Presentación de la Enciclopedia de Filosofía del Derecho

Por Jorge Luis Fabra Zamora (jorgefabraz@gmail.com)


 Presentación de la “Enciclopedia de Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica”

Jorge Luis Fabra Zamora

Hoy tengo el honor -y el alivio- de presentar, en nombre de mis co-editores, y después de casi cuatro largos años de trabajo y muchísimo esfuerzo, revisiones y dificultades, la Enciclopedia de Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica. El objetivo de esta Enciclopedia es ofrecer a los lectores hispano-parlantes una guía de los temas más importantes de la discusión actual en los campos de la filosofía del derecho y la teoría jurídica. Cada uno de los 72 capítulos cumple la difícil misión de presentar, al mismo tiempo, un texto introductorio con la  aproximación general a los principales argumentos y debates en algunos de los temas fundacionales del área, y un punto de partida para futuras investigaciones. Más que agregar un título a la abundante bibliografía existente, hemos querido proporcionar una obra de referencia que enriquezca la disciplina con análisis originales y nuevas perspectivas.
La obra está constituida por tres volúmenes. En el primer volumen hemos pretendido reflejar las aproximaciones generales al fenómeno jurídico. Se propone en él cubrir por igual las concepciones generales del derecho y otras aproximaciones empíricas e interdisciplinarias, que desde diferentes modos iluminan diversos aspectos del mismo. En el segundo volumen se abordan argumentos y debates teóricos más específicos sobre los conceptos centrales de la filosofía del derecho y la teoría jurídica. La filosofía jurídica aplicada a las diferentes ramas del derecho es el objeto del tercer volumen.
Se han hecho todos los esfuerzos para proporcionar trabajos de la más alta calidad filosófica, pero accesibles para el público general: hemos intentado que los trabajos no sólo sean informativos, rigurosos y comprensivos, sino que, en la medida de lo posible, sean también filosóficamente frescos y estimulantes, que estén escritos en un lenguaje llano, y que presenten de forma coherente la relevancia filosófica de cada uno de los tópicos y debates.
Nos dimos cuenta de que para cumplir estas directrices los autores necesitaban más libertad y mayor espacio del que los artículos de enciclopedia normalmente permiten. Por esta razón, pusimos como guías editoriales que las entradas tuvieran hasta 15.000 palabras. Aunque la mayor parte de los capítulos de esta Enciclopedia están dentro de este límite, varios autores se excedieron significativamente. Lo hemos permitido para privilegiar la substancia sobre la forma, y conservar en su integridad lo que creemos son algunas de las contribuciones más notables al pensamiento jurídico ibero-americano contemporáneo.
 La selección de los temas y los autores no ha sido fácil. La elección de temas que reflejen las aproximaciones más relevantes en filosofía jurídica siempre será cuestionable. Necesariamente no todos los temas relevantes podían ser incluidos, algunos no pudieron recibir el tratamiento que nos habría gustado darles. Sin embargo, hemos tratado de mantener el mayor nivel posible de sistematicidad, coherencia y comprensibilidad en la escogencia de los temas y su organización en la obra. 
La selección de autores también forma parte de un proyecto sopesado. La idea principal que ha orientado la selección de autores ha sido solicitar siempre contribuciones a especialistas en cada uno de los tópicos abordados. Ello nos ha llevado a solicitar aportes a muchos de los autores más consolidados de la filosofía del derecho. Nos honramos, debemos decir, de tener entre nuestros autores algunos de los más importantes filósofos del derecho. Ello, sin embargo, no fue óbice para renunciar a ofrecerles la oportunidad a jóvenes investigadores para presentar sus tesis. Hemos evitado al máximo incluir entradas escritas originalmente en idioma diferente al español, pero en algunos casos ha sido inevitable. Además, hemos optado por incluir autores de diferentes nacionalidades, formación intelectual y líneas de investigación. Creemos que es un logro que aquí se encontraran representadas la mayor parte de las corrientes de la filosofía jurídica iberoamericana y por lo menos tres generaciones de sus estudiosos.
En resumen, este proyecto ha resultado substancialmente como los editores lo concebimos: una colección sistemática de ensayos sobre temas fundamentales de la filosofía del derecho actual, escritos por algunos de los más ilustres representantes del área en Iberoamérica, con la misión no solo de  capturar el estado actual de la reflexión filosófica-jurídica en Hispanoamérica, sino también de ampliarla y de señalar algunas líneas para desarrollo futuro. Somos conscientes de que esta obra en su conjunto diste de ser un producto terminado, pero creemos que a pesar de sus excusables errores hemos logrado capturar el carácter de la filosofía del derecho en la actualidad, como ella es: interesante, creativa y diversa.
