lo que se pueda pensar, y lo que muchos tratadistas como PÉREZ ESCOBAR han expuesto, jamás hemos tenido un Régimen Presidencial[25], hemos tenido una derivación del mismo denominado presidencialismo.
El presidencialismo constituye una aplicación deformada del régimen presidencial, por el debilitamiento de las funciones del legislativo e hipertrofia de los poderes del presidente, que se colocan en situación de dominar todo el aparato del estado.  Funciona sobre todos en los países latinoamericanos que, como Colombia, han optado por transportar las instituciones constitucionales de los Estados Unidos a, como afirma DUVERGER, “una sociedad diferente, caracterizada por el subdesarrollo étnico, el predominio agrario, las grandes propiedades agrícolas y la semicolonización por la vecina y súper poderosa economía de los Estados Unidos”.
Esos elementos han casi imposible el funcionamiento de la democracia liberal. En otras naciones latinoamericanas el presidencialismo se ha convertido en una dictadura pura y simple con instituciones democracias de puro camuflaje.


4) Bicameralismo: Como ya sabemos, en los estados federales se distinguen dos sectores, el conjunto de habitantes que conforman la nación y la entidades políticas que unidas en un vínculo federativo componen al Estado de este tipo. Entonces, el bicameralismo asegura la representación de los dos grupos de intereses: una cámara representa a la nación, la otra a los diferentes Estados. Este sistema surgió, como ya vimos, en los Estados Unidos y ha sido imitado en la mayor parte de los países con organización federal, entre ellos las constituciones federales de Colombia.
Por otra parte, en los cuando Colombia fue centralistas o unitarios, también encontramos la influencia americana. El bicameralismo del centralismo no es un bicameralismo aristocrático como el que se da en Inglaterra con una Cámara de los Comunes y Cámara de los Lores; el bicameralismo obedece a criterio político. Distintas argumentaciones se han en su defensa, entre la cuales podemos destacar:
-Se dice que una cámara alta integrada generalmente por personas mayores, que tienen un período más largo y que en ocasiones no proceden del sufragio directo, sirve de contrapeso a las posibles precipitaciones de la cámara baja, compuesta por elementos más jóvenes y más impetuosos que comienzan su carrera política.
-Así mismo se afirma que el bicameralismo sirve de garantía a la libertad, por cuanto una sola cámara podría someterse más fácilmente al gobierno, mientras que con dos se realiza mejor la separación de poderes, aparte que la elaboración de las leyes despóticas resulta más complicada con la presencia de dos cámaras.
-El bicameralismo favorece el mejor trabajo de las cámaras al someter a revisión de una lo que hace la otra, ofreciendo a las leyes mayores posibilidades de éxito, es también un argumento que impulsa el bicameralismo. Este es el argumento de justificación más usada en Colombia.
Por otra parte, existe una crítica estas concepciones por las  tendencias monocameralistas. Estas, al contrario, consideran menos democrática la existencia de dos cámaras, por cuanto hace a la composición de la segunda, o incluso inútil, en caso de ser elegida y tener uniones iguales.


5) Las Declaraciones de Derechos: Con mayor trascendencia histórica que la declaración federal de derechos de los Estados Unidos, fueron las anteriores declaraciones de derecho de las Consittuciones Estatales, la cuales marcaron como una necesidad imperante la existencia de estas en toda constitución, sea cual fuere el Estado. Se hace especial mención a la Declaración de Derecho de Virginia escrita por George Mason, el cual constituye uno de los catálogos de Derechos de Primera generaciones más completas y trascendentales de la historia.
Por otra parte, se dice que este aspecto se recibió más influencia de Francia, pero se debe aclarar al respecto. La declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, muchos historiadores consideran que constituye una copia exacta de las Declaraciones de derechos de los Estados Unidos, en especial, la de Virginia. Por ello, al recibir la influencia francesa, en realidad recibimos influencia estadounidense.



3.     Influencia de el Constitucionalismo de los Estados Unidos de América en Colombia las diferentes Constituciones Colombianas


Estudiaremos ahora la influencia del Constitucionalismo de los Estados Unidos en la diferentes Constituciones que se han expedido tanto como para pare del territorio de lo que hoy es Colombia incluyendo el espacio más amplio de lo que fue la gran Colombia. Empezaremos por el Acta de Independencia, que según varios tratadistas, PÉREZ ESCOBAR entre ellos, fue una verdadera Constitución.


3.1 Etapa de Creación del Estado Colombiano

Esta etapa comienza con el acto de proclamación de la Independencia de la Nueva Grana el 20 de Julio de 1810, y después es seguido con la creación de Estados en algunas provincias y la creación de las provincias unidas de la Nueva Grana, para terminar con la reconquista española a cargo de Pablo Morillo.

