Una vez más, sobre la sobreoferta de abogados.

Por Jorge Luis Fabra Zamora (jorgefabraz@gmail.com)

He recibido un par de mails y comentarios sobre la entrada que escribí acerca de la sobreoferta de abogados. Algunos de los comentarios son un bastante desafortunados (y hasta irrespetuosos), por que no aparecen en la línea de comentarios. En todo caso, la idea era de la crítica sí la voy a responder aquí: Si estoy hablando de que hay sobreoferta de abogados, ¿estoy proponiendo que se cierren las universidades y facultades de derecho? ¿por qué estoy atacando a las facultades de derecho?

Ni lo uno ni lo otro. No he mencionado en ningún momento cierre de facultades, ni restricciones en el número de abogados, ni 'congelamiento' de las universidades, ni nada por el estilo. Tampoco he atacado a las facultades de derecho. Mi objetivo es incentivar a la reflexión sobre un punto: Hay responsabilidad moral de parte de las directivas facultades y universidades en ofrecer un curso que probablemente no tenga la mejor salida, y ello genera una responsabilidad social, porque estamos sub-utilizando un capital humano que de otra forma podría generar un beneficio mayor para la sociedad. Si vemos la universidad como un ente educador, esas responsabilidades morales y sociales deben tomarse en serio.

En todo caso, el cierre de las universidades y otras medidas similares me parecen inconducentes. Estamos hablando de jóvenes a aspirantes abogados quienes toman la decisión de entrar, y cada quién está en su derecho de tomar (o ser guiado) a la mejor decisión. Ahora bien, eso no implica que se puedan ciertas medidas para garantizar esa responsabilidad moral y social. Aquí van dos ideas:

Primero: Las universidades pueden mostrar en que lugares trabajan, cómo lo hacen, y cuánto ganan sus egresados. Básicamente, se trata de poner a funcionar las famosas oficinas de egresados. En pregrado, se pueden mostrar unas tablas generales de los sectores y un promedio de ingresos. En postgrados, pueden mostrar con nombres y apellidos los lugares de trabajo de algunos de sus egresados. Esto, en muchos paises del mundo, es una obligación. Si las universidades ponen la información pertinente, los potenciales clientes de sus servicios pueden estar mejor informados y obtener una perspectiva realista del camino que eligen para su vida.

Alguien podría decir que esto es irrealista. Las universidades necesitan estudiantes, y no les van a mostrar que las expectativas pueden no ser las mejores. Si alguien piensa así, creo, está actuando de una forma bastante inmoral. En todo caso, no creo que ninguna universidad de prestigio tendría miedo de perder a sus potenciales. Por el contrario, lo pueden utilizar como un potencial mecanismo de marketing, pues las universidades muestran cuantos ministros, magistrados y presidentes tienen entre sus egresados. Solo una universidad de garaje perdería su 'clientela' si muestra el futuro profesional de sus estudiantes, y tal vez ellas se opondrían a tales medidas.

Segundo: Las facultades deberían tener cursos sobre como conseguir empleo como abogado. En esos cursos, debe haber un gran contenido de como ser litigante y trabajar para el sector privado, y se debería enseñar como hacer lo que llaman 'marketing jurídico', emprendimiento en empresas jurídicas, incentivar a sus estudiantes a ser innovadores, a trabajar en equipo, etc. También se debe mostrar la alternativa de trabajar en el poder público (en la rama judicial, la administración o los entes de control), por lo que las universidades deberían estar al tanto de las convocatorias y enseñarles a sus estudiantes como poder concursar. Finalmente, también se deberían mostrar las otras alternativas al litigio y el poder público: el interés público, las entidades internacionales, la academia, los derechos humanos, etc. No hay garantía de que funcione, pero al menos, los estudiantes saben que pueden explorar varias opciones.

Entonces, mi punto no es promover sanciones ni atacar a nadie. Solo reflexionar el asunto. Para hacer una analogía abrupta, si un comprador de papitas puede saber cuanta grasa contine el producto ¿por qué los estudiantes no pueden saber a qué se van a someter y qué expectativas tienen si con ello definen una parte importante de su vida?
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