Misari sobre el interés en la filosofía del derecho

Por Jorge Luis Fabra Zamora (jorgefabraz@gmail.com)


Julio Solís me compartió un texto de Efraín Misari (un escritor peruano) titulado "No me gusta la filosofía del Derecho" (aquí). El autor se pregunta la animadversión del estudiante común por la filosofía del derecho. El cuestionamiento es interesante, y lo comento por la simpatía con Julio y con el autor, aunque la respuesta que le da no me parece clara ni adecuada. Parece sugerir que los estudiantes rehúyen de la filosofía del derecho por tres razones. Primero, porque los textos son difíciles y llenos de términos técnicos complejos (para lo cual amablemente presenta un guía para entenderlos) y con una redacción a veces inexpugnable. Segundo, porque la filosofía del derecho es a veces escrita por filósofos que tienen preocupaciones celestiales distantes de las humanas preocupaciones del jurista práctico. Y, tercero, por que la filosofía del derecho no tiene "un contenido estándar" -en últimas, la filosofía del derecho es todo lo que los autores de libros discutan acerca del derecho,- ni tienen límites teóricos "bien marcados", y trata de ideas que puedan encajarse en "casillas exclusivas"[1]. Su conclusión es "que para los iniciados", (y supongo que él es uno), "todo está claro y forma parte de un espléndido juego", pero los novatos deberían superar la posible depresión y aturdimiento que le genera no entender el juego con una carga de café y paciencia.  


Creo, por dos razones, que la respuesta no solo es poco caritativa con los estudiantes, sino que se va por las ramas. En primer lugar, Misari no explica la noción fundamental, qué es la filosofía del derecho, y, de hecho, deja entrever una visión bastante peculiar. Véase, por ejemplo, que Misari dice que "la filosofía del derecho comparte campos de estudio con la ética, la política, la historia, la teología y la filosofía pura" (10). La noción es bastante extraña, no sólo porque en su concepto la ética y la filosofía del derecho tienen un campo de estudio diferente del de la "filosofía pura" (¿será la metafísica la filosofía pura?); sino que la filosofía del derecho, según la concepción normal, sólo tiene un campo en común con los campos citados (en especial con la historia y la teología), cuando estos tratan del derecho. También es problemático decir que la filosofía del derecho es todo lo que a cualquier autor publicado se le haya ocurrido pensar. Si bien, en cierto sentido, se le puede llamar filosofía del derecho, se puede diferenciar entre la buena y la mala filosofía del derecho. Y no todo lo que ha sido escrito vale la pena ser considerado. En todo caso, al contrario de lo que dice Misari, hay un conjunto de temas clásicos que componen la filosofía del derecho, que pueden ser clasificados de varias formas. No es este el lugar para reseñarlos. Sin embargo, el lector podrá consultar las citas que el mismo Misari incluye (pero no utiliza). En especial, el texto de Patterson que cita incluye una muy buena lista de los temas clásicos de la filosofía del derecho y su categorización. Si un estudiante tiene una lista de preguntas y problemas -que, como vemos, no es muy difícil de conseguir-, y entiende por qué son importantes, muy seguramente se verá más interesado.