6.1.1 El Acta de la Independencia

El conocido incidente del 20 de julio entre los Morales y Gonzáles Llorente inició el primer movimiento revolucionario en la Nueva Granada. El mencionado incidente se llevó a cabo en Santa Fe de Bogotá, donde el pueblo amotinado se reunió en la Plaza Central (hoy de Bolívar), en donde proclamó una Junta Suprema de Gobierno y ordenó  al señor regido José Acevedo y Gómez, que consignó en un Acta todas sus aspiraciones y los fundamentos de un nuevo gobierno.
Aunque es sostenido por muchos que el movimiento del 20 de julio de 181 no buscaba la independencia absoluta de España, y que aquel acta (como las primeras actas de independencia de América) no fue un documento de separación de España, sino una constancia de adhesión de Fernando VII y una protesta contra la invasión francesa promulgada con algunos principios generales muy vagos. Pero según PEREZ ESCOBAR, “si se hizo la proclamación de la independencia, pero en forma indirecta al expresarse que la Junta Suprema gobernaría mientras no viniera a reinar entre nosotros el monarca don Fernando VII, lo cual se sabía imposible. Por consiguiente, el Acta de Independencia proclamaba la autonomía del Nuevo Reino de Granada para gobernarse a sí mismo”.
Según este mismo tratadista, la prueba que las provincias querían conservar su soberanía externa y su soberanía interna de España y prueba de esto está en la afirmación hecha en el Acta de no abdicar a los derechos imprescriptibles de la soberanía del pueblo en otra persona a la de su augusto y desgraciado monarca donde Fernando VII, siempre que venga a reinar entre nosotros”, lo cual se sabía que era imposible, y daba orden a una junta suprema, que interinamente debía gobernar la Nueva Grana, de expedir la “constitución que afiance la felicidad pública, contando, con las nobles provincias, a las que en el instantes se le pedirán sus diputados”, en segundo lugar, y por último, dando como base de que el Estado de Nueva Granada debe ser federal, teniendo en cuenta el modelo de los estados Unidos.
De la misma manera lo expone el tratadista Fernández Botero, que explica que el acta de independencia es una Constitución embrionaria que implica “una nueva soberanía dentro de los límites de la Nueva Granada; que el nuevo Estado se da un gobierno provisorio y toma providencias para reunir una Convención Constituyente con las limitaciones ya impuestas por el Constituyente Primario: libertad e independencia de las provincias y sistema federal.
El Acta de independencia se resume en los siguientes principios: El pueblo tiene la soberanía y deposita esa soberanía en una Junta de Gobierno que el mismo nombra, reconoce a Fernando VII como rey, es decir, como jefe del Estado que acaba de crearse, conservando el nombre de Nueva Granada, establece una forma de gobierno federal, imitando el modelo de los Estados Unidos de América, debido a que según Acevedo y Gómez, quién la redactó, las provincias no se iban a fusionar en un país unitario y centralista sino que estas iban a enviar sus delegados. Se estableció como finalidad principal de los representantes de las provincias, que debían residir en Santa Fe, la de velar por la seguridad de la Nueva Granada.
La prevención hacia cualquier forma de centralismo y esta innata tendencia al federalismo, no solo fueron entonces un motivo de discordia política sino que consiguieron un obstáculo infranqueable para aunar esfuerzos y resistir con fortuna la Reconquista.  


6.1.2 Las Constituciones Provinciales

En los años 1881 y 1815 varias provincias se constituyeron en Estados y expidieron sus propias constituciones políticas, entre las cuales vamos a destacar las siguientes:

1)           La Constitución del Estado de Cundinamarca de 1811: Instaurada la Junta suprema de Gobierno, poco tiempo después asumió el carácter de Cuerpo Legislativo, se dirigió a las otras provincias con el fin de establecer para que cada una eligiese un diputado a las Congreso Constituyente. Pero a la fecha de la convocación, varias provincias entre ellas Cartagena, Tunja, Socorro, Pamplona y otras, habían declarado su independencia con actas propias, y muchas se resistieron pues se consideraban con suficiente derechos para asumir la soberanía del virreinato, como Cartagena, que era la principal plaza fuerte. A pesar de que algunas provincias se presentaron a la Convención, este fue un fracaso debido a la pugna con Junta Suprema. Debido a esto, Cundinamarca se organiza como Estado independiente por iniciativa de la Junta Suprema, organiza su Colegio Constituyente que expide la primera constitución escrita del país. La constitución promulgada el 4 de abril de 1881 y proyectada por Jorge Tadeo Lozano, seguía, según SÁCHICA, seguía la pauta norteamericana, pero con los ya mencionados elementos conservadores y escolásticos.
La Constitución trata de organizar una monarquía constitucional, reconociendo como rey al cautivo Fernando VII, pero atempera los poderes de este con un cuerpo llamado “Representación Nacional”.  La influencia americana la podemos encontrar en la separación en la separación de poderes, la declaración de tiránica de la reunión de funciones en una misma persona o corporación, y confiere al legislativo y solo a este, la elaboración de la ley, y este no podía “por ningún caso dividirse en comisiones legislativas permanentes”. Se adopta como fundamental el principio de no tributación sin representación, una fuerza armada no deliberante y incorporó como propia casi textualmente los “Derecho del Hombre y del Ciudadano” de la Declaración francesa.
 El ejecutivo esta conformado por un rey vitalicio e irresponsable. , y confiere al legislativo y solo a este, la elaboración de la ley, y este no podía “por ningún caso dividirse en comisiones legislativas permanentes”.  Difiere de la Constitución americana en que encomienda al senado, conformado por 19 miembros, la guarda de la Constitución y no a un tribunal judicial, y facultándolo para reclamar contra todo abuso de cualquiera de los poderes.
Según los historiadores POMBO y GUERRA, la Constitución de 1811 con su monarquía constitucional implicaba el “que la obra fuera meramente transitoria, debido a las violencias que hubiese implicado el paso repentino de monarquía a república, rompiendo con la tradición popular y con el sagrado respeto que como cosa de conciencia que se tenía por las masas ignorantes al monarca español. Para evitar el choque de dos tendencias contrarias, la del pueblo hacia al pasado absolutista y la de las clases elevadas hacia la libertad e igualdad aprendidas de las instituciones norteamericanas y francesa, era necesario forma un estatuto de conciliación que resultó en la mezcla de estos elementos tan heterogéneos.

2) Constitución de Tunja: La Provincia de Tunja se declara independiente de España y expide su Constitución el 9 de diciembre e 1811. La influencia norteamericana la podemos notar en la separación de poderes muy parecida a la norteamericana; un poder ejecutivo que residía en un Presidente Gobernado; un poder Legislativo bicameral, compuesto por un tribunal de apelaciones, una sala de conjueces y un tribunal de jurados. Según SAMPER: “En ningún documento se patentiza tanto como este el candor (…) de las nociones conservadores de la rutina colonial y la educación española, con las ideas democráticas, recibidas recientemente de los publicistas norteamericanos y franceses”.
3) Constitución del Estado de Antioquia de 1812: La Provincia de Antioquia se erigió en un estado libre e independiente y se dio su primera constitución en Rionegro el 21 de marzo de 1812, aceptada el 3 de mayo del mismo año. La separación de poderes era igual y exacta a la norteamericana; el poder ejecutivo lo ejercía un magistrado denominado Presidente del Estado, con colaboración de dos Consejeros; un poder legislativo bicameral formado por una Senado y una Sala de Representantes[26] que conformaban la Legislatura de Antioquia, y el poder judicial residía en un cuerpo denominado “Supremo Tribunal de Justicia”.
SAMPER considera “esta constitución más correcta, clara y precisa que las otras de su tiempo, en la determinación de los derechos y deberes, más organizada en la forma de gobierno, más sabia, previsora y mejor redactadas”.