Esta es una obra colectiva en su concepción y realización. Por ello, muchos agradecimientos son necesarios. He tenido el honor y la fortuna de contar con tres magníficos co-editores: Álvaro Núñez Vaquero, Verónica Rodríguez Blanco y Ezequiel Spector, quienes han realizado un excelente trabajo. Álvaro, estuvo desde el comienzo de este proyecto, dio su orientación central y lo rescató en varias ocasiones y momentos más oscuros. Verónica, sin duda la más experimentada, posee una energía y visión filosófica sin par que se ve reflejada a lo largo de toda la obra. Ezequiel, con gran pericia y talento, supo cristalizar expeditamente el tomo de filosofía del derecho aplicada. Las excelentes cualidades de este colectivo garantizan una obra con debate previo a su nacimiento y la unidad necesaria para cristalizar un plan con excelente criterio profesional.
Aprovecho esta oportunidad para agradecer a un buen número de personas que prestaron su apoyo en los casi cuatro años de trabajo en este proyecto. La gran cantidad de amigos que colaboraron es muy grande, con quienes compartí o comenté aspectos específicos de este proyecto o me ayudaron de una u otra forma en su concepción y finalización y no puede ser mencionada aquí. Este proyecto no habría visto la luz sin el fundamental apoyo de Carlos Bernal Pulido, Yezid Carrillo, Jules Coleman, Xavier Díez de Urdanivia, Ken Himma, Stefan Sciaraffa y Wil Waluchow. Varios de los autores de capítulos merecen especial reconocimiento por su compromiso y apoyo incondicional con el proyecto en general, en especial: Pablo Bonorino, Andrés Botero, José Calvo, Pompeu Casanovas, Maris Kopke, Cristóbal Orrego y Horacio Spector. Finalmente, Piero Maiteri-Gentilli, Anabel Gómez, Léider Gonzáles, Francisco Martínez y Alejandro Robledo Rodríguez gentilmente colaboraron con algunas traducciones.
Mis padres Jorge y Nancy, mi esposa Laura y mi hijo Jorgito han sabido perdonar que le dedicara tanto tiempo a este proyecto. Además, debo agradecer al equipo de la UNAM, particularmente a Imer Flores, Juan Vega y, muy, pero muy especialmente, a Enrique Cáceres por su apoyo en el momento definitivo de realización de esta obra. Sin Enrique esta obra se hubiera terminado. Finalmente, y para resaltar en este prefacio, agradecer a los contribuyentes por su cooperación con este proyecto, el esfuerzo en alcanzar textos de excelente calidad y, especialmente, por la paciencia. Sé que esta obra ha necesitado años para ver la luz, más tiempo del planeado, pero confío en que la espera nos premie a todos con una Enciclopedia plétora de contenidos que sea una ventana abierta a futuros debates, una guía amigable en los temas más importantes de la discusión actual de la filosofía del derecho y la teoría jurídica.
Quiero finalizar con una reflexión que conecte el lanzamiento de esta Enciclopedia, con el tema más general de la conferencia que nos convoca hoy: ¿Es la filosofía derecho útil? ¿Vale la pena el tiempo y esfuerzo que se le dedica? Las objeciones son comunes en los practicantes, y a veces se agudizan en momentos de crisis. Sin embargo, hay varios modos de responder esta pregunta. Un modo común y particularmente atractivo para los estudiantes es decir que, si bien en muchos casos ordinarios no es necesario tercer una concepción filosófica del derecho (no hay que leer esta Enciclopedia para resolver el proceso ejecutivo simple), en muchos casos difíciles –los realmente importantes e interesantes y donde se ve la naturaleza del verdadero jurista– es necesario hacer explícito el concepto de derecho subyacente. Lo anterior no debe dar la impresión de que el éxito de la filosofía se mide en tanto sea capaz de generar consecuencias prácticas, o modificar de la realidad, o que la filosofía está atada a una agenda normativa. La filosofía puede tener una profunda influencia en el mundo, pero procede de una forma indirecta: clarificando los objetos de estudio, y esta clarificación puede ser punto de partida de otras investigaciones normativas o desarrollos prácticos. Sin embargo, para ponerlo en términos kantianos, la filosofía no debe verse como un medio para fines adicionales, sino que es un fin en sí mismo. Por ello, es una actividad valiosa aún cuando se sabe de antemano que no hay una respuesta última ponga término sus debates. La filosofía, tomando palabras de Isaiah Berlin, esa “actividad socialmente peligrosa, intelectualmente difícil y a menudo agonizante y desagradecida” de resolución de aquellas preguntas que “no son susceptibles a los métodos de las ciencias o a la observación diaria,” sobre las cuales “no existen diccionarios, enciclopedias, compendios de conocimiento, ni expertos, ni ortodoxia a las cuales se pueda referir con la confianza de poseer la autoridad incuestionable o el conocimiento de tales materias,” esa filosofía tiene siempre el mismo papel: ayudar a los seres humanos a entenderse a sí mismos y así operar en una forma abierta, y no en la oscuridad. Esta Enciclopedia es en parte un esfuerzo para rescatar y profundizar entre los juristas latinoamericano el valor intrínseco de la filosofía. De este punto de vista, el derecho genera el tipo de preguntas que Berlin magistralmente explicó, y su resolución es, igualmente, una “actividad socialmente peligrosa, intelectualmente difícil y a menudo agonizante y desagradecida.” Pero es una tarea valiosa porque, como toda la filosofía, la filosofía del derecho podrá ayudar a los seres humanos –juristas y ciudadanos en general– a entenderse a sí mismos y a sus normas e instituciones jurídicas, y así operar en una forma abierta, y no en la oscuridad. Este es, creo, el verdadero valor de este proyecto. 

Presentado en el Lanzamiento de la Enciclopedia de Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica, el 10 de noviembre de 2014, México D.F.


      



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