Esto me lleva a la segunda razón, que es donde está la carencia central del texto: Misari no describe "el juego" que los iniciados ya conocen. La idea parece ser que la filosofía pertenece un mundo esotérico y poco práctico, un juego al que sólo unos pocos acceden. Si es así, es más que explicable que las no iniciados no se interesen. Aunque disto de ser un "iniciado", creo que esta concepción (si es la que Misari maneja) está lejos de lo que la filosofía es. Creo que es más adecuado describir “el juego”, no como el secreto de unos pocos, sino como una proyecto conjunto de la humanidad por resolver un conjunto de preguntas. La filosofía, si se quiere, es una conversación, pero una conversación muy especial: es una suerte de diálogo con las mentes más brillantes de la historia para resolver algunas de las preguntas fundamentales de la humanidad. Debe tenerse presente que se intenta resolver preguntas, preguntas básicas, que como diría Berlin, "no tienen respuesta en las enciclopedias", sobre "los primeros principios". Resolverlas es necesario, no sólo para el avance de la ciencia y los demás conocimientos, sino también para guiar las acciones de la humanidad. Tenemos la fortuna de que esas mentes brillantes se tomaron el tiempo dejarnos por escrito -el mejor modo que hemos inventado para plasmar permanentemente nuestras ideas- la presentación más autoritativas de su pensamiento. Al leer un libro filosófico (uno de los buenos, al menos) queremos hacer parte de esta conversación. Ahora bien, si la filosofía es una conversación, los invitados deben saber de qué se está hablando. Si no es así, las invitados pierden interés. Eso ocurre muchas veces con los estudiantes, que, como el invitado a una fiesta, al no encontrar un conocido ni entender la conversación, se refugian en sus smartphones. Pero el error en muchos casos no es del estudiante en sí (que sea perezoso o ignorante o poco capaz), sino que el error radica en el sistema educativo. Los instructores no asumen su papel: ser como el anfitrión de la fiesta  que, cuando llegan nuevos invitados, lo introduce a los demás agasajados y a la conversación[2]. Si fuera así, sin duda tuviéramos más estudiantes comprometidos. No señalar la naturaleza de juego es el grave error de Misari, que lo lleva a confundir los síntomas (la complejidad de los términos, la distancia de la textos producidos por filósofos de los textos producidos por abogados) con la enfermedad (el desconocimiento de la conversación). Primero, el lenguaje filosófico es complejo cuando debe ser preciso[3], los términos deben utilizarse con cuidado porque tienen una tradición y una historia. Sin embargo, si los nuevos invitados entienden que se trata y por qué es así, es más probable que se animen y asuman el riesgo.  Segundo, la filosofía del derecho a veces suena celestial y abstracta, pero es, sin duda, de las áreas más prácticas de la filosofía. La filosofía está lejos de las "bolas de cera", búsquedas del ser, argumentos ontológicos para la existencia de Dios, indexicales y terceros reinos y otros temas que apasionan a otros tipos de filósofos. Como es reconocido por casi todos los autores (Nino y Hart son archiconocidos ejemplos), es un tema increíblemente cercano y presente en todos los aspectos de nuestra vida. Por ello, que escriban filósofos o juristas no parece ser un aspecto especialmente importante que explique el desinterés[4]: el tema es el mismo, y es un tema cercano y conocido. Igualmente, los síntomas desaparecen si se cura la enfermedad y la receta, de nuevo, es un poco de pedagogía sobre los problemas.  En una palabra, los estudiantes que nos les gusta la filosofía del derecho, a menudo no saben ni de que se trata. Si, como invitados (a menudo forzados -por el pénsum de su facultad-) a la conversación filosófica están consientes del tipo de actividad que es la filosofía, y los problemas que trata, muy seguramente les gustará más, o la odiarán menos, o, al menos, la rechazarán razonadamente.








[1] Misari también dice que la filosofía del derecho puede no resultar interesante porque no trata de ideas novedosas, aunque necesariamente requiere "pensar de nuevo". No entiendo claramente su idea, pero no veo porque alguien debería apartarse de la filosofía del derecho por esa razón, así que la obviaré
[2] Esto nos llevaría a pensar en el papel de los profesores de filosofía del derecho, pero esto desborda el tema de esta respuesta.
[3] Por cierto, todos los lenguajes especializados son complejos: Si el lenguaje de los comentaristas de fútbol para explicar que hacen unos tipos pateando una pelota es extremadamente complejo, ¿no puede esperarse y superarse cierto nivel de complejidad cuando se debaten las ideas fundamentales?
[4] Además, vale mencionar, la descripción de Misari no es muy exacta del estado actual de la filosofía del derecho y su profesionalización

Comentarios

Efrain Misari ha dicho que…
Saludos Estimado Jorge Luis Fabra Zamora:

En primer lugar, estoy muy agradecido para con su persona por haberse tomado la molestia de leer mi artículo y luego sustentar sus críticas, sobre algunos puntos que no parecen haber quedado en claro para usted. Bien, le comunico que me encuentro aquí precisamente para esclarecer algunos "vacíos" y "conclusiones" a las cuales parece haber llegado, interpretando subjetivamente mi escrito.