4) Constitución de la república de Cundinamarca de 1812: Apenas expedida la 1811 el afán revisionista que caracteriza nuestro constitucionalismo, y alegando que fue dictada precipitadamente “para satisfacer los deseos e instancias de nuestros pueblos” (otra de las características señalas por SÁCHICA), el 17 de 1812 la constitución se enmienda. En esta constitución se hace transito de la monarquía constitucional simbólica al sistema popular y representativo, con división de poderes independientes entre sí,   y se sustituye en el ejecutivo al rey por dos un presidente, todo muy parecido al americano, y pero con la diferencia que a este se le sumaban dos consejeros.

5) Constitución del Estado de Cartagena de Indias de 1811: El 11 de noviembre de 1811 se dio por primera vez una declaración absoluta de independencia de España. El modelo de Jefferson tuvo alguna influencia en algunos apartes, pero primaron las concepciones escolásticas. El gobierno del Estado de Cartagena de Indias procedió inmediatamente después a preparar la elección de diputados para formar una Asamblea Constituyente, la cual se reunió en la capital a principio de 1812 y en junio expidió la Constitución. Esta no presentó caracteres muy diferentes en la estructura del estado y la separación de poderes.

1)           Las Constituciones de 1815: En 1815 se expidieron varias constituciones, entre las más importantes, en orden cronológico, encontramos las expedidas por las provincias de Mariquita, Antioquia, Cundinamarca y Neiva. Con ellas, varias provincias proclamaron su independencia y se erigieron como Estados independientes (como Mariquita y Neiva, esta última que se independizó de Cundinamarca) y las demás fueron enmiendas o modificaciones provisionales a las constituciones por las causas ya vistas. En general estas constituciones no presentaron ningunas características que las diferencien de las anteriores.


 6.1.3 Acta de Confederación de las Provincias Unidas de Nueva Granada

Se dice que la primera Constitución nacional se haya contenida en este Acta, que fue firmada en santa fe de Bogotá el 27 de noviembre de 1811, por los diputados de las provincias de Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona, y Tunja (se negaron los de Chocó y Cundinamarca por considerar inconveniente el federalismo) cuando aún se ignoraba el Acta de independencia de la provincia de Carta. Desde esta época comienza la larga lucha entre centralistas y federalistas que vino a culminar en 1886.
La Constitución organiza las bases fundamentales de la organización política de las “Provincias Unidas de Nueva Granada”, de la cual formaban parte todas las que al tiempo de la Declaración del 20 de julio de 1810 eran consideradas como tales, y las demás que quisieran unírseles.
El Acta, con marca influencia norteamericana, pero que seguía más el fallido modelo de los Artículos de la Confederación que de la Constitución de Filadelfia, señalaba las muchas facultades importantes a las provincias, entre las cuales encontramos la facultad de darse un gobierno popular y representativo, la policía, el gobierno interior y económico, libertad de creación de códigos civiles y penales, el establecimiento de tribunales y la formación de ejércitos, además de las facultades no designadas al gobierno nacional que no fueran de interés general. Al congreso, que ejercía las funciones legislativas y ejecutivas, además le correspondían las función tributaria, las relaciones internaciones, la moneda y los correos y los asuntos de interés general.  El Congreso estaba conformado por un diputado por provincias, y después que cesara el peligro exterior debían conformar un Convención  Constitucional para establecer la forma de gobierno que más conviniese.
El pacto, redactado por Camilo Torres, fue un tratado de derecho público que no recogió los Principios fundamentales de un Estado y no contaba con un listado de libertades públicas ni derechos individuales, por lo cual no fue un elemento de fuerza y estabilidad.



6.2 Etapa de la Gran Colombia

Las dos constituciones que fueron expedidas durante esta época, la de 1821 y la de 1830, dieron para un estado mucho mayor que lo que hoy constituye Colombia, porque comprendía La Nueva Granda, Venezuela y Ecuador, todo bajo el nombre de la Gran Colombia, el gran sueño de Bolívar.
En virtud de la “ley del péndulo” de la historia colombiana, después de una gran influencia norteamericana con el federalismo y un liberalismo idealista, pasamos a una disminución de la influencia debido a un centralismo rígido y conservadurismo.

1) La ley fundamental de Angostura: Cuando Bolívar regresa triunfante de la Nueva Granada, para dar cuentas de su victorias al Congreso venezolano en Angostura. En el informe proclama su mejor sueño, la integración de su patria y la Nueva Granada, sobre la cual afirma soberanía, aplicando el principio de uti posidetis de iuiris de 1810, como doctrina de definición de fronteras. La esencia de la ley fundadora del Estado Gran Colombiano es la afirmación de la independencia nacional, no solo frente a España sino frente a toda potencia extranjera. El pensamiento de esta ley estaba influencia por algunas (muy escasas) doctrinas americanas, pero más aún por el pensamiento contractualista de ROSSEAU y las doctrinas escolásticas de SANTO TOMÁS y BENTHAM; la influencia del pensamiento de Bolívar. 

