Nota Breve: Dos cosas que detesto de esos libros.

Otro comentario rápido.
En la carrera de derecho se leen muchos libros sobre muchas cosas. Lastimosamente, debo decir, la mayoria son malos.
Gran parte de la literatura jurídica "clásica" especializada se basa en libros que no tienen nada nuevo que decir, sino repetir conceptos de autores con nombres rimbobantes del siglo XIX. No estoy hablando de los buenos libros de derecho -que son pocos y por eso todos saben cuales son; estoy hablando de los libros que se encuentran en las bibliotecas jurídicas cuyas editoriales comúnmente se identifican con balanzas, diosas ciegas con espadas, otrs libros, columnas jónicas o símbolos similares. Esos libros comúnmente comienzan por Derecho "X" o Derecho "XY" (entiendase por X o Y alguna materia substantiva o procesal).
Hay varias cosas clásicas que detesto de estos libros.
1). El libro de Derecho malo sobre XY, siempre comienza por una definición de XY. "El estudio "científico" de XY comenzó en el siglo ? "-algún siglo, desde Grecia hasta hoy funcional- . Luego, un párrafo de definiciones: "Según Aquiles, X es...a1; según Homero, X es....a2 según Odiseo X es a3. Nosotros acogemos la definición de Odiseo, porque aunque es igual a 1, el 3 nos parece más adecuado.
2) Por supuesto, esto se completa con una definición de Y, en términos similares.

3)  Se pone más estándar viene cuando llegas las "teorías científicas" sobre lo que es X o la función de X. Por ejemplo, un párrafo típico dirá. "Este es un libro de la ciencia del Derecho XY. Según Aquiles, X es la suma de A+B+C -que es la posición "clásica"; según Paris, X es la suma de A+C+D, que es la posición "moderna". Según Odiseo, es la suma de A+B+c+d, que es la posición "mixta o ecléctica", que aunque tiene está de acuerdo acuerdo todos en afirmar A y B (con mayúscula), no niega ni C ni D, sino que los aplica en menor intensidad (con minúscula) y así nos convence a todos".
4) Lo mejor de todo es cuanto citan el fundamento de algo, y sin ningún tipo de contemplación ponen ( por ejemplo) a Aristóteles, Kant y Einstein, todos en el mismo párrafo e incluso en la misma frase. Como Rosseau y Montesquieu ya no están de moda, tenemos a Alexy y Habermas que se prestan para fundamentar cualquier cosa... (hasta el aborto en las Cortes Constitucionales, dirán algunos).
5) Y lo peor, es cuando transcriben la legislación en forma de párrafos numerados o en formas de preguntas.
Este tipo de aproximación algunas vez alguién los llamó los 14 (apellidos)azos bailables (en honor a alguna persona que escribió libros sobre X, Y, XY, luego sobre las demás las materias que puedan ser representadas en un alfabeto).
La idea de todo esto es clara: pretender erudición. En esta tradición, es muy común que la gente se sepa muchas solapas de libros y citen referencias más o menos así a libros que hacen más o menos lo mismo que se ha hecho.
Esto es una pena.  Cada vez que un libro así se imprime, en algún lugar de la jungla llora un árbol.
Hagan el ejercicio. Cojan sus libros con una balanza o una diosa ciega como editorial, y veran. Siguen el esquema. Y, tristemente, aún abundan.


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