1. Ese artículo lo escribí, dirigido a los docentes de la materia de Filosofía del Derecho (en mi país), razón por la cual, no reparé en explicar o definir lo "que es" la filosofía del derecho (Ya que mi artículo va dirigido a profesores de filosofía del derecho y no a un público general, es obvio que los profesores de esta materia, ya saben lo que es la filosofía del derecho, por ende, no reparé en explicarla o definirla.

2. Cuando escribí "que cualquier autor publica algún texto de filosofía del derecho y plasma en ello lo que se le haya ocurrido pensar", me refería a que en mi país (Perú), son pocos los autores que publican libros de filosofía del derecho de manera seria. No sé cómo será en su país (Colombia), pero todo lo que yo escribí en mi artículo, iba dirigido solamente al método de enseñanza de la filosofía del derecho en el Perú, donde muchas veces, quien enseña el curso de Filosofía del Derecho, es algún abogado laboralista o tributarista que nunca leyó ni siquiera la república de Platón de manera completa (solo por colocar un ejemplo, para que entienda la figura).

3. Usted dice que yo cito a Patterson, cuando en ningún momento de mi escrito lo hago (pido por favor que se me diga en qué página de mi artículo lo cito).

4. Cuando menciono la palabra “juego” me refiero a los juegos del lenguaje que hay en la filosofía misma (los cuales los filósofos emplean muy bien en sus obras) y no a una “élite esotérica o paraíso abstracto”. Y cuando me refiero a “iniciado”, no lo hacía en sentido órfico, pitagórico, alguna élite especial o de un “principiante de ciencias ocultas”. Por “iniciado”, me refería a los que ya hemos realizado estudios elementales de la filosofía general (desde Grecia antigua, hasta la era de la filosofía racionalista /siglo XVI/ como mínimo). Y si no señalé la naturaleza del juego, es porque –como ya dije - mi artículo va dirigido a profesores de filosofía del derecho peruanos, los cuales (muchos de ellos) emplean la palabra “juegos de la filosofía” para referirse a los juegos del lenguaje o el uso de las palabras demasiado técnicas al estilo kantiano. Por tanto, se supone que estos profesores de filosofía del derecho, ya saben a qué me refiero (en mi medio/ Perú).

5. Concuerdo con usted Jorge, cuando dice “El error radica en el sistema educativo”. En mi país, la enseñanza de la filosofía del derecho, lo pasan por agua tibia, esto es, una enseñanza mediocre, pésima o de muy bajo nivel (salvo muy pocas universidades, pero la gran mayoría coloca a cualquier improvisado para que dicte el curso).

Bien Jorge L. Fabras Z., nuevamente agradecerle por la crítica que hizo a mi artículo, espero que mi comentario pueda ayudar a esclarecer mejor algunos puntos tratados.

Un Abrazo.

Atte: Efraín Misari.
Jorge Luis Fabra Zamora ha dicho que…
Querido Efraín, mil gracias por tu comentario y sigo sosteniendo mi interpretación subjetiva (acaso no toda interpretación lo es) del texto.

1. El comentario es curioso y aumenta mi perplejidad sobre el texto. Me parece que los ejemplos van más dirigidos hacia un estudiante que hacia un profesor (por supuesto, quién mejor que tú para aclarar eso). Además, es curioso que digas que los docentes de tu país, tu auditorio, docentes que proporcionen "una enseñanza mediocre, pésima o de muy bajo nivel", y al mismo tiempo los consideres personas que ya saben de los que se trata. Una buena explicación de porqué muchos de ellos son lo que son es que no eitenden lo que hacen o deben hacer. En todo caso, decir que es la filosofía del derecho es en mi concepto, parte esencial del argumento. Además, la concepción que manejas, donde la filosofía del derecho no es filosofía pura, no me parece acertada.