2)           La Constitución de la Gran Colombia: En 1821 se reúne en Cúcuta un Congreso Constituyente que sanciona la ley fundamental de Santo Tomás de Angostura. Los preside José Félix de Restrepo, instalado el 1 de enero, expide la Constitución de la Gran Colombia el 30 de agosto.
Reafirma la declaración de independencia y radica la titularidad de la soberanía en la nación. La república tendrá unidad política y administrativamente, estará dividida en departamentos. Establece el sufragio indirecto, pues el presidente, vicepresidente, senadores y representantes son elegidos por asambleas electorales. El legislativo es bicameral, con un senado en representación de cada uno de los ocho departamentos y una cámara de representantes con una miembro por cada treinta mil habitantes (igual que el establecido por la Constitución de los Estados Unidos). El Senado interviene en el nombramiento de cargos importantes, tiene funciones judiciales muy parecidas al impeachment, y le corresponde la concesión de facultades extraordinarias al ejecutivo en caso de emergencia. La Constitución de los Estados Unidos dispone de una cláusula muy parecida, pero en virtud a la dinámica social colombiana, los estados de emergencia constituyen la regla y no la excepción.
En esta Constitución, que contiene una fuerte influencia del pensamiento de Simón Bolívar que preveía un ejecutivo fuerte para poder gobernar en la difícil situación de las repúblicas recién emancipadas, encontramos los orígenes del presidencialismo señalado por DUVERGER. Los principios presidencialistas de esta constitución marcaron de manera determinante el desarrollo constitucional posterior, especialmente la Constitución de 1886.
El presidente, junto con un vicepresidente que lo reemplaza en faltas absolutas o transitorias, son la cabeza del ejecutivo y tiene un período cuatrienal. El órgano judicial está conformado por la Alta Corte, cinco miembros inamovibles mientras observen buena conducta, las cortes superiores y los juzgados inferiores. La Constitución reconoce las libertades de industria, asociación, reunión, petición y garantiza la inviolabilidad de domicilio y de la correspondencia y la seguridad personal, exigiendo ley procesal y penal previa para determinar los motivos de la detención. Extingue los títulos nobiliarios y dispone que la vigencia de las leyes españolas que no contradigan la Constitución y decretos nuevos.
Según SAMPER, es la primera constitución general del país y la considera acertada en cuanto políticamente escogió el sistema republicano unitario, pero impropia en cuanto a la centralización administrativa rígida, por la extensión del territorio, la dificultad de comunicaciones y la disimilitud de intereses locales que exigían tratamiento especial. Pero la Constitución, fue una reacción contra los males del federalismo y la debilidad del ejecutivo en los períodos anteriores. Dicho estatuto “prudente y sabio”, en palabras de SAMPER, pecaba por eso, in “por exceso de centralización, como si con esto se hubiese querido condenar y proscribirlos anteriores excesos de un federalismo funesto”.


3) La Constitución de 1830 o “Constitución Nonata”: Después de los tropiezos de la Constitución de Cúcuta desde 1826 con la dictadura de Bolívar, Páez en Venezuela y Flores Ecuador secundaron un movimiento separatista que terminó por disolver la Gran Colombia. En 1830 se redactó una nueva Constitución para la Gran Colombia, en el llamado Congreso Admirable (por la categoría de los ciudadanos y juristas que los conformaban), en donde se rechazaron los empleos, honores y títulos hereditarios y se legisló para impedir la dictadura.
El presidente sería electo para un periodo de ocho años. Se controlaba y limitaba la acción del ejecutivo desde el legislativo y se proclamaba un gobierno siempre republicano, popular, representativo, alternativo y responsable. Bolívar renunció y poco después fallecía en Santa Marta (diciembre de 1830). Dicho Congreso es considerado el último de la Gran Colombia, porque en ese momento se separaron Venezuela y Quito. No fue posible la unificación del territorio en lo económico y lo político: las pugnas entre centralistas y federalistas adquirieron desde entonces su máxima expresión y los caudillos regionales adoptaron suficiente fuerza como para desconocer el poder central.
Esta constitución se denomina la Constitución “que nació muerta”, nuca rigió, porque la gran Colombia no existía. En palabras de SAMPER, esta constitución “era al mismo tiempo liberal y conservadora” y fue “una de las mejores que hayan sido expedidas para la República”


6.3 Etapa de la Nueva Granada

Después de disuelta la Gran Colombia, el estado que quedó reducido a los antiguos límites de la Nueva Granada adoptó ese nombre. Las dos constituciones de esta época adoptaron por un sistema unitario.

 1) Constitución De 1832: En 1832 se aprobó la Constitución de la República de Nueva Granada, cuyas características principales fueron: mantuvo una excelente separación poderes, responsabilidad de los funcionarios públicos, libertad de prensa, protección a cargo del Estado de la religión católica y creación de cámaras provinciales para potenciar el desarrollo regional. Se volvió de nuevo a la división por provincias. Se regresaba al gobierno presidencial por cuatro años. Bajo esta constitución Se emprendió la reconstrucción interna en asuntos de Hacienda pública, educación, comunicaciones, sistema penitenciario e industria.

2) Constitución De 1843: En 1843, debido a la Guerra Civil del 1840, se aprobó una nueva Constitución, tildada por algunos de monárquica, en la cual el Congreso concedía competencias al ejecutivo para convocar sus sesiones, pero tenía poder de veto sobre sus decisiones. La pena de muerte, instaurada desde el comienzo de la República, podía conmutarse. Se buscaba preservar el orden y la paz. Para moderar los excesos libertarios se fundaron colegios religiosos y se entregaron a misiones católicas vastos territorios de la nación. Los jesuitas (expulsados por la corona española desde 1767) regresaron para tomar en sus manos la educación.
La Constitución de 1843 representa el dominio de las ideas conservadoras y servirá de modelo, con la de 1821, para el proyecto de Caro de 1886. Como vemos, la Constitución refuerza el ejecutivo, modera la descentralización, y hace hincapié en el principio de autoridad.
La lucha ideológica, política y militar en todo el territorio para definir el destino del país radicalizó sectores y regiones. Se creó el ambiente propicio para el surgimiento (1849) y configuración definitiva de los partidos históricos colombianos: el Liberal (Ezequiel Rojas) y el Conservador (Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro).


6.4 Etapa del Federalismo

En virtud de la ley del péndulo, hemos vuelto ha un período de gran influencia de la Constitución de Estados Unidos en nuestro constitucionalismo. Con José Hilario López y su ideas empieza un proceso centro-federal con la Constitución de 1853, se acentúa en 1858 y se radicaliza en 1863.

1) Constitución De 1853: Desde 1848, se había extremado una reacción liberal, que había recibido un impulso de idas nuevas que se desatan con la Revolución Francesa de 1848. Hay un fermento socialista, se despierta la “sensibilidad social”, se pone en claro que la revolución de independencia no fue tal sino en el orden político y burocrático, dejando intacta la estructura económica colonias, sin que la idea de la democrática se haya realizado en todos los planos, ya que los privilegios y las propiedades seguían en manos de los sucesores de los encomenderos. El ala liberal extrema, los “gólgotas”, lanzan proclamas de tipo comunista, fundadas en el Manifiesto Comunista de 1848, y la organización de las sociedades democráticas, y junto con las entidades artesanales y caudillos demagogos, influyen en el gobierno. Así, implantan un régimen centro-federal, híbrido, abre las puertas al federalismo y bajo un centralismo.
Se implantó un régimen centralista con una fuerte tendencia hacia la autonomía seccional, por lo que fue conocido como régimen centro federal. Las provincias disponían de un poder constitucional suficiente para disponer de su organización y administración interior. Estableció sufragio universal (cosa que no muchos países tenían). Se ampliaba la gama de derechos y libertades: libertad de prensa sin limitaciones, apertura a capitales extranjeros, libertad de industria y trabajo, de culto, respeto del domicilio, libertad de pensamiento y de cátedra así como derecho de reunión, concesión de la ciudadanía a los neogranadinos de veintiún años. Se estableció un estado laico.

