Sobreoferta de Abogados

Por Jorge Luis Fabra Zamora (jorgefabraz@gmail.com)


Hace unos días escribí una nota (rápida y mala) sobre la sobreoferta de abogados. Aquí. Hoy me encuentro con este dato en revista semana (aquí)
    
País de abogados
El jurista Horacio Gómez Aristizábal reveló unas cifras sobre los abogados en Colombia que tienen a muchos con los pelos de punta.

El jurista Horacio Gómez Aristizábal reveló unas cifras sobre los abogados en Colombia que tienen a muchos con los pelos de punta. En Colombia, que tiene 47 millones de habitantes, hay 52.000 abogados y 30.000 estudiantes de Derecho, es decir tendrá 82.000 en poco tiempo. En Japón, con 120 millones de habitantes, apenas hay 15.000. También registra que en Colombia hay 37 facultades de Derecho y solo siete de Agronomía. Para Gómez, el exceso de abogados es absurdo pues según sus cálculos hay profesionales del Derecho para 20 años, sin que pueda haber la demanda para sus servicios.

No pude encontrar los datos, pero si encontré que el problema no es nuevo, ni sómos los únicos. Piero Calamadrei había discutido hace mucho tiempo (aquí), Y, por primera vez, estoy sustancialmente de acuerdo con el J. Scalia, cuando dijo (si es que dijo), aquí.

Well, you know, two chiefs ago, Chief Justice Burger, used to complain about the low quality of counsel. I used to have just the opposite reaction. I used to be disappointed that so many of the best minds in the country were being devoted to this enterprise.
I mean there’d be a, you know, a defense or public defender from Podunk, you know, and this woman is really brilliant, you know. Why isn’t she out inventing the automobile or, you know, doing something productive for this society?
I mean lawyers, after all, don’t produce anything. They enable other people to produce and to go on with their lives efficiently and in an atmosphere of freedom. That’s important, but it doesn’t put food on the table and there have to be other people who are doing that. And I worry that we are devoting too many of our very best minds to this enterprise.
And they appear here in the Court, I mean, even the ones who will only argue here once and will never come again. I’m usually impressed with how good they are. Sometimes you get one who’s not so good. But, no, by and large I don’t have any complaint about the quality of counsel, except maybe we’re wasting some of our best minds.
Es lo que traté de decir antes, pero Scalia lo dijo mejor.
Varias preguntas  surgen: ¿Cuantos abogados necesita una sociedad? ¿estamos perdiendo algunas de mejores mentes' en esta profesión'? ¿Es bueno que tenga una sociedad muchos abogados -más de los que necesita? ¿Genera una 'cultura jurídica' o simplemente sub-empleados capaces de discutir sobre leyes y política?
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