2. En Colombia en muchos casos ocurre lo mismo que cuentas sobre Perú, pero afortundamente, hay muchos buenos profesores de filosofía del derecho. En todo caso no entiendo: si tu escries que "cualquier autor publica algún texto de filosofía del derecho y plasma en ello lo que se le haya ocurrido pensar", o sea, sobre publicación, la crítica aplique a la enseñanza.

3. El texto de Bix, sobre Natural Law, que citas (y que no tiene mucho que ver con el texto, por cierto) está en una compilación de Dennis Patterson (en las dos ediciones, cualquiera que uses). Si quieres buscar una lista de los temas de la filosofía del derecho, en este libro tienen un temario casi que decente. Los textos del mismo Bix son muy buenos, además de los textos de Atienza que citas.

5. No estoy familirizado con los "juegos de lenguaje" como tu los entiendes, que creo son diferentes a como los entendió Wittgenstein. La división entre iniciados y no iniciados me parece poco caritativa. En todo caso, ¿qué define un iniciado de un no iniciado? (El resto del comentario ya fue respondido).

5. Ciertamente, me alegra que estemos de acuerdo en que el error radique en el sistema. En tu texto, sin embargo, no hay mención a tal. De hecho, da la sensación que culparas al estudiante.

En todo caso, mantengo la crítica central al texto: se confunden los síntomas con la enfermedad, la forma con lo fundamental. Parte del desinterés por la filosofía del derecho es que no se entiende qué e y para qué sirve. Y como aclaraste ahora, no hacía parte de tus intenciones escribir al respecto.
Efrain Misari ha dicho que…
Nuevamente reciba mis saludos Estimado Jorge Luis Fabra Zamora:

Responderé a sus comentarios punto por punto respectivamente:

1. Si vuelve a leer el punto 2 de mi primer comentario notará claramente que digo "donde muchas veces QUIEN enseña el curso de filosofía del derecho, es algún abogado...(...)" y en el punto 5 digo "salvo muy pocas universidades", con lo cual considero que estaba claro que solo en pocas universidades hay profesores de calidad y que no todos son mediocres. En este caso, usted al decir "LOS DOCENTES" (de mi país), considero que está generalizando, cuando yo - en los puntos 2 y 5 que mostré - describo las salvedades del caso (excepciones, al decir "donde muchas veces quien enseña" /no es generalización y tampoco digo "TODOS LOS que enseñan"/ y "salvo muy pocas universidad, pero la gran mayoría...(...)" /al decir "la gran mayoría" se entiende por lógica, que hay una minoría que si coloca a docentes óptimos para la materia).

Cuando digo que la filosofía del derecho, no es filosofía pura, no me refería al arte de razonar o cuestionar las cosas, sino a que la filosofía del derecho, trabaja más en un campo social, político y jurídico, que en un campo metafísico, ontológico u cosmológico, donde la filosofía pura si los trata. Un ejm. El Derecho no se preocupa o no se cuestiona si la esencia del ser es como Parménides la enseñó. La filosofía del Derecho tampoco se preocupa si existen una pluralidad de galaxias o universos en el espacio exterior, como sí lo haría la filosofía, bajo una perspectiva cosmológica. La filosofía del derecho, se preocupa más por los problemas y entornos sociales, si una norma puede o no ser aplicable en determinado contexto y el porqué de ello, pues a la filosofía del derecho, no le interesa saber si el hombre proviene de las estrellas o de la materia o del caos, o la nada.