2) Constitución De 1858: Desde antes de la dictadura de Melo y la guerra civil, en virtud de la capacidad de las provincia para autodeterminarse se había dad unas treinta constituciones provinciales., muy pronto varias provincias quisieron se estados federados. Así, con la Constitución de 1858, se creó  la Confederación Granadina, que flexibilizó el carácter de las leyes, incluso el de la propia ley magna. Se dividió la República en los estados de Panamá, Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena. El poder confederado era grande y la intención era ampliarlo, con excepción de asuntos como la religión, los tratados con potencias extranjeras, la autorización de la esclavitud, el impedimento del comercio de armas o la imposición de contribuciones sobre comercio exterior.
En 1858, los que se establece es un régimen confederado análogo al propuesto en los Estados Unidos por los Artículos de la Confederación. Es un paréntesis entre la pugna partidista. En esta época se da una debilidad gubernamental, frente a los insubordinados gobiernos locales y un espíritu de desunión. Entre otras, se considera importante la permisión de uso de armas.

3) Constitución de 1863: Las constituciones de 1853 y 1858 sirvieron de base jurídico-política para la de 1863, donde se implantó franco el federalismo de modelo norteamericano. Ésta fue la que estableció los Estados Unidos de Colombia, que eran autónomos, así como el gobierno republicano, federal, electivo, alternativo y responsable. El presidente de la Unión era elegido por dos años sin posibilidad de reelección, y eran los estados sus electores. Se establecieron las competencias del Senado, como lugar de confluencia de los representantes de los estados, y las de la Cámara, como representante del pueblo colombiano. El manejo administrativo e internacional de la Unión estaba sometido a los controles legislativos. Consagró además la libertad de religión, de palabra, imprenta y comercio de armas. Se la ha considerado la Constitución federalista por excelencia.
Un espíritu radical desaforado impera en el país. La Convención de Rionegro de 1863 consagró el modelo liberal clásico en todas sus facciones. Se maneja un federalismo análogo al de los Estados Unidos, y la enunciación absoluta de los derechos individuales se tendrá por la perfección institucional. La utopía se apodera del país, se desconoce que Colombia es un estado. El gobierno central carece de medios para sostener la unidad política manifestada en el pacto de la Unión de los Estados Federados en 1861. El interés de la lucha de los partidos a la obtención de los gobiernos seccionales, estos sí, prepotentes, y las diferencias entre sí dan ocasión a una serie de guerras civiles que desembocan en la imposición ordenadora de 1886, debido a que la constitución del 63 es irreformable. Como afirmó el escritor francés VICTOR HUGO, esta “era una constitución para un país de ángeles”.


6.5 Etapa del Federalismo


En virtud de la ley del péndulo de la historia colombiana, el federalismo generó su antítesis en virtud de su propia dinámica. Surge así la Constitución de 1886, debido a las desgracias que había traído la Constitución de 1886.

1) Constitución De 1886: En 1886, se produjo el fin de la hegemonía constitucional liberal con el triunfo del movimiento regenerador encabezado por Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, dando como resultado la Constitución que regiría los destinos del país hasta 1991. La Convención nacional de Delegatarios que redactan la Constitución, conformado por conservadores y liberales  independientes que reacciona contra las ideas radicales.
La Convención propone una bases unitarias y centralismo; pues compara la paz y el orden establecido por las constituciones unitarias de 1832 y 1843, con los períodos de agitación producidos por la Constituciones de 1853, 1858 y 1863, ataca el “particularismo enervante” que debe ser reemplazado por una “vigorosa generalidad”; agrega que no hay que dividir lo indivisible y hace notar que en los países civilizados van de la dispersión a la unidad y no al contrario. Demuestra que la legislación, los códigos y la administración que los aplica deben ser nacionales; busca su inspiración y justificación en la tradición católica del país y la afirma que la educación debe orientarse a ella, ataca las libertades incontroladas. Finalmene expresa que la reforma proyectada debe ser “un trabajo de codificación natural del anhelo nacional” y no copia de instituciones extrañas, ni fruto de pensamientos utópicos.  
Se trató de una alternativa totalmente opuesta a la anterior: centralizaba el poder ejecutivo, devolvía la preeminencia de la Iglesia católica en el manejo de la religión y la educación y establecía el Concordato con el Vaticano para la atención de tierras de misión dentro del territorio nacional. Presidencialista por excelencia, al punto de conceder amplias facultades al ejecutivo para casos de conmoción interior o guerra exterior, en su artículo 121 llegaba a darle a aquél tal superioridad que la mayor parte del tiempo de vigencia de esta carta el gobierno hizo uso de ella para atender emergencias internas y externas de todo orden, por ejemplo: régimen de aduanas, sueldos, instrucción pública, prensa, creación de entes administrativos, manejo de contratos con el Estado, reorganización de territorios o creación de la banca central. Los decretos leyes desde el ejecutivo se volvieron comunes y corrientes; la dirección del orden público quedó a su merced.
Amplia el periodo presidencial y del Senado, de libertad al gobierno para libre nombramiento y remoción de sus empleados, hace la rama judicial vitalicia. Radica la soberanía en forma exclusiva en la nación y solo ella puede tener ejército. Se reconoce la religión católica como la de la totalidad del pueblo, restablece la pena de muerte.
Según SÁCHICA, su estructura es tan acorde a con la conformación del país, que resistió por una centuria los intentos de instituirla.  Se dice que siguió las orientaciones dadas por las instituciones que en la época de la Colonia, “largo período que logra conformar definitivamente la personalidad nacional, sirvieron de marco a nuestro desenvolvimiento político y que tan exactamente correspondían a nuestro espíritu y destino colectivos”.


Esta Constitución estuvo sometida a reformas múltiples durante su vigencia para adecuarse a la cambiante situación del siglo XX, pero las más relevantes fueron las. El poder presidencial llegó al punto de tener a su cargo, además de los ministerios, 8 departamentos administrativos; 126 organismos adscritos; 35 organismos vinculados; y 7 superintendencias encargadas de asuntos como fondos, cajas de previsión, bancos, compañías de financiamiento comercial y de seguros, almacenes generales de depósito, una línea aérea, una empresa de productos veterinarios, zonas francas, colegios, universidades o industrias militares.

2) Reforma de 1910: Con la independencia de Panamá en 1903 tras la Guerra de los Mil Días y el “gobierno fuerte” de Reyes, hay una reacción contra el exceso autoritarista, cristalizada en la reforma de 1910, por acuerdo entre los partidos. Restablece las asambleas departamentales, disminuye el período presidencial, constitucionaliza la oposición al ordenar la representación de las minorías, restaura la libertad de prensa, dispone la elección directa del presidente de la república, crea el control jurisdiccional de la legislación, perfecciona el sistema de reforma constitucional, restringe las facultades presidenciales del estado de sitio, elimina la pena de muerte.

3) Reforma de la República Liberal de 1936: En 1930, el libre juego democrático resultante de la enmienda de 1910, lleva al partido liberal al poder. Ese realiza la reforma de 1936. Instituye el sufragio Universal y directo para concejos, asambleas, congreso y presidente. Introduce el intervencionismo en boga en Estados Unidos y Alemania, da la función social a la propiedad, y abra la posibilidad de expropiar por motivo de utilidad pública y declara el trabajo es obligación social. En esa etapa florece la inquietud por las cuestiones sociales a nombre de una “revolución en marcha”, se incorpora el pensamiento liberal de los católicos a los programas de los partidos, se inician los movimientos comunistas y socialistas, aparecen los  sindicatos.
Esta reforma plasma el pensamiento en boga en Estados Unidos sobre las teorías de Keynes sobre Intervencionismo de Estado para superar los ciclos económicos y la recesión de 1929.

4) Reforma de 1945: Se adelanta, con colaboración bipartidista, una nueva reforma. Establece la elección popular de senadores, crea restricciones a la iniciativa parlamentaria sobre planes de obras públicas y programas de fomento. Introduce al trabajo parlamentario el procedimiento de comisiones permanentes en el intento tecnificarlo (lo cual estaba establecido por la Constitución de EUA desde sus orígenes). Refuerza la autoridad representada en el ejecutivo, elimina el sufragio de las fuerzas armadas. Se ha dicho que esta reforma es el complemento técnico de los principios de 1936, abandona la teoría y busca anclaje en la realidad.

5) Reforma de 1957: Tras algunos intentos de reforma iniciada por el partido conservador, en una situación política conflictiva, los dos partidos acordaron una reforma, votada en el plebiscito en 1957, cuya esencia es la eliminación de la lucha de partidos por el control presupuestal y burocrático de Estado, estableciendo en 1959 como canon constitucional su alternación de la Presidencia de la república, la asignación de un número igual de ministerios y la responsabilidad conjunta en el gobierno, la igualdad de representación en concejos, cámaras y senado, por un termino de 16 año para erradicar la violencia política. Hay un franco fortalecimiento del ejecutivo, como en las reformas posteriores. El pensamiento de esta reforma es creación totalmente colombiana.  

6) Reforma de 1968: Para “desmontar” las reformas de 1957 y 1959, en 1968 se aprobó una enmienda orientada en una redistribución de competencias entre las ramas legislativas y ejecutiva, fortaleciendo a esta especialmente en el orden de las funciones económicas del estado y reforzando la función fiscalizadora del Congreso; una descentralización administrativa, tendiendo a reforzar los fiscos departamentales y su autonomía administrativa y, además, la sujeción de toda actuación estatal a una planificación técnica (esto es intervencionismo de estado), tanto en la órbita nacional como en el ámbito seccional y loca.

7) La Reforma “Operativa” de 1979: Remata este proceso el Acto legislativo no. 1 de 1919, se concreta el intento de restauración del Congreso, reforzando los mecanismos de Control político y el estatuto de los congresistas, una variación orgánica y funciona de la administración de justicia, mediante la creación del Consejo Superior de la Judicatura, administrador de la carrera judicial, y del fiscal general, que debería implantar el sistema semi-acusatorio




4.     Comparación de la Constitución de los Estados Unidos de América en la Constitución de 1991


La inoperancia creciente del Estado y la agudización de los conflictos en el país llevaron a la Constitución de 1991. Esta constitución, con sus 380 artículos, supera la visión del Constitucionalismo norteamericano y propone un modelo más acorde con la situación y condición del país. Expondremos los siguientes principios:

1)         Preponderancia de la democracia participativa frente a la representativa: con esto se supera la visión que se tuvo en Colombia y aún se tiene de la democracia, llevándolo el estadio semi-directo o participativo, donde el demos puede acceder al kratos.
2)          Carta de derechos humanos: La constitución de los Estados Unidos solo impone los denominados derechos humanos de 1ra generación. Nuestra Constitución está acorde con las doctrinas modernas y supera el concepto de derechos fundamentales, para extenderlo a los derechos sociales, políticos, económicos, es decir, de 2da y 3ra generación.
3)         El principio de separación de poderes: El principios de separación de poderes, es en fondo, el mismo de los Estados Unidos, solo que desarrollado a mayor escala.
4)         Modelo de Estado Social de derecho: El modelo de Estado Social de derecho va más allá que la visión demoliberal clásica, supera la igualdad formal para reemplazarla por la material.
5)          Control de Constitucionalidad: La Corte Constitucional, creada por esta constitución y encargado del control de constitucionalidad de leyes y decretos, es más funcional, ágil y especializado que el tribunal supremo de los Estados Unidos.
6)         Autonomía y descentralización territorial y  reconocimiento de la diversidad cultural del país, disminución del poder central presidencial para conceder derechos a las regiones y las localidades: La Constitución de 1991 establece un sistema unitario, más acorde a las necesidades colombianas que uno federal, pero con autonomía en sus funciones. Además reconoce la diversidad cultural lo cual puede ser una de las falencias del sistema unitario.
7)         control sobre los estados de excepción y las atribuciones especiales al ejecutivo: Esta es una de las falencias de la Constitución americana,  en caso de guerra el presidente puede desbordar sus atribuciones sobre la vida y propiedad de los ciudadanos.
8)         Posibilidad de acceso a representación en el legislativo de nuevas fuerzas y grupos sociales, políticos y culturales, incluyendo las etnias indígenas y negras: el bipartidismo propuesto por el mecanismo de elección presidencial cierra el acceso a la representación a las fuerzas políticas no tradicionales de los Estados Unidos.
9)          Revocatoria del mandato a quien violase las normas: En Estados Unidos fuera del impechment del Congreso no existe una figura que pueda destituir a los funcionarios.