2. Me alegra saber que en Colombia si existan buenos profesores de la materia, porque acá no todos los son, al menos no la gran mayoría (de un 100% de profesores de filosofía del derecho, solo un 10% serán buenos en la materia, y el 90% no lo son como dije, ni son expertos, cuando "se supone" que así deberían de ser). En cuanto a la publicación de los libros de filosofía del derecho en mi país, algunos casos son lamentables, por ejm. Uno compra un libro de "Filosofía del Derecho", pero dentro del libro, lo que hay es un 20% de filosofía del derecho (que por lo general, ni siquiera son conceptos básicos y el 80% habla sobre política presidencial o partidos políticos, a esto voy cuando dije que "cualquier autor publica algún texto de filosofía del derecho y plasma en ello LO QUE SE LE HAYA OCURRIDO PENSAR"), claro NO todos los libros que se publican bajo el título de "Filosofía del derecho" son de esta índole o utilizan esta cliché, pero si varios de ellos.

4.Por "juegos de lenguaje" no me refería a lo que Wittgenstein trató en su TLP o en sus Investigaciones Filosóficas, sino al "juego de palabras" que emplean muchos filósofos para explicar una idea. Por ejm. Para decir "La idea es". Ellos dicen "La noción conceptual de esta secuenciada terminología, podrá ser caracterizada bajo la perspectiva significativa y explicativa de". A esto lo denomino yo, "juego del lenguaje", pero para no causar tergiversación o confusión alguna con la idea de Wittgenstein, mejor diré "juego de palabras" o verborrea "filosófica". Por último, lo que diferencia a un "iniciado" del "no-iniciado" bajo mi concepción o modo de ver, es que el "iniciado" ya conoce de temas de filosofía (porque habrá leído por su cuenta o quizá haya estudiado filosofía en la univ). Mientras que el "no-iniciado" es una persona que no lee nada de filosofía.
Jorge Luis Fabra Zamora ha dicho que…
Tocaste los puntos accesorios" y formalidades, pero no el argumento central de mi respuesta. En todo caso, aquí respondo:

1. ¿Escribiste tu texto para la minoría que sabe qué es la filosofía del derecho, ignorando la gran mayoría que no entiende y aún así los ponen a enseñar? Apostaría que la mayor parte de los estudiantes que dicen "No me gusta la filosofía del derecho" estudian con los segundos y no con los primeros. Suena contra-intuitivo tu argumento entonces.

2. ¿Acaso el campo social, político o jurídico no tiene un nivel metafísico y ontológico? ¿Bajo que concepción la filosofía del derecho es "menos pura" que, digamos, la metafísica? (Es más, para algo menos discutido: ¿qué es la ética, que en tu escrito original llamas filosofía "no pura", cuando para muchos es del centro mismos de la filosofía?) De hecho, gran parte de los problemas del derecho son metafísica del derecho, metafísica de proposiciones jurídicas, ontología.
Y para estar seguros, la avenida es de dos carriles: No es lo sólo que la filosofía que llamas "pura" nutra las filosofías impuras; las filosofias impuras o aplicadas determinan los problemas y el sentido de la filosofia pura.

Ahora bien, si no me equivoco, la "comsmología" como pregunta filosófica solo tiene interés histórico -ni decir que el ser en Parmédines. Hay mucha discusión sobre cuáles preguntas son científicas y cuáles son filósoficas: Quine, Rorty, Lewis, Davidson, y todo ese debate si la filosofía es la "primera ciencia" o la "el ama de llaves de las ciencias", además de la continuidad entre las mismas. Pero, en todo caso, la pregunta de la "pluralidad de galaxias" es una pregunta de la ciencia, no es la filosofía, y creo que hay una respuesta clara.

La pregunta de la pluralidad de universos parecer ser una pregunta científica, con muchos problemas filósicos (Lewis hizo famoso su tesis de los "universos posibles" para la metafísica). Digo que es científica, sin embargo, debido a que su resolución es través de evidencia científica y no de argumentos. Es decir, sabremos si hay tales cuando tengamos un tipo de evidencia válida, no mediante lucrubraciones teóricas -y eso no es raro, pues muchos problemas filósóficos a lo largo de la historica se conviertieron en ciencia. Entonces, no es descabellado decir que el problema es primariamente científico, no filosófico.