4.1         Cuadro Comparativo entre la Constitución de los Estados Unidos y la Constitución de Colombia de 1991

En pos de hacer una comparación efectiva entre la nuestra constitución actual de Colombia y la Constitución de los Estados Unidos, hemos optado por un cuadro comparativo para subsumir las ideas principales de ambas.

Características / Principios
Constitución de los Estados Unidos de América
Constitución de Colombia de 1991
Número de Artículos
7
380
Modelo de Estado
Estado de Derecho Liberal
Estado Social de Derecho
Sistema de Organización
Federalismo
República Unitaria descentralizada
Modelo Democrático
República Democrática Representativa
República Democrática Participativa
Fines del estado
-Formar la unión más perfecta
instaurar justicia
-Tranquilidad Interna
-Defensa Común
-Bienestar General
-Garantizar la libertad
-Servir a la comunidad
-Prosperidad general
-Garantizar la efectividad de estos principios, derechos y deberes
-Participación de todos en la vida de la nación
-Independencia nacional
-Integridad territorial
-Convivencia Pacífica
-Orden Justa
Carta de Derechos
Derechos Fundamentales
Derechos Fundamentales
Derechos Sociales
Derecho Económicos
Derechos Culturales
Derechos Colectivos
Derecho del Ambiente


CONCLUSIONES



  1. Es innegable la importancia histórica y la trascendencia para el derecho constitucional la expedición de la Constitución de Filadelfia 1787 en los Estados Unidos. El ser la primera constitución nacional escrita de la historia, el crear principios originales para la organización política de lo hombres, tales como el primer federalismo funcional y presidencialismo, la osadía de organizar un gobierno republicano y cuyo ejemplo fue determinante en Latinoamérica, le otorga un gran mérito. Sus instituciones, que han permanecido ya más de 200 años son un ejemplo de permanencia digno de imitar.
  2. La Constitución de los Estados Unidos  es un reflejo del desarrollo histórico del pueblo norteamericano y en ella se recogen los anhelos políticos (religiosos y económicos) esta nación. Ella contiene al mismo tiempo todas las virtudes y contradicciones de este pueblo.
  3. El modelo de los Estados Unidos indudablemente ha ejercido y ejerce notable influencia en el Constitucionalismo Colombiano. Pero, en virtud de las características propias de cada sistema político, no es un absurdo, como se pretendió hacer en diversas ocasiones, transportar las instituciones políticas este país al nuestro, con el objetivo de ser “tan felices como ellos”. El catolicismo contra el calvinismo, el capitalismo de ultranza contra un federalismo tardío, el conservadurismo monárquico contra un liberalismo político, son algunas de estas causas.
  4. La colonia dejó una serie de caracteres en la sociedad colombiana que hace imposible el federalismo. Si analizamos la historia los momentos de paz (en términos políticos) han sido bajo un centralismo rígido con un ejecutivo fuerte, tal como el que mantuvo la corona española durante 300 años. Los impulsos en este sentido, como la Constitución de 1832 y 1886 dieron cierta estabilidad, mucho mayor a la otorgada por los regimenes federalistas. 
  5. La influencia de la Constitución de los Estados Unidos, es más técnico administrativa que ideológica. Los principios ideológicos de este pueblo no concuerdan con la cosmovisión colombiana.
  6. En mi opinión personal, la Constitución de 1991 es mucho mejor, en términos políticos, que la de los Estados Unidos y  la más apropiada para situación de nuestro social de nuestro país.


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[1] VIDAL, César. Ob. Cita.
[2] LÓPEZ MICHELSEN, Ob. Cit.
[3] GLADSTONE, William E. Citado por Library of Congress, Ob. Cit.
[4] AVAKIAN, Robert. Ob. Cit.
[5] Esta frase ilustra muy bien la importancia de estudio del proceso histórico de los estados Unidos para entender su Constitución, pero es solo usada de manera ilustrativa. No podemos compartir el determinismo histórico que representa.
[6] Cuando Isabel I fue coronada como reina de Inglaterra, retomó muchas de las leyes religiosas que había impuesto Enrique VIII, el rey que escindió a Inglaterra control papal y creó la Iglesia Anglicana. Posteriormente declaró en Acta de Supremacía y en el Acta de Uniformidad la superioridad de la Iglesia Anglicana sobre los demás grupos religiosos cristianos existentes en Inglaterra, la obligación del diezmo a la corona y la unificación de la liturgia. Por ello, el exterminio de puritanos y católicos constituyó una política fuerte de el este reinado, puesto que constituían herejes frente a la doctrina oficial. Cuando Jacobo I, su sucesor, asume el reinado, en 1603,  la situación se agudiza y las persecuciones aumentaron.
[7] Se conocen así a los disidentes que se apartaron de la Iglesia anglicana durante los siglos XVI y XVII por su disconformidad con el ritual que se utilizaba en el culto, y por el control estatal que debía soportar la religión en Inglaterra. Durante el siglo XVII, los separatistas cambiaron su nombre por el de independentistas.

[8] Nombre que reciben los miembros de la Sociedad de los Amigos, así como, por extensión, esta comunidad. La base de su fe está en creer que la revelación divina es inmediata e individual y que todas las personas pueden sentir la palabra de Dios en sus almas si hacen todos los esfuerzos para oírla y actuar conforme a ella; esta revelación puede recibir el nombre de "luz de adentro", "Cristo dentro" o "luz interior".