2. En Colombia, para bien, la situación cambió hace algún tiempo. Aún hay muchos profesores malísimos que no tienen ni idea de lo que hablan. Y de hecho, en el mundo hay miles de libros horribles que se titulan "filosofía del derecho" en todos los idiomas. En todo caso, queda la duda: Si, como dice Mill, la doctrina se evalúan en su mejor luz, ¿por qué hablar de los maloes profesores y no de los buenos? Y de hecho, tu texto es ambiguo al respecto y sólo he podido entender tu intención original con las aclaraciones que has hecho.

Jorge Luis Fabra Zamora ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge Luis Fabra Zamora ha dicho que…
4. La noción de "juego de lenguage" tiene un significado muy entendido en filosofía, que fue el que Wittegnstein le dio en las "Philosophische Untersuchungen" (en el Tractatus, que recuerde no hay language games). Si tienes una noción tuya -como decir, yo llamo "perros" a los "gatos"-, la claridad es necesaria. Pero esto es un punto accesorio.

Es muy preocupante, según pareces, ue confundas filosofía con la charlatanería. La mejor filosofía es la se caracteriza por la analiticidad, precisión y la claridad. Nietzsche tiene una cita muy linda sobre los que escriben obscuro para hacerse difíciles y ocultar su ignorante. Lo que llamas verborrea filosófica no es sofistifación ni refinamiento vacío, ni un estilo literario, ni un modo de distinguir "ellos" de "nosotros": de hecho, la claridad y la precisión parece ser sus únicos motivadores. De hecho, el úso del lenguaje claro es lo que parece distinguir a los verdaderos filósofos de los charlatanes.

Por último, tu distinción entre iniciados no parace ser adecuada y puede refirnarse de muchas formas. Parece que hay personas iniciadas en la tradición filosófica, y personas que no por que no la han leido. Aqú va solo una: Según me parece, la filosofía no se deriva de hacer parte de la tradición (leerse los libros desde la República). Suena sonar extraño, pero hay individuos a no han leido nada de filosofía tradicional, ni son filósofos profesionales, y han estudiado los problemas filosóficos y roto con la tradición. Frege, un matemático de profesión, hizo las mayores contribuciones a la lógica y el lenguaje, que dieron lugar a la filosofía analítica. Y hay muchos ejemplos. Si es así, ser filósofo no es cuestión ser iniciado en la tradición, sino es una cuestión que puede ser descrita en términos funcionales: tratar y responder las preguntas de la filosofía, no importa si dentro o fuera de la "tradición".

una pregunta final, sólo por curiosidad: En tu concepto, ¿Qué temas que se discuten en la filosofía del derecho actual se relacionan con la República de Platón?
Efrain Misari ha dicho que…
Veo que ahora sí me ha podido entender la idea a la cual iba con mi escrito, aclarando además algunos puntos en su comentario.

Usted me pregunta ¿qué temas de la filosofía del derecho actual, se relacionan con la república de Platón? Bajo mi concepto podría decirle que se estudiaría el modo de ver una organización estatal óptima (pero dejando de lado las utopías). La realidad en el Perú es caótica en varios aspectos (sociales, jurídicos, políticos, etc.) Pero volviendo al tema de Platón, debo decir que para este filósofo la idea del Derecho es sólo participación de la idea de justicia. Desde este punto la idea del Derecho no podía ser contradictoria con la idea de justicia. Pero aun así, la idea del derecho no puede estar en conflicto con la idea de justicia y, por tanto, todos los conflictos que existen entre derecho y justicia deberán considerarse como una consecuencia de la mala interpretación de las ideas respectivas. Ahora, existen temas que tienen que ver con la filosofía del derecho -para mi- si se parten del estudio analítico de lo que se entiende por "Justicia". "Leyes", "Estado", "sociedad" y algunos otros términos más. Pero en mi país, son muy pocos los profesores que tratan este tema con la seriedad del caso, empero, la gran mayoría piensa que la filosofía del Derecho no sirve de nada y eso es lamentable.