[9] Es importante señalar que al hablar de mezclas de diferentes culturas no referimos a culturas inmigrantes de Europa. Esto para resaltar que Estados Unidos no hubo mezcla racial de los europeos con los indígenas o los negros.
[10] Muchos de los elementos de este gobierno representativo provenían de sus creencias religiosas. (como se ampliará más adelante). Casi todos los grupos que llegaron a Estados Unidos se habían apartado del catolicismo, y elegían sus propios líderes religiosos o “pastores”, retomando la costumbre de cristianismo primitivo. También podemos ver esta característica en los juicios penales con jurados, en la cual se busca que la comunidad por medio de sus representantes y no un juez. Este aspecto se profundizará más adelante.
[11] Este aspecto es curioso, por lo que señalan la historia señala varios ejemplos sobre esto. James Madison, el principal autor de la Constitución de los Estados Unidos, también fue un gran defensor de la esclavitud y de los intereses de los esclavistas: cuarto presidente de la nación y vigoroso paladín de la Constitución en sus escritos, defendió con especial vigor la sección que declara que los esclavos solo eran tres quintas partes de persona (Artículo 1 Sección 2-3). Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, uno de los más brillantes exponentes de la Ilustración en los Estados Unidos y defensor de la libertad, dignidad y derechos humanos, fue el mayor propietario de esclavos de Virginia de su época y defensor de la inferioridad racial.
[12] De los aproximadamente tres millones de americanos que vivían a la sazón en aquel territorio, 900.000 eran puritanos de origen escocés, 600.000 eran puritanos ingleses y otros 500.000 eran calvinistas de extracción holandesa, alemana o francesa. Por si fuera poco, los anglicanos que vivían en las colonias eran en buena parte de simpatía calvinistas ya que se regían por los Treinta y nueve artículos, un documento doctrinal con esta orientación.
[13] Estas afirmaciones no son tan exageradas como parecen. No se equivocaban y, por citar unos ejemplos significativos, cuando en el general británico Cornwallis fue obligado a retirarse para, posteriormente, capitular en Yorktown, todos los coroneles del ejército americano salvo uno eran presbíteros de iglesias presbiterianas. Por lo que se refiere a los soldados y oficiales de la totalidad del ejército, algo más de la mitad también pertenecían a esta corriente religiosa.

[14] De hecho, el primer texto independentista norteamericano no fue, como generalmente se piensa, la declaración de independencia redactada por Thomas Jefferson sino el texto del que el futuro presidente norteamericano la copió. Éste no fue otro que la Declaración de Mecklenburg, un texto suscrito por presbiterianos de origen escocés e irlandés, en Carolina del norte el 20 de mayo de 1775. La Declaración de Mecklenburg contenía todos los puntos que un año después desarrollaría Jefferson desde la soberanía nacional a la lucha contra la tiranía pasando por el carácter electivo del poder político y la división de poderes. Por añadidura, fue aprobada por una asamblea de veintisiete diputados (todos ellos puritanos) de los que un tercio eran presbíteros de la iglesia presbiteriana incluyendo a su presidente y secretario. La deuda de Jefferson con la Declaración de Mecklenburg ya fue señalada por su biógrafo Tucker pero además cuenta con una clara base textual y es que el texto inicial de Jefferson (que ha llegado hasta nosotros) presenta notables enmiendas y éstas se corresponden puntualmente con la declaración de los presbiterianos.

[15] La tradición según la cual las leyes hacendarias provienen de la Cámara Baja, llegó de Inglaterra. Allí, la Cámara baja o Cámara de los Comunes, tiene mas probabilidades de reflejar los deseos populares pues el pueblo elige a sus miembros. En Estados Unidos, después de la adopción de la 17ª Enmienda esta regla poco importa pues el pueblo elige al Senado y a la Cámara. Además, el senado pude enmendar los proyectos hasta redactarlos por completo.
[16] Los Mensajes del Estado de la Unión son dados por el Presidente al inicio de cada legislatura en enero. En ellos debe presentar una situación del país, de las acciones ejecutadas en el año anterior y las propuestas a desarrollar en el actual y tienden a convertirse en un verdadero programa de orientación legislativa para el Congreso.  Entre los mensajes al Congreso que se han vuelto famosos encontramos la doctrina Monroe y los catorce puntos de Wilson.
[17] John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos, dijo al respecto: “Se trata de la función más insignificante que el ingenio humano puede inventar”.
[18] Al respecto hay un refrán muy conocido: “Un miembro de la Corte Suprema no dimite nunca y rara ves muere”
[19]Aún en la actualidad, muchos estados privan del derecho al voto a quienes no tienen rentas suficientes para subsanar sus necesidades. 7 estados exigen incluso el pago de un impuesto electoral (poll tax).
[20] En algunos Estados se exigía (y aun hoy) que los votantes supiesen leer y escribir (cosa muy difícil en ese tiempo para la población no burguesa), e incluso, que supieran explicar la Constitución. Y aún hoy la restricción censataria del voto aún tiene incidencias hoy. Sin duda, la eliminación del analfabetismo ha restado importancia este aspecto, pero es decisivo en los Estados del Sur donde muchos negros no tienen oportunidades en la educación y se les restringe de la participación política.
[21] James Madison alabó el "transigente arbitrio de la Constitución", que trata a los esclavos como "habitantes, pero rebajados por la servidumbre a un nivel inferior al de los habitantes libres; que considera al esclavo despojado de dos quintas partes del hombre". Madison explicó: "La verdad de la situación es que tienen algo de estas dos cualidades: considerados por nuestras leyes, en algunos sentidos, como personas, y en otros sentidos como propiedad.... Tal es efectivamente su verdadero carácter. Es el carácter que les han asignado las leyes bajo las cuales viven; y no se negará que ellas son el debido criterio"
[22] Este caso se ha presentado en tres ocasiones en la historia, la elección Tilden-Hayes de 1876, la elección Harrison-Cleveland de 1888 y la elección Bush-Gore del 2000.
[23] LÓPEZ MICHELSEN, Alfonso. Ob. Cit.
[24] En realidad, los “antifederalistas” jamás estuvieron en contra del federalismo, su nombre surgió debido a que estaban en contra de los autores de El Federalista y defensores de la Constituciones. Estaban contra si, del excesivo poder del gobierno nacional y de una mayor independencia de los Estados. También consideraban que el Congreso tenía demasiadas facultades, el presidente tenía excesiva independencia y el senado era demasiado aristocrático. 
[25] Según DUVERGER sol existe un Régimen Presidencial Puro, el de los Estados Unidos de América.
[26] Esta es la verdadera traducción de Hall of Representatives, como se llama a esta cámara del cuerpo legislativo de los Estados Unidos